domingo, 13 de abril de 2014

Sostenibilidad, RSE y Sostenibilidad Responsable


Sí querido lector, por el título puedes deducir que este artículo es de semántica, pero semántica que impacta la actividad de la empresa.  Pero si estás cansado de leer sobre esto te puedes ahorrar el tiempo……………. pero a lo mejor te resulta interesante.

Alberto Andreu, Director de Reputación Corporativa, Relaciones Institucionales e Innovación Social de Telefónica, S.A., publicó un artículo en el blog de Planeta Futuro de El País, Sostenibilidad… esa palabra (no tan) de moda, que me hizo pensar otra vez sobre nuestras diferentes apreciaciones de los términos Sostenibilidad y Responsabilidad Social de la Empresa.  Él siempre ha sido más partidario del primero y yo más del segundo, aunque ambos apreciamos que las diferencias dependen mas de cómo se implementan en la práctica. 




Pero a medida que se difunden los términos y las prácticas empresariales en Sostenibilidad y/o RSE va adquiriendo importancia el conociendo de su verdadero significado.   El cómo se entienden tiene implicaciones para la actividad empresarial.

Alberto nos recuerda la definición y origen de la palabra Sostenibilidad, recién incorporada al diccionario de la RAE, como:  sostenible, referido a un proceso, es aquel “que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, por ejemplo, un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes”. [i] 

“Un proceso que puede mantenerse por sí mismo”, presumiblemente por un período indefinido de tiempo o por lo menos en el largo plazo.  Esta concepción tiene el origen y sesgo del medio ambiente, aunque se ha extendido a los procesos de desarrollo de las empresas.  Pero es importante distinguir entre un sistema global como lo es el medio ambiente o el planeta tierra y lo que es la “sostenibilidad” de una empresa, un microcosmo en ese planeta tierra.  Lo que es un concepto válido para el total del planeta tierra no aplica a cada una de las ínfimas partes.

Sin embargo, el término sostenibilidad se ha puesto de moda para referirse a cualquier cosa, lo cual lo devalúa:  las reformas deben ser sostenibles, la política monetaria debe ser sostenible, el fisco debe ser sostenible, las ciudades deben ser sostenibles, el turismo debe ser sostenible, el consumo debe ser sostenible, todo debe ser sostenible.  Y por supuesto, las empresas deben ser sostenibles.  Posiblemente la palabra más (ab)usada del idioma (ver el crecimiento en el uso de la palabra, en libros en inglés, en los últimos 30 años).



Inclusive se puede alegar que la concepción de sostenibilidad implícita en la definición de la RAE no es conducente a un desarrollo sostenible.  No se trata de conservar el planeta tierra en las mismas condiciones actuales, sin que haya “merma en los recursos existentes”.  Es imposible hacerlo, hay recursos que se consumen, no renovables, que la sociedad considera indispensable consumir para su desarrollo.  Esto no obsta para que se consuma menos de lo no renovable y más de lo renovable, pero hay muchos casos en los que no son intercambiables. 

El objetivo debe ser el de sostener un nivel de calidad de vida semejante o mejor al actual, pero no necesariamente con el mismo tipo y cantidad de recursos y en las mismas condiciones.  Las generaciones futuras tendrán otras prioridades, otros gustos, otro estilo de vida, basándose en otros recursos diferentes de los actuales o en proporciones diferentes.  Lo importante es preservar o mejorar su calidad de vida, como quiera que ellos la definan.  Lo importante es no vivir a expensas de las generaciones futuras

Para el caso de una empresa en particular, es imposible aplicar este concepto de sostenibilidad que se refiere a acción colectiva, de agregado, de conjunto, del total.  No hay relación directa, o muy tenue, entre la acción de la inmensa mayoría de las empresas y la sostenibilidad del planeta, y hay muchísimas cosas que están fuera de su control.  Ni siquiera el cambio climático puede atacarse a nivel individual, es un problema global que debe involucrar a todas las empresas, instituciones, gobiernos, individuos.

Es por ello que a nivel de empresa la “sostenibilidad” se ha interpretado como que sus actividades deben llevar a que sea financiera, ambiental y socialmente “sostenible”.  O sea que pueda continuar operando en el largo plazo “sin merma en los recursos existentes” al tener los recursos financieros necesarios, que su impacto sobre el medio ambiente no ha mermado los recursos existentes y que no ha causado daños a la sociedad.

Sin embargo hay muchas maneras de lograrlo.  Para la “sostenibilidad”, en el caso de al empresa, no se estipula el cómo, que podría ser balanceando irresponsabilidades con responsabilidades.  Hace el supuesto implícito de que la sostenibilidad, ese estado futuro, se logra a través de actividades responsables.  Pero es un supuesto implícitoNada en su concepción lo asegura.

Y la empresa necesita una estrategia del cómo lograr esa sostenibilidad en forma responsable, flexible [ii], adaptable a las condiciones prevalentes y a las que demandará la sociedad del futuro.  Como concluíamos en nuestro artículo Cómo interpretar LA definición de la RSE) al analizar la definición de RSE de la Comisión Europea de “la responsabilidad de la empresa sobre sus impactos ante la sociedad”:

En resumen, la empresa define quién es la sociedad para ella (que no es toda), como la impacta y como quisiera impactarla (que no es de todo), en consulta, si quiere (aunque debería) con esa sociedad, y como quiere y puede gestionar estos impactos (en función de su capacidad). 

Y esto no necesita hacer supuestos implícitos, está incluido explícitamente el comportamiento que debe tener ante la sociedad, en lo que está bajo su control y en lo que puede/quiere afectar. Es un programa de acción.

Si queremos usar el término “Sostenibilidad” para el caso del microcosmos de una empresa deberíamos explicitar la forma en cómo se debe lograr esa “sostenibilidad. ¿Será que tenemos que ponerle apellido a la Sostenibilidad y llamarla Sostenibilidad Responsable? 

Pero a lo mejor todo esto es hilar demasiado fino y podemos aceptar que el supuesto implícito de la “sostenibilidad” no hace falta explicitarlo, que hay consenso que debe ser responsable.

Pero, ¿hay consenso?

Y esto explica por qué algunos proponen una alternativa como la “Creación de Valor Compartido” que es mucho más descriptiva y es termino que implica acción.  Aunque esta acción constituya solo una pequeña parte de la responsabilidad de la empresa ante la sociedad [iii]

Yo sigo prefiriendo la Responsabilidad Social de la Empresa, en la acepción flexible, “implementable”, completa, basada en lo que la empresa tiene bajo su control, que se resume arriba (si el lector quiere más razones para la superioridad semántica de la “responsabilidad ante la sociedad” sobre la “sostenibilidad” puede continuar leyendo el Apéndice).



APENDICE

Es más cónsono con lo que la sociedad quiere de la empresa el reconocer que tiene responsabilidades en los siguientes sentidos (ver mi artículo Responsabilidad social: ¿de qué somos responsables? Comentarios a Argandoña en respuesta al artículo de Antonio Argandoña, Responsabilidad social: ¿de qué somos responsables?, a su vez analizando un artículo académico A structured taxonomy of responsibility concepts  por Nicole A. Vincent):

  • La responsabilidad del papel de la empresa (role responsibility): la empresa es responsable por su papel en la sociedad, especialmente por las demandas que la sociedad le formula. 
  • La responsabilidad por los resultados o consecuencias (outcome responsibility): la empresa es responsable de las consecuencias de sus acciones y decisiones (y omisiones). 
  • La responsabilidad que la empresa debe asumir por sus acciones pasadas (liability responsibility). Suele ser establecida por la ley. El refrán español dice: “a lo hecho, pecho”. Si contaminaste, paga.
  • La responsabilidad por la capacidad (capacity responsibility). Responde al criterio de que el que tiene poder, tiene responsabilidad.
  • La responsabilidad moral (moral or virtue responsibility), la responsabilidad derivada de haber sido la empresa autorizada por la sociedad para constituirse como persona jurídica, que le da derechos y deberes similares a las personas naturales.

¿Considera esto la “sostenibilidad”?





[i] Y por favor, no usemos la palabra “sustentabilidad” que, según la RAE, quiere decir “Que se puede sustentar o defender con razones”, que no es de lo que estamos hablando.

[ii] Y como bien comenta Ben Vivian en su artículo Is responsible the new sustainable?  “Sostenibilidad implica durabilidad que a su vez implica inflexibilidad”. 

[iii] Para mayores detalles de la comparación ver mis artículos en  RSE y creación de valor compartido

domingo, 6 de abril de 2014

Opinión personal, responsabilidad empresarial y activismo


El CEO de Mozilla, productores del navegador Firefox, fue obligado a renunciar a las dos semanas de tomar posesión del cargo, por haber donado, hace seis años, $1.000 a una campaña contra la legalización del matrimonio homosexual en California. Dato: en la propuesta de modificación de la Constitución estadual votaron 13,4 millones de personas, de los cuales 7 millones votaron contra la legalización y 6,4 millones a favor. 

Las organizaciones de la sociedad civil que promueven igualdad de derechos para homosexuales, bisexuales y transexuales hizo una feroz campaña de activismo en su contra, con amenazas que podrían tener serias consecuencias sobre el uso del Firefox y en consecuencia para sus negocios.



Por una parte, esto demuestra el poder de la sociedad civil organizada para, supuestamente, hacer a las empresas y sus ejecutivos más responsables.  ¿O deberíamos decir que conformen con los puntos de vista de las organizaciones que tienen poder? 

El caso debe ser analizado con cautela por quienes tienen interés en promover la responsabilidad social de las empresas a través del activismo de la sociedad civil.  No es un caso obvio.

Por una parte parece que en la sociedad de EEUU, tal y como están las cosas, un ejecutivo no puede ejercer su derecho de opinión, si esta opinión está en contra de un grupo poderoso que puede afectar su empleo. 

¿No puede el ejecutivo ejercer el mismo derecho de opinión, establecido en la ley, que se atribuye ese colectivo?   ¿Es esto un activismo responsable?

Discriminar con una persona por sus tendencias sexuales o por sus creencias religiosas, género, origen, etc. es ilegal e irresponsable.  ¿Pero sí se puede discriminar contra una persona por su opinión?

Seguro que algunos  dirán que esas creencias van en contra de los derechos de un segmento de la población y son intolerables y deben ser castigadas.

Pero, ¿discriminó el CEO en su empresa a los homosexuales, bisexuales o transexuales?  ¿Tuvo un comportamiento ilegal, no ético o inmoral? Había expresado su convicción de trabajar con todos y para todos los empleados.

Según una activista del grupo afectado “El ejecutivo expresó su opinión.  Los empleados y otros expresaron su ira.  Y el Consejo decidió que era malo para el negocio…………¿Si él puede usar su dinero para oprimir y dañar a parejas homosexuales y sus hijos, porque no podemos nosotros usar el nuestro para no favorecer a la empresa. …… Esto es el mercado en forma pura?” 

Pues así de sencillo.  Sus derechos no importan.  El negocio primero.  ¿Es esto lo que queremos en una empresa y una sociedad responsable? ¿El mercado en su forma pura?

Algún lector recordará un caso semejante hace un par de años sobre el dueño de una cadena de restaurantes que también expreso su oposición al matrimonio homosexual y que objeto de demandas de boicot por parte de algunos políticos y algunas ONGs.  (Ver mi artículo Sándwiches de pollo y matrimonios homosexuales: ¿Los valores de quién?). En este caso el que expresó la opinión era el dueño de la empresa y estaba consciente de que cualquier boicot sobre sus negocios lo sufriría en el bolsillo y estuvo dispuesto a tomar el riesgo personal y comercial con tal de mantener su convicción.   Es una empresa modelo en RSE y que no discrimina en contra de ningún grupo.  La empresa y el ejecutivo son uno.  No echaron al directivo.

En el caso de Mozilla es un ejecutivo el que expresa su opinión y es su empleador el que antepone el negocio al bienestar de su máximo dirigente y lo fuerza a irse.

Activismo SI, pero responsable, con la misma tolerancia que piden para sí, con los mismos deberes y derechos.

Pueden leer la extensa discusión que el tema ha generado en el New York Times, The Weight of Executives’ Personal Beliefs



domingo, 23 de marzo de 2014

La función de la RSE en España: Qué revela y qué no revela el estudio


A mediados de marzo se publicó el estudio de la Función de Responsabilidad Social de la Empresa Española, elaborado bajo la iniciativa de la Asociación DIRSE de España (Directores de RSE) por g-advisory Grupo GARRIGUES y la Universidad Pontificia Comillas y patrocinado por diez empresas, nueve de las cuales son multinacionales. 

En este artículo analizaremos el estudio en tres aspectos: (1) qué dicen los resultados sobre el estado de la RSE en España; (2) la justificación de las conclusiones del estudio y, (3)  sus omisiones. El análisis que sigue no pretende emitir juicios sobre la Asociación DIRSE ni sobre el profesional dirse (minúsculas para la función, mayúsculas para la Asociación, ya que ello lo hace el estudio.  Este análisis se refiere al estudio mismo.




El objetivo de este artículo es, en parte, contribuir a la mejora de este tipo de estudios, en particular de los que se hagan sobre la función del dirse, como ya lo hicimos en varias ocasiones para estudios que se basan en encuestas para determinar la situación actual (ver por ejemplo Inversión de impacto: ¿Dónde estamos?, Informe 2011 sobre el estado de la RSE en América Latina: Úsese con mucha cautela).

Y todas estas sugerencias de mejora son desinteresadas.  Son mi contribución a mi querida DIRSE.

El estudio de DIRSE es el primer intento por recabar información sistemática sobre la función del dirse y representa un buen comienzo, que esperamos se mejore en sus próximas ediciones.  Ha sido elaborado por un grupo de profesionales con extensa experiencia en el tema. Es muy laudable la iniciativa de DIRSE de hacer un diagnóstico inicial de la situación del dirse para guiar sus esfuerzos de apoyo como Asociación.

El Anexo presenta los comentarios de los responsables del estudio al análisis que sigue, lo que lo enriquece. Se recomienda al lector leer el estudio presentado y hacer su propio análisis.

Metodología del estudio[i]

El estudio se basa en respuestas a una encuesta enviada a 586 profesionales con interés en la RSE, suplementada con entrevistas grupales con 10 personas.  Si bien el número de respuestas (123) parece significativo para la representatividad de las estadísticas, la encuesta adolece de sesgos.  En especial, la selección de estas 10 personas, consideradas expertas en RSE, condiciona severamente en análisis cualitativo que hacen los autores. Estas diez personas no parecen ser representativas ni de los dirses y menos del profesional de la RSE en España.

El estudio es muy parco en el análisis de los resultados. Enfatiza la presentación de números, sin analizar las implicaciones que ello pueda tener.  Solo en las conclusiones hay algunos análisis, pero como comentamos más adelante, no surgen de los resultados presentados.

Estado de la RSE en España

El propósito de esta parte del análisis no es el de pasar revista a las respuestas ni analizar la función del dirse.  Es el de hacer algunas inferencias sobre el estado de la RSE en España.  Los resultados del estudio permiten hacer algunas observaciones y hacer algunas preguntas.


  • ·    Parece que la RSE en España estuviera muy desarrollada.  El estudio envió la encuesta a 586 personas.  Por el objeto de la encuesta y el tema del estudio es de suponer que todos eran dirses, o sea EL DIRECTOR de RSE en la empresa y no solamente personas interesadas en RSE.  Es sorprendente constatar que hay ese gran número de dirses para sacar una esta muestra (el universo debe ser aún más grande).  Parece más razonable suponer que no todos son EL PRINCIPAL RESPONSABLE.  Tampoco se puede asegurar que no respondieron a la encuesta personas no originalmente en la lista. La metodología no controlaba quien enviaba respuestas.  Si es estudio es sobre el dirse, solo debieron aceptarse respuestas de dirses, o bien comenzar con la pregunta sobre si es o no el principal responsable y analizar las respuestas para ambos grupos.
  • ·         Pero a lo mejor no estamos tan avanzados.  Solo el 33% tiene la función “en exclusiva”, el resto la comparte con otras funciones en la empresa. Parece ser que en muchas empresas la función todavía no se considera suficientemente clave., o no son dirses.
  • ·         Según el estudio, 43 de las empresas cotizan en bolsa y de ellas 29 están en los índices Dow Jones Sustainability Index y/o FTSE4Good.  En el Dow Jones hay 17 empresas españolas.  No se puede conocer cuántas hay en el FTSE4Good, pero según las respuestas debería haber no menos de otras 12 diferentes, que parece mucho. ¿Se puede suponer que han respondido al cuestionario todas las empresas españolas que están en índices de sostenibilidad? Si así fuera daría un sesgo importante a empresas más avanzadas y sería poco representativo del colectivo empresarial
  • ·         El 66% de los que respondieron son hombres, que si la muestra fuera representativa indicaría un importante sesgo de género en la dirección de la RSE, y si no todos son el principal responsable de la RSE, la participación de la mujer en la RSE es aún menor.  Por las características de la mujer, más afines a la RSE que el hombre y la observación casual de la elevada presencia de mujeres en el tema (conferencias, cursos, etc.) parece ser que se confirma que pueden ser mayoría en los niveles inferiores pero que les es muy difícil acceder a cargos DIRECTIVOS (ver mi artículo, con Helena Ancos,  ¿Es la RSE femenina?).  Casa de herrero cuchillo de palo. Como muy bien dice la gurú en sostenibilidad Elaine Cohen “Por supuesto que las mujeres pueden ser excelentes Chief Sustainability Officer, CSO. Las destrezas para el liderazgo como el saber escuchar, preocupación por los demás, colaboración, inclusión, apreciación y una mente analítica y creativa siempre le darán una ventaja sobre los hombres.  Lamentablemente esto no puede demostrarse porque, con contadas excepciones, todos los CSO son hombres.
  • ·         Es sumamente llamativo el hecho de que responden que sólo le dedican el 7% del tiempo al “engagement interno” siendo esta la que debería ser una de las principales responsabilidades del dirse.  Le dedican el 37% a actividades de reporte y de “engagement externo”, confirmando la creencia generalizada de que la RSE no forma parte integral de la estrategia de la empresa y que es en buena parte gestión de imagen.  Esto es más notable cuando responden que los principales obstáculos que enfrentan se refieren a resistencias internas, pero no le dedican tiempo. ¡!Sorpesa!!
  • ·         Sólo dedican el 7% a la identificación de riesgos, lo que es también indicativo de la preocupación por la gestión del presente.  Sorprendente cuando debería ser una de las áreas más críticas para la sostenibilidad de la empresa.
  • ·         El principal obstáculo que se menciona es la dificultad de demostrar la rentabilidad de las iniciativas. Aun cuando es posible que la respuesta esté determinada porque se pone como opción, es destacable que consideran que para “vender” programas de RSE hay que demostrar el argumento empresarial (business case).  También es de destacar que se considera la RSE como “actividades”, “cosas que hay que HACER”.  Lo que demuestra que el desarrollo de la RSE es “normal”, que no se ha llegado al nivel superior de SER responsable porque es lo que hay que hacer.
  • ·         Más de la mitad de las empresas que responden tienen una Fundación asociada a la función, lo que demuestra la tradición española de actuar a través de fundaciones, la filantropía y acción social y el sesgo que ello le puede dar en contra de la integración de la RSE como parte del negocio.  También demuestra el sesgo de la encuesta a empresas más desarrolladas.
  • ·         El 0% (si, cero) dice que en el área de Producción “escuchan al DIRSE y tienen en cuenta su opinión”.  Preocupante siendo el área que mayor impacto ambiental y social suele tener. Parece confirmar la falta de integración de la RSE en la acción de la empresa.  Por lo menos en el área comercial parece que si “escuchan al DIRSE y tienen en cuenta su opinión (75%).  ¿Será que ven a la RSE como instrumento de mercadeo? (es de destacar que las respuestas posibles ofrecidas piden una sola respuesta, pero su descripción no las hace mutuamente excluyentes, lo que hace muy difícil interpretar las respuestas, ver pg. 24 del estudio).
  • ·         La encuesta fue completada también por personal del sector público (20%), aunque muchas de las preguntas no tienen mucho sentido para ese sector.   El agregar el sector público a una encuesta diseñada para el sector privado dificulta la evaluación de la función dirse y los resultados.
  • ·         cuáles son las deficiencias que los profesionales dicen tener para poder ejercer su función con la máxima efectividad posible (el “debería” de la discusión anterior),
  • ·         cómo pueden mejorar su influencia dentro de la empresa,
  • ·         cómo pueden integrar la responsabilidad en todos, o sea, como hacerse innecesarios (que debe ser objetivo final del dirse). 
  • ·         qué encuentran que les falta o que deberían mejorar, cómo y dónde piensan que lo pueden adquirir, en función de los diferentes niveles de experiencia acumulada (el estudio no analiza cuál es el nivel de experiencia de los encuestados).


¿Están fundamentadas las conclusiones del estudio?

El análisis que se hace de los resultados cuantitativos de la encuesta es muy limitado.  Solamente se incluye una narrativa en las diez conclusiones y estas parecen estar basadas en las entrevistas grupales, y lo que es más grave en un estudio de la situación de algo, incluye las opiniones personales de los autores del estudio.  No son “concusiones” del estudio.  No están  justificadas por los resultados cuantitativos.  No pueden considerarse representativas de la situación en España, solo de la opinión de un selecto grupo de expertos y como tal deberían interpretarse.   Expresan lo que debería ser más que lo que en realidad es

Analicemos algunas de las CONCLUSIONES (en negrillas al comienzo) del estudio.

·         Las funciones del dirse generan valor a la compañía más allá de la acción social y la gestión ambiental y de personas”.  En ninguna parte de las encuesta se analiza o se determina el valor que crea el dirse.  Es de suponer que lo hace, pero la concusión no está justificada.  Parece ser una opinión.

·         El dirse se relaciona con los principales departamentos de la empresa”  Tampoco sigue de las respuestas cuantitativas, donde se observa que en algunos casos el dirse no tiene influencia.  Es una generalización.  Quizás debería decir “para llevar a cabo sus actividades de forma efectiva, el dirse debería relacionarse con los principales departamentos de la empresa”. Pero también sería una opinión.

·         La actividad del dirse introduce innovación en la gestión del negocio”.  Tampoco hay evidencia alguna de que las empresas con dirse son más innovadoras que las que no lo tienen, ni del grado de innovación que han introducido.  El tema de “innovación” no está considerado en el estudio.  Parece ser otra opinión no fundamentada en la evidencia. Quizás en este caso también se debería decir “debería introducir…….”.

·         La actividad del dirse genera un interesante y positivo networking”.  Idem, el impacto del dirse sobre el networking no se ha analizado.  Dice además que otra de las características observadas es el que dirse tiene “humildad a la hora de ejercer su trabajo”.  El tema de la “humildad” de los dirse tampoco ha sido analizado en el estudio. No dudo que muchos lo sean, pero no se ha analizado. También aquí debería decir que la “debería tener” para ser efectivo.

·         El dirse tiene una visión integral y global de la empresa”.  No encontramos evidencia alguna de ello en el estudio. Obviamente de la “debería” tener.

·         El dirse expresa una interesante y positiva relación entre la convicción personal sobre la necesidad de una ética y gobernanza adecuadas y el necesario pragmatismo del negocio.”  Idem, como característica que debería tener.  Pero no se ha analizado si las relaciones resultan positivas e interesantes (concepto este último relativo y subjetivo) ni si tienen el “necesario pragmatismo”.  En este sentido sería interesante conocer la opinión del resto de la organización sobre el dirse.  Quizás una prueba contraria a esta aseveración es la poca atención que algunas funciones le dan a la opinión de los dirse.

·         “El dirse es el gestor de la nueva narrativa de la empresa, rompiendo zonas de confort de otras funciones.” ¿Lo es? ¿rompe zonas de confort?  No surge de las respuestas de la encuesta, ni siquiera fue considerado.  Una vez más debería expresar que la opinión de los entrevistados y/o d elos autores del estudio es de que “el dirse debería…..”

Según las conclusiones del estudio todo va bien.  Mi opinión personal es de que esto es sumamente optimista y que lo deseable es analizar la cruda realidad para estimular a los dirse a profundizar en mejorar su efectividad, en base a la identificación de los brechas entre los deseos y la realidad y los obstáculos que enfrenta para realizar su trabajo.



Algunas omisiones

El estudio, además de analizar la realidad actual en la que se desenvuelven los dirse, parece tener el objetivo de promover la función del dirse, de la misma manera que los trabajamos en la RSE tratamos de mostrar lo mejor.  Parece que en el proceso de prepararse el estudio se perdió objetividad necesaria para determinar la situación real y se cayó en la tentación de ensalzar la función.

Personalmente me hubiera gustado ver un análisis de:

Con análisis separado por dirses y el resto de personas que trabajan en RSE.

Esta información hubiera sido muy valiosa para el desarrollo de la función del dirse, para las actividades de la Asociación DIRSE, para el diseño de programas educativos, de formación profesional y de desarrollo de la carrera al interior de las empresas

Lamentablemente el estudio se quedó en el presente, mezclando realidad con aspiración, y perdió una excelente oportunidad de tener impacto sobre el desarrollo de la función. Hubiera sido de gran utilidad para el mejoramiento profesional de los dirse y por ende de la RSE.

Esperemos que una próxima versión del estudio lo haga.

En resumen

Ofrece una descripción cuantitativa de la función del dirse, aunque carece de análisis de las implicaciones que ello tiene para la gestión de la RSE en la empresa.

Mezcla la situación actual con una visión ideal de lo que deberían ser los dirse, sin que esto último surja del análisis de esta situación.  Las conclusiones del estudio no están justificadas por sus resultados.  Se han mezclado resultados que pueden ser representativos de la situación de los dirse con opiniones de algunos que no son representativas.

Y la metodología utilizada incluye sesgos en las respuestas que dificultan su interpretación.

Y lamentablemente se ha perdido una buena oportunidad de sacar lecciones para mejorar la efectividad futura de la función.

Pero hace una importante contribución y es un buen comienzo para irlo mejorando en futuras ediciones.  La iniciativa de DIRSE es muy laudable.

Lo que sí queda claro es que el dirse debe ser Superman y Superwoman ……..... al mismo tiempo!


Artículo originalmente publicado en el blog Una Mirada Crítica a la Responsabilidad Social en Iberoamérica




ANEXO

Comentarios de los responsables del estudio al análisis precedente

De acuerdo con su solicitud le indico a continuación una serie de puntualizaciones para la elaboración de su artículo. En mi respuesta, cuando uso el término dirse me refiero a la persona que desempeña la función en la empresa, y cuando uso el término DIRSE me refiero a la asociación.

Puntualizaciones:
1.     El principal objeto del estudio no es profundizar en las respuestas, sino obtener unas conclusiones generales e identificar temas sobre los que profundizar en nuevos estudios más adelante, en definitiva definir una suerte de plan de trabajo de investigación para DIRSE. En otras palabras, su principal pretensión es ser el análisis previo para diseñar adecuada y minuciosamente un(os) estudio(s) más profundo(s). Tampoco es objeto del estudio analizar la RSE en la empresa, sino la situación de personas que desempeñan la función RSE en empresas donde se hace (más o menos) una RSE de forma “profesional” (es decir, existiría cierto sesgo en cuanto al perfil de la empresa, pero es natural si lo que se busca es perfiles dirse -no hay que olvidar que es la función de RSE, y no el mundo de la empresa en sí, el objeto de DIRSE-).
Tenga muy en cuenta este primer punto a la hora de reflexionar sobre el documento. Leyendo su artículo interpreto que ha puesto en el informe más expectativas que la propia DIRSE y los autores. Un dato más: sólo para este objeto tan general, responder la encuesta suponía casi una hora de trabajo del encuestado.
2.     En cuanto a los encuestados, no todos son dirse. Y seguro que hay dirse a los que no hemos llegado. Hemos tirado de contactos de DIRSE y propios que sabíamos que o son dirse en exclusiva, o son dirse junto con otra función (siendo ésta última la principal u original) o no son dirse en absoluto pero asumen tareas de dirse de vez en cuando. Hemos evitado consultoras, ONG, fundaciones, etc. para centrarnos en entidades empresariales (privadas -aprox.80%- o públicas -aprox. 20%-). Nos hemos asegurado de que respondía una persona por empresa, y que ésta era el máximo responsable de RSE o bien su mano derecha (cuando el máximo responsable sólo “representa” –por ejemplo un director ejecutivo de muchas cosas, entre otras la RSE, pero delega todo el trabajo de RSE en otra persona).
3.     En cuanto a las cotizadas, ojo, en el informe lo indicamos, el porcentaje representa a las que cotizan o para las que su accionista de control cotiza. Por eso sale un número relativamente alto (filiales españolas de empresas cotizadas en mercados extranjeros).
4.     En cuanto a las personas que participan en los focus group, le confirmo que son dirse veteranos, aunque no todos especialmente proactivos públicamente. El objeto de los focus group era terminar de interpretar ciertas cuestiones por parte del equipo de trabajo y además extraer aprendizaje para dirse no veteranos. También he de decir que el equipo de trabajo conocía la función y su problemática de forma previa por trabajos anteriores con dirse.
5.     El % de hombres vs mujeres puede interpretarse de dos maneras. Para mí, el porcentaje es favorable a la mujer “a día de hoy en España”, en el sentido de que a nivel de directivo, en España, el % de mujeres es menor que lo que arroja la encuesta para el caso de dirse. En términos absolutos obviamente la “igualdad” brilla por su ausencia, pero ese es otro problema ajeno a este estudio en concreto.
6.     IMPORTANTE: he visto lo que dice su artículo sobre la relación con el área de producción. Ha habido un malentendido. Quizá no lo hemos plasmado bien en el documento. En los % que recogen la “actitud de los directivos en relación con el dirse”, se incluyen cuatro posibles respuestas que vienen a representar una “de mejor a peor” actitud. En ese caso concreto las respuestas son:
·         En general pide consejo al dirse para la toma de ciertas decisiones: 50%
·         En general mantiene informado al dirse sobre novedades de su área: 33%
·         En general escuchan al dirse y tienen en cuenta su opinión: 0%
·         En general son reacios a integrar la RSE en su actividad y decisiones: 17%
Esto significa, en otras palabras, que un 50% tiene muy en cuenta al dirse, un 33% lo considera lo suficientemente relevante como para mantenerle informado, un 0% le hace “algo de caso”, y un 17% “no le hace caso”. Creo que lo ha interpretado al revés. 
7.     En relación con las conclusiones: éstas no se obtuvieron ni antes ni durante los focus groups. Sino después, teniendo en cuenta toda la información (tanto la encuesta como los focus groups y la experiencia profesional previa de los autores del estudio). Se hizo una presentación previa de todo a varios miembros de DIRSE, que emitió comentarios y se tuvieron en cuenta, pero no fueron determinantes para la redacción del informe final, más bien para la forma de configurarlo. Es cierto que la redacción no transmite una trazabilidad clara entre el dato y la conclusión, pero si se lee con calma y detenimiento el estudio podrá comprobar como cuadran datos –interpretados como un todo y no individualmente- y conclusiones. No era objeto del trabajo sacar conclusiones de cada dato, si no grandes conclusiones de la visión en conjunto (ver punto 1). Tenga en cuenta que el contenido de los focus groups y la experiencia previa del equipo no se ha transcrito en el informe, y que contribuyen también a las conclusiones.
8.     En el informe sí se habla de la experiencia del dirse y del objeto del estudio, además en los mismos términos del punto 1.






[i]  El análisis que se hace a continuación está basado en el contenido de la publicación mencionada y es muy posible que los autores del estudio tengan mucha más información que la presentada, lo cual hace que las aseveraciones que aquí se hacen puedan ser incorrectas. 

Adicionalmente, hay que estar consciente que las preguntas que se hacen en las encuestas condicionan los resultados.  Si una pregunta no se hace, parece que el tema no existe o no es importante.  El cómo se hace la pregunta también condiciona su interpretación. De allí que las interpretaciones están condicionadas.

No tengo acceso al cuestionario ni a las respuestas detalladas como para hacer un análisis al nivel que debieron hacer los autores, por lo que lo que el análisis debe considerarse tentativo.

Es en base a estas advertencias que debe considerarse el análisis.