La Inversión Socialmente Responsable, ISR, en valores considerados sostenibles siempre ha sido con fines de lucro (no consideremos casos muy excepcionales de altruismo), pero este segmento del mercado financiero se creó y evolucionó como una manera de estimular la responsabilidad de las empresas que los emiten. Se pretendía un balance entre objetivos estrictamente financieros y los beneficios a la sociedad.
Este balance, a
nivel agregado en las inversiones, estaba influenciado por algunas
características demográficas de los inversionistas, en particular la edad. Los
jóvenes han estado más dispuestos aceptar un balance ligeramente hacia la
responsabilidad, han estado dispuestos a invertir en valores que tuvieran
objetivos sociales y ambientales, aún a costa de algún sacrifico en la
responsabilidad (lo mismo sen el caso de la selección, si es que tienen opciones,
de los puestos de trabajo, o por lo menos es lo que dicen en público). Los mayores
enfatizaban la rentabilidad, con muy poco interés por la contribución de los
valores de las empresas responsables a la sostenibilidad de la sociedad y del
planeta.
Estas
diferencias en las preferencias eran resultado, no solo de una mayor conciencia
de los jóvenes sobre estos aspectos, que han creído en un entorno que lo ha enfatizado, sino que está muy influenciado
por las expectativas de vida. Los jóvenes no solamente quieren vivir en una
sociedad y un planeta mejor, sino que además creen que pueden esperar a
que sus inversiones rindan los beneficios financieros. Han tenido una visión de
más largo plazo.
Los mayores
tienen un expectativa de vida menor, por lo que la principal procuración es la
calidad de lo que les resta de SU vida. ¡¡Claro que deberían preocuparse de la calidad de
vida que dejaran a sus hijos y nietos!!, pero muchos prefieren dejarles la
herencia monetaria que es más tangible que la social y ambiental. Tienen, lo que, en términos económicos, se denomina
una elevada tasa de descuento, que valora muy alto los costos presentes y muy
bajo los beneficios futuros.
Esto lo comentábamos
en un artículo anterior, Diferencias generacionales en la inversión
responsable, donde comentábamos los resultados del
estudio 2022 Survey of Investors, Retirement
Savings, and ESG. Este se actualizó en el 2025 (ver resumen
en Research Reveals a Fundamental Shift in
How Investors View ESG) y ahora se concluye que se ha producido un
cambio significativo en la actitud de los inversionistas ante la inversión
responsable y las diferencias generacionales se han reducido.
La inversión ESG no ha desaparecido, pero ha cambiado. Los resultados de
encuestas …… muestran que el entusiasmo inicial, especialmente entre los
inversores más jóvenes, ha convergido en torno a un enfoque más pragmático
que prioriza el riesgo.
Las diferencias generacionales en cuanto a preocupación, disposición a
sacrificar rentabilidad y apoyo al activismo ESG se han reducido en gran medida,….
Los criterios ESG siguen siendo influyentes cuando los riesgos son
concretos y los horizontes temporales son claros, pero las estrategias
basadas en un supuesto altruismo inversor son cada vez más frágiles. (énfasis añadidos).
¿Es esto
consecuencia del retroceso observado, a nivel general, en el interés por la
responsabilidad empresarial y la sostenibilidad del planeta? ¿Es esto algo peculiar a la sociedad
estadounidense? No tengo suficiente información para responder inequívocamente
a estas dos preguntas, pero sí tengo la sospecha de que va más allá, que no
es solo cuestión del entorno político y regulatorio mundial y de la
situación del aquel país.
Es que las nuevas
generaciones (millenials y Z), si bien están más concientizadas que la
de los mayores (baby boomers y X), se están volviendo más egoístas,
con objetivos más personales, con menor preferencia por el bien común, por el
altruismo.
Especulo que la prevalencia de los medios sociales conlleva a una visión
más estrecha, más egocentrista y que la situación económica relativamente
adversa para los jóvenes, conlleva a un mayor cortoplacismo.
Esperemos que
sea temporal, faltaría más que las nuevas generaciones se desentendieran de la
sociedad y el planeta.
Pero, aunque
lamentable, ello tiene poco impacto ya que los “jóvenes” menores de 54 años poseen
solo el 15% de las acciones en EE. UU. (aunque es de esperar que en otros
países con mercados de capitales menos desarrollados posiblemente sea menor),
en tanto que los mayores de 70 años poseen más de la mitad y junto con los
mayores de 54, casi el 85%.
O sea, que los
inversionistas en valores emitidos en empresas responsables adquieren esos valores
más para sentirse bien que para estimular el comportamiento responsable,
por el cual parecen tener poco interés. [i] Aparte de que el impacto de la ISR sobre la
responsabilidad empresarial es muy dudoso. [ii]
¿Y tú qué
opinas? (yo soy de la
generación de la post guerra, los “baby boomers”, a los que
supuestamente no nos preocupa).
[i] Esto lo habíamos analizado en el artículo
¿Les preocupa el impacto a los
inversionistas “responsables”?
