domingo, 22 de febrero de 2026

Algunas falacias del financiamiento sostenible: ¿Tiene impacto en la sostenibilidad?


Depende…y de muchas cosas.

El lector seguramente habrá visto algunos de los millares de artículos y estudios en los que destacan los grandes volúmenes transados en los mercados de valores y préstamos calificados como sostenibles y los montos de inversiones en las carteras de fondos de inversión y en activos de las instituciones de crédito. Y estos montos se promueven, consciente o inconscientemente, como prueba del impacto, del cambio, del avance que ello logra en la sostenibilidad empresarial y del planeta.  Nada mas lejos de la realidad. Es muy poco el cambio logrado sobre el terreno ….y el aire.

En este articulo aprovecharé la publicación de los resultados de una investigación reciente que muestra la relativa infectividad de las regulaciones de los nombres de los fondos de inversión sostenibles propuestos en el reglamento sobre la divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros, SFDR, en contribuir al avance de la sostenibilidad, para luego demostrar que ni los nombres ni el contenido de valores sostenibles de los fondos son el problema del impacto del financiamiento sostenible.

Aun cuando la investigación se limita a los fondos de inversión, nuestra discusión cubrirá además el financiamiento sostenible en los mercados de valores y en los financiamientos de instituciones de crédito.

El objetivo del artículo es mostrar las condiciones bajo las cuales el financiamiento sostenible puede tener impacto real sobre la sostenibilidad empresarial y del planeta.

I.                Limitados efectos sobre el greenwashing de la regulación europea.

Los resultados de la investigación fueron publicados en enero del 2026 como un documento de trabajo académico que ha tenido amplia difusión pública. The Effects of Regulating Greenwashing: Evidence from Europe’s Sustainable Finance Disclosure Regulation (SFDR), producido por profesores de las universidades de Amsterdam, Stanford, Harvard y la London Business School, lo que contribuye aun al interés. [i]  Adicionalmente, como los resultados muestran la inefectividad de las regulaciones, lo hace más “interesantes” en esta época de obsesión por la desregulación.

El Financial Times publicó una reseña el 23 de enero, lo cual no es muy usual sobre un documento de trabajo, EU green rules fail to boost funds´ESG credential, research finds, lo que a su vez dio lugar a reseñas en otros medios financieros y de sostenibilidad.

La investigación tenía como objetivos analizar cómo la regulación SFDR influyó en el comportamiento de los fondos de inversión y de sus inversores en Europa. Según los autores, para que el SFDR afecte a la economía real, deben cumplirse varias condiciones: (i) los fondos clasificados como más sostenibles posean activos sustancialmente diferentes de los tradicionales; (ii) la información divulgada debe proporcionar información nueva a los inversores; (iii) los inversores deben actuar en función de esta información reasignando sus inversiones.  Como demostraremos más adelante, esto son condiciones necesarias, pero muy insuficientes para que los fondos tengan impacto real.

Como resultado de un extenso análisis estadístico y encuestas la investigación concluye que:

·       Las informaciones divulgadas resultaron ineficaces, en parte, porque ofrecían poca información nueva o clara, más allá de lo que los inversores ya podían deducir de los nombres y objetivos de los fondos (comentario: pero los nombres y objetivos pueden ser engañosos, de allí la necesidad de la regulación).

·       La información divulgada actualmente tiene un impacto mínimo en las decisiones de los inversores.

Y sugieren que hacer que la información sea más intuitiva podría mejorar la eficacia de la regulación.

No analizan el primer objetivo de si los fondos calificados como sostenibles dentro de la SFDR contienen valores diferentes de los fondos no calificados. [ii] Pero esto es lo más importante desde el punto del greenwashing ya que, si lo único diferente entre los fondos sostenibles y los tradicionales es el apellido del fondo, se estaría engañando al inversionista. Y esto adquiere todavía más relevancia porque muchos de los valores calificados como sostenibles en los fondos sostenibles no son tales, como comentaremos más adelante.

Es de recordar que la regulación SFDR tenía como objetivo que se proporcionara información a los inversionistas para que pudiesen determinar las características de sostenibilidad de los fondos ofrecidos como tales y apoyar sus decisiones de inversión.  Lamentablemente las tipologías de los fondos eran, como bien indica la investigación, poco precisas, lo cual se ha venido discutiendo desde su promulgación y en años recientes se ha estado trabajando en una versión que sea mas efectiva. Dado que esta nueva versión (SFDR 2.0 como la llaman algunos) está a punto de aprobarse (febrero 2026), la investigación termina analizando algo que ya no es vigente.

Si bien el objetivo de este articulo no es analizar la regulación pasada y propuesta, es necesario destacar que aun la nueva no resolverá los problemas del impacto.  La nueva propuesta es más precisa ya que reemplaza las tres categorías anteriores por: (1) Sostenible (Artículo 9): para productos que invierten en actividades o activos sostenibles; (2) Transición (Artículo 7): para productos que financian activos en transición hacia la sostenibilidad; y, (3) Fundamentos ESG (Artículo 8): para productos que integran factores de sostenibilidad más allá de la gestión de riesgos, pero sin un objetivo de sostenibilidad específico. Las tres categorías requieren un umbral mínimo del 80% de activos alineados con la estrategia y establece exclusiones obligatorias de algunos sectores. Adicionalmente, como suplemento, la Asociación Europea de los Mercados de Valores, ESMA, ha emitido guías donde propone principios para la calificación de los valores, estrategias para su selección e incorporación en los fondos.[iii]

Es muy posible que la propuesta reduzca el problema del greenwashing al establecer criterios más estrictos, pero ello no ataca el problema que le debe preocupar a la sociedad, cual es el impacto que el financiamiento sostenible tiene sobre la sostenibilidad empresarial y del planeta. El problema no es que la información no sea suficientemente intuitiva o discriminante. Si bien son importantes los nombres y el contenido de activos calificados como sostenibles para la atracción de fondos, el problema es el limitado impacto de esos fondos, no su volumen en circulación ni su calificación, es el destino de los recursos, su utilización en actividades reales.

Esto lo habíamos analizado en detalle en los Doce artículos sobre el dudoso impacto del financiamiento sostenible y en particular, el problema de los nombres y la comparación en varios países, lo analizamos en el artículo ¿Puede el nombre y objetivos de los fondos de inversiones sostenibles contribuir a mejorar la sostenibilidad y reducir el greenwashing? A continuación solo resumiremos los aspectos más destacables referidos al impacto real del financiamiento sostenible, en dos partes, mercados financieros e instituciones de crédito.

II.             Lo que nos debe importar es el impacto, el cambio logrado.

Ni los elevados volúmenes de los valores calificados como sostenibles que se transan en los mercados de capitales, ni el volumen de los fondos de inversión calificados como sostenibles representan el impacto de esos recurso en la sostenibilidad empresarial y del paneta, aunque los participantes en esos mercados quieran, deliberadamente o no, dar esa impresión. [iv]  

a.     Mercados financieros.

1.      Impacto en los mercados primarios y secundarios de valores.

Para poder apreciar el potencial impacto es necesario distinguir entre estos dos mercados financieros.  En los mercados secundarios (bolsas de valores y privados) se transan valores calificados como sostenibles entre compradores y vendedores. En este caso, las empresas o proyectos que los han emitido no reciben recursos. En los mercados primarios se emiten valores por empresas o proyectos para recaudar recursos frescos para financiar actividades sostenibles. Su bien las transacciones ocurren en mercados financieros, en el primer caso se destinan a inversiones en activos financieros, en tanto que en el segundo se pueden destinar a inversiones reales, que avancen la sostenibilidad

2.     ¿Qué valores son sostenibles?

La clave para el impacto del financiamiento sostenible es que se refiera a activos comprobablemente sostenibles. Esto puede parecer una trivialidad, pero no lo es. Lo que constituye un activo sostenibles está sujeto a un gran debate. En algunos casos es relativamente sencillo. Si el activo es muy concreto y especifico, digamos una inversión en la captura de gases de efecto invernadero, el caso es obvio.  Pero si el activo son los valores de una empresa, que incluyen a su vez una inmensidad de activos y actividades con grados muy dispares de sostenibilidad, es mucho más difícil atribuírsela. 

Se trata de obviar esta situación a través de las “calificaciones de sostenibilidad”, pero estos son instrumentos muy burdos ya que son grandes agregados, en proporciones arbitrarias de varias decenas de las actividades de las empresas. [v] Por ejemplo, compensan irresponsabilidades con responsabilidades, ignoran aspectos críticos de la sostenibilidad como la cultura, estrategia, procesos, etc., se basan en actuaciones pasadas y promesas de futuro y están sesgadas hacia aspectos cuantificables, entre otros problemas (ver Las (por lo menos) seis deficiencias de las calificaciones de sostenibilidad y Doce razones por las que los criterios ASG no reflejan la sostenibilidad empresarial). Difícilmente consideran el impacto real de esas actividades.[vi]

En los mercados primarios las calificaciones suelen ser más estrictas (como comentamos más abajo), en tanto que en los mercados secundarios se adquieren valores de empresas o proyectos emitidos desde hace años, no necesariamente sostenibles, que pueden haber solicitado estas calificaciones para poder participar en el mercado del financiamiento sostenible. La sostenibilidad de estos valores depende del rigor con el que hayan adquirido esa denominación, que no suele ser muy elevado. Pero sea como sea, no tienen impacto sobre la sostenibilidad, como mostramos a continuación.

3.     Impacto de las transacciones en los mercados secundarios de financiamiento sostenible.

En estos mercados los gestores de fondos de inversiones captan recursos del público e instituciones para adquirir valores en los mercados y conformar carteras de inversiones. Los recursos van de los inversionistas al fondo de inversión y de este a los vendedores de los valores. Son transacciones completamente al margen de las empresas o proyectos que emitieron los valores. De vendedor a comprador.

Si bien los valores que se adquieren pueden tener la calificación de “sostenibles”, los recursos no tienen impacto directo en la sostenibilidad de los emisores. Podrían tener impacto indirecto si los fondos utilizasen sus poderes de votación en las Asambleas Generales de Accionistas, AGA, o en la persuasión del Consejo, para presionar a los emisores a que mejoren sus prácticas. Pero esto suele tener poco impacto y está limitado a algunos fondos muy especializados, como algunos grandes fondos de pensiones.  También es posible que tengan impacto si los fondos adquieren los valores, no en los mercados secundarios, sino en los primarios especializados, directamente de los emisores de valores. Este caso es el que suele denominarse “inversión de impacto”. El impacto es más factible ya que las adquisiciones de estos valores suelen estar condicionadas a que inviertan los recursos en actividades sostenibles. En algunos caso los gestores de los fondos se involucran directamente en el logro de los objetivos de sostenibilidad.

Para dar un ejemplo de las diferentes magnitudes involucradas, en el informe Spainsif del 2025, La Inversión Sostenible y Responsable en España, se estima que del total de las inversiones solo el 6% se caracteriza como “generadora de impacto”, en tanto que el 92% son en fondos que dicen utilizar criterios ASG en la selección, en general vía criterios de inclusión o exclusión de sectores, sin analizar la sostenibilidad de los valores. Estos son de nulo impacto ya que además suelen ser pasivos y no suelen involucrarse en las decisiones pertinentes en las AGA o los Consejos.

Se suele argumentar que estos mercados estimulan, implícitamente, a los emisores de valores a ser mas sostenibles ya que ello les permite acceder a un mercado más amplio de inversionistas y, posiblemente, en mejores condiciones (mayor precio, reducir su costo de capital). Pero estas emisiones suelen ser excepcionales, muchas veces privadas, y no necesariamente el mercado responde con mejores condiciones. En todo caso es un impacto indirecto difícil de probar. El caso del endeudamiento sostenible, bonos y préstamos sostenibles es diferente, como comentamos más adelante.

4.     Impacto de las nuevas emisiones de valores: mercado primario.

En el mercado primario se emiten valores de empresas y proyectos con el objetivo de utilizar los recursos en actividades predeterminadas como sostenibles. En general son bonos, bajo diversas variedades: Bonos Verdes, Bonos Sociales, Bonos Sostenibles (verdes y sociales), colectivamente BVSS, Bonos Ligados a la Sostenibilidad, BLS, y más recientemente Bonos de Transición (en empresas y proyectos, en principio no sostenibles, para financiar actividades que las lleven a ese estado). [vii] Para todos estos bonos existen principios, más o menos estrictos, que regulan las condiciones de emisión y las ejecución y monitoreo.[viii] Son inusuales las emisiones de acciones sostenibles en los mercados primarios públicos. [ix]

Estos valores si pueden tener un impacto sobre la sostenibilidad, condicionado por su efectividad en el logro de los objetivos establecidos. Sin embargo, es de destacar que en el caso de los BLS su impacto puede ser muy limitado. Los recursos de estos bonos no se destinan a financiar directamente actividades sostenibles como es el caso de los BVSS. Financian las actividades generales de la empresa (por ejemplo, para recomprar otro endeudamiento más costoso) pero requieren el logro de algunos objetivos de sostenibilidad al margen.  Una empresa irresponsable puede emitir BLS, comprometiéndose, por ejemplo, a reducir emisiones. [x] En muchos casos las metas no implican logros adicionales, pueden ser metas que la empresa ya tenía previstas como parte de su estrategia. El impacto depende del rigor requerido en los logros, de su adicionalidad, de su monitoreo y control, y en especial si el incumplimiento conlleva penalizaciones en el costo financiero.[xi]

5.     Impacto de los volúmenes de los fondos de inversiones sostenibles

El informe de Spainsif del 2025, citado arriba, reporta que en España el volumen de fondos de inversión calificados como sostenibles alcanza a € 423 000 millones. Esto puede crear la impresión de que esos miles de millones han contribuido a la mejora de la sostenibilidad empresarial y del planeta.  Pero como se desprende de la discusión precedente estos volúmenes no han sido utilizados por las empresas y proyectos cuyos valores constituyen sus carteras en esas mejoras. La excepción sería el caso de los fondos de inversión muy especializados que solo invierten en emisiones del mercado primario de valores sostenibles, cuyos recursos van directamente a las empresas o proyectos.

b.     Impacto de los financiamientos de instituciones crediticias.

Las instituciones de crédito, en particular los bancos, otorgan financiamiento a empresas y proyectos calificados como sostenibles, pero sus modalidades difieren mucho en cuanto al impacto potencial, aunque muchas califican todos estos financiamientos como parte de su aporte a la sostenibilidad independientemente del potencial impacto (¿greenwashing?). [xii] Distinguimos tres grandes categorías.

1.      Financiamiento genérico.

Son los financiamientos otorgados a empresas que pueden tener objetivos generales de sostenibilidad, pero cuyos recursos son para el uso general en sus actividades. Por ejemplo, una empresa de construcción de viviendas, o una de servicios de salud, puede alegar que tiene objetivos sociales, por su naturaleza, pero ello no asegura que los recursos hacen una contribución adicional a la sostenibilidad social. El impacto puede ser poco o nulo, dependiendo del destino de los recursos. Sin embargo, suelen ser calificados como préstamos sostenibles por la institución.

2.     Financiamiento condicionado.

En estos financiamientos se suelen imponer condiciones de sostenibilidad que la empresa o proyecto deben lograr en el CONTEXTO del financiamiento, no CON el financiamiento. Por ejemplo, se pueden poner objetivos de reducción de emisiones o mejora en las condiciones laborales, pero cuyos recursos no son utilizados específicamente para el logro es estos objetivos. Son recursos para financiar sus actividades generales. Es un caso análogo al que mencionábamos arriba con los BLS. El impacto dependerá del rigor de las metas, la adicionalidad de las condiciones (¿es algo que harían de todas maneras?) y del nivel de exigencia del financista en el logro de estos objetivos. También como en el caso de los BLS en estos préstamos puede condicionarse el costo financiero al logro de las metas. En este caso el impacto dependerá además de las consecuencias financieras.  Pero muchas instituciones financieras, independientemente de esto, los califican como parte de su contribución a la sostenibilidad.

3.     Financiamiento directo

En este caso, el financiamiento tiene un destino predefinido, los recursos deben usarse para actividades que demostrablemente cumplan objetivos de sostenibilidad, por lo que su impacto real es mucho más probable que en los dos casos anteriores. Los objetivos de sostenibilidad se deben lograr CON el financiamiento. Es un caso análogo a los BVSS, para lo cual también existen principios. [xiii] El impacto real es más probable que en los dos casos anteriores, pero de todas maneras dependerá de lo logrado en efecto, no solamente de las intenciones al momento de otorgar el financiamiento, y como en el caso anterior, dependerá de la supervisión y control que haga la institución financiera.  En este sentido, la supervisión suele ser de menor rigor e intensidad que en el caso de los BVSS, ya que se trata de un contrato privado entre la empresa y el banco, sin obligación ni posibilidad de escrutinio público. En el caso de los BVSS la información es pública y el mercado y sus participantes están en condiciones de hacer el seguimiento y control.

Y en este caso es posible que la empresa o proyecto se beneficie de mejores condiciones financieras ya que sostenibilidad puede conducir a menores riesgos y mayor competitividad.

III.           En resumen.

Lo que importa es el impacto.

El financiamiento sostenible, que incluye los fondos de inversión socialmente responsable, las transacciones de valores sostenibles en los mercados secundarios, las emisiones de valores en los mercados primarios y el financiamiento por parte de instituciones de crédito, puede tener algún impacto en la sostenibilidad empresarial y del planeta. Pero está muy lejos de equivaler a los volúmenes que se transan en los mercados, de los volúmenes en cartera de los fondos y los activos sostenibles de las instituciones de crédito. Gran parte del sector convive plácidamente con esta situación, hay una inmensa industria que se beneficia de vender ilusiones y otra que está contenta de comprarlas.

De todos estos grandes volúmenes, que implícitamente se asocian con impacto, son muy pocos los que realmente lo logran. Los que pueden tener un impacto directo se limitan a las operaciones en las cuales las empresas o proyectos reciben recursos de estos mercados para ser destinados a actividades explícitamente preasignadas para estos efectos. Y aun esto depende del rigor de la ejecución y supervisión.  Algunos de estos volúmenes pueden tener un impacto indirecto si se utilizan para forzar a las empresas o proyectos a ser más sostenibles, vía el ejercicio del poder de voto que la posesión de los valores les confiere, o el cabildeo con los Consejos, aun cuando no se les asignen recursos explícitamente.

Y el estudio citado, que tanta diseminación ha tenido, contribuye a esta percepción equivocada. Los nombres de los fondos son irrelevantes, pueden atraer recursos, pero ellos no financian actividades responsables, por mucho que los valores que adquieren estén calificados como sostenibles, si es que lo son. Son recursos que van de vendedores a compradores de valores en los mercados secundarios, al margen de las actividades de las empresas.  Podrían tener un impacto indirecto, menor, si las empresas cambian sus comportamientos para acceder a estos mercados. Lo harán si los mercados la recompensan por ello con mejores condiciones de financiamiento, lo cual depende caso por caso.

Otra cosa, es que la sostenibilidad empresarial mejore la rentabilidad de las empresas, lo cual se debe al impacto que ella tiene sobre su competitividad en los mercados de productos y servicios, no en los mercados financieros. También es posible que en los mercados secundarios de valores (bolsas) la sostenibilidad de las empresas (por reducción de riesgos, y competitividad) mejore los precios de sus acciones, pero ello no les proporciona recursos para mejorar esa sostenibilidad, a menos que hagan emisiones nuevas de valores a esos mejores precios, lo cual es muy inusual. Sí mejora los montos de las bonificaciones de los dirigentes y los precios a los cuales sus inversionistas puedan vender sus acciones en los mercados.

En el financiamiento sostenible hay mucho greenwashing, activo y pasivo.

A pesar de mis múltiples intentos de enviar estos mensajes (ver Mis doce artículos sobre el dudoso impacto del financiamiento sostenible o Mis quince artículos sobre bonos verdes, sociales, sostenibles y ligados a la sostenibilidad), como en el caso del financiamiento sostenible, he tenido poco o ningún impacto. ¡Es que no soy un influencer !

 


[i] El foro de gobierno corporativo de la facultad de derecho de Harvad publicó un resumen en The Limited Effects of Regulating Greenwashing: Evidence from Europe’s SFDR.

[ii] Un estudio que sí llevo a cabo este análisis es Doing Good or Feeling Good? Detecting Greenwashing in Climate Investing, que fue analizado en mi artículo Evidencia de greenwashing en fondos ASG

[iv] Un buen ejemplo de esto es el informe anual de Spainsif. Ver nuestro análisis del informe del 2024 en Inversión responsable o responsabilidad de la inversión: ¿Es responsable la inversión responsable en España? Para el informe del 2025 mejoraron las calificaciones, pero los argumentos sobre la impresión ilusoria de impacto siguen siendo válidos.

[v] Una calificadora califica a la tabacalera Phillip Morris y a la petrolera Chevron como más sostenible que la automotriz líder y pionera en vehículos eléctricos, Tesla. Ver ¿Tienen lógica las calificaciones de sostenibilidad empresarial?

[ix] Un caso muy particular es el de la empresa de calzado Allbirds. Ver Oferta pública inicial de acciones sostenibles: ¿es posible?

[x] Buenos ejemplo de estas deficiencias son el caso de la empresa de productos cárnicos brasileña, JBS analizado en ¿Hace falta ser una empresa responsable para emitir un bono ligado a la sostenibilidad? y Financiamiento sostenible: con impacto y con insulto y el caso de la empresa farmacéutica israelí Teva, Greenwashing a la grande II: Emisión de bonos ligados a la sostenibilidad

[xi] En febrero del 2025, Accor (hoteles) y Air France, deberán pagar una penalización de 0.25% y 0.375%, respectivamente, por no haber logrado sus metas en sus BLS.

[xiii] La Loan Markets Association ha emitido principios para los préstamos, verdes, sociales y sostenibles, análogos a los BVSS.

martes, 6 de enero de 2026

Una mini reflexión sobre la ética en el uso de la Inteligencia Artificial

 

Parece que al comenzar el post en LinkedIn sobre mi artículo “los altibajos de la sostenibilidad empresarial con “ ¡ME RINDO!! ”, utilizando mi inteligencia natural para lograr la atención de los abrumados lectores, muchos no apreciaron el sarcasmo y la intención.

Lo que ha dado lugar a hacerme una reflexión sobre la ética en el uso de la Inteligencia Artificial, IA:

  • Claro que no me rindo a la IA, pero sí es muy oportuno destacar la ÉTICA en su uso. ¿Podría yo tomar crédito por el diseño del espectacular grafico que creó la IA?  En el artículo incluí el grafico hecho por la IA, el de un profesional (que lo hizo por un favor) y el original mío, para demostrar que yo no era el autor del gráfico y reconocer mi total incompetencia para hacerlo y la falta de recursos.  Pero el artículo sí es 100% mío.
  • Yo no me atribuiré lo que produce la IA, pero muchos si lo hacen….. ¡por omisión! La IA está tergiversando la reputación de los autores, que ahora será determinada por sus destreza en el uso de la IA y no en la originalidad de sus contribuciones.
  • Lo que ha traído una nueva faceta de la responsabilidad social: en toda producción se debe especificar, explícitamente, qué parte es original del autor y qué parte es PLAGIADA de la IA (escribo “plagiada” para provocar). Todo artículo debe tener un DISCLAIMER. ¿Iluso?
  • No, no estoy en contra de aprovechar su extraordinaria contribución, sería el equivalente de en el 1997 rechazar el uso del buscador Google y seguir usando la Enciclopedia Británica, ¡impresa!  Pero el uso de Google no es plagio, requiere inteligencia natural. Plagio sería el plagiar lo encontrado.
  • Pero sí estoy en contra del uso de la IA NO EXPLICITADO.  NO ES ÉTICO.



lunes, 5 de enero de 2026

¡Sorpresa! Mi artículo sobre los altibajos de la sostenibilidad empresarial según Google NOTEBOOKLM


 ¡¡¡ME RINDO!!!

Por curiosidad le pedí a Google NOTEBOOKLM que hiciera un resumen de mi artículo Los altibajos de la sostenibilidad empresarial: De la ignorancia, a la confusión, a la expansión, a la banalización, a la euforia, al revuelo, a sincerarse y esto es lo que produjo, en inglés, de mi original en español. 

Un título más atractivo que el mío, un resumen que yo no hubiera podido escribir y un grafico extraordinario, tanto por el título, como por su calidad gráfica, como por su fidelidad al texto. Atractivo a la vista, aunque apabullante (al final incluyo mi gráfico original, lo que obviamente no es mi fuerte, y el que publiqué en el blog, hecho por Aluna Sustainability).

En esta era de la AI parece que mi contribución será escribir en español…… hasta que la AI aprenda del universo de información en español (la IA  no es más "inteligente" que nosotros, pero sí tiene capacidades y acceso a recursos infinitamente superiores).

 

The Great Recalibration of Corporate Sustainability

This text analyzes the cyclical evolution of corporate sustainability, framing its history as a series of unpredictable highs and lows rather than a linear progression. The author explores how the field transitioned from initial ignorance and confusion into a period of rapid expansion and superficiality, eventually leading to a state of overstated euphoria. This peak triggered a significant backlash and regulatory pushback, particularly in Europe and the United States, where critics now challenge the costs and complexities of responsible business practices. Despite current political and economic turbulence, the source argues that the movement is undergoing a necessary recalibration toward sincerity and pragmatic integration. Ultimately, the narrative suggests that while market volatility and skepticism will persist, the long-term trajectory points toward sustainability becoming a fundamental pillar of sound financial management.

 

A diagram of a sustainable development

AI-generated content may be incorrect.






sábado, 3 de enero de 2026

Los diez artículos más visitados en el 2025 del blog de Cumpetere….y mi favorito

  

Nada de especial tiene esta lista.  No es como las listas de las diez mejores películas, los diez libros mas leídos, o múltiples otras listas. No está a esos niveles, que son el resultado de las acciones de millones de personas. Es simplemente una lista, que a lo sume refleja la preferencia por algunos temas entre las pocas personas que reciben las notificaciones de la publicación de mis artículo.

Ni siquiera puedo decir que sea una lista de “los mas leídos”, ya las estadísticas de que dispongo solo aseguran “visitas”.  Ojalá algunos de ellos hayan sido leídos, y mejor todavía, ojalá que hayan tenido algún impacto en los lectores.

Por cierto, que en este año el blog de Cumpetere superó el millón de páginas visitadas, desde su creación en el 2008.  Muchas, pero que tampoco quiere decir mucho.

He seleccionado diez de los artículos más visitados de entre los 37 que publiqué durante el año, por si alguno te puede interesar y se te pueda haber pasado por alto …. ante la abrumadora cantidad de información en las redes sociales. Están listados en orden cronológico.

 Mi favorito

Lo selecciono por el esfuerzo que le he dedicado y el impacto que creo pueda (debería) tener.  Este no puede estar en la lista de los más visitados del año ya que fue publicado a finales del año.

Los altibajos de la sostenibilidad empresarial: De la ignorancia, a la confusión, a la expansión, a la banalización, a la euforia, al revuelo, a sincerarse.

6 diciembre

Los diez más visitados

Capítulo II.2: Profesionales de la sostenibilidad empresarial versus profesionales de la ASG

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16 marzo

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12 abril

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27 abril

Dos nuevos ene(a)migos para la sostenibilidad empresarial: Inteligencia Artificial y Storytelling

29 junio

A propósito del propósito empresarial

26 julio

Europa importará emisiones de CO2 y metano de EE.UU.

29 julio

Mis quince artículos sobre bonos verdes, sociales, sostenibles y ligados a la sostenibilidad.

30 julio 30

¿Un círculo virtuoso en sostenibilidad?

7 agosto 7

Inversiones responsables, primera parte: ¿Son los valores responsables?

7 septiembre