miércoles, 13 de octubre de 2021

ENCUESTA ¿QUÉ ARTÍCULOS PREFIERES VER EN EL BLOG DE CUMPETERE?


Como los lectores del blog saben publico artículos sobre diversos temas relacionados con la responsabilidad empresarial.  Si bien tengo alguna idea de los que son más leídos, la información no es confiable.


Quisiera conocer tu opinión directamente.  Es una encuesta muy simple, toma 2 minutos, pero por favor piensa en las respuestas, sobre todo la primera.

Responderlo en 

https://bit.ly/BlogCump


domingo, 10 de octubre de 2021

El bono ligado a la sostenibilidad más innovador del mundo: El mío.


Voy a ser el innovador de los innovadores en el mercado del financiamiento sostenible.  Voy a emitir un “primer” bono ligado a la sostenibilidad, primero entre los primeros.

El lector interesado en finanzas sostenibles habrá notado la avalancha de “primeros bonos verdes” por una empresa, “primeros bonos verdes” por un gobierno soberano, “primer bono ligado a la sostenibilidad”, “primer bono de sostenibilidad” por una institución financiera, “primera línea de crédito” ligada a la sostenibilidad por una automotriz, “primera emisión de acciones” ligada a la sostenibilidad por una empresa tecnológica, “primer préstamo verde” a una hidroeléctrica, “primera emisión de bono sostenible” en América Latina o en España , “primera emisión de un bono social” de una municipalidad, “primera emisión” de un bono contra la discriminación, “primera emisión” de un bono ligado a los ODS, “primera emisión” para el objetivo #5 de los ODS, “primera emisión” un 29 de febrero, “primera emisión” en una isla desierta, “primera emisión” de un bono arcoíris, “primera emisión de un empresa cuyo nombre empieza con H”, primera emisión, primera emisión……

El lector se da una idea de la importancia (para el emisor) que tienen las “primeras emisiones”. ¡Hay que ser el primero……. en algo!

Y ahora, ¡la emisión más innovadora de todos los tiempos! Mi primer bono.

He decido hacer la primera emisión por una persona natural de bonos ligados a la sostenibilidad en un vecindario.  Seré el primero, sin duda alguna, sentaré precedentes. 

Emitiré un bono ligado a la sostenibilidad por US$80,000 para comprarme el nuevo Audi Q4 e-tron, sportback, del 2022, eléctrico, claro está. 


Lindo ¿eh?

Al ligarlo a la sostenibilidad me comprometo a ahorrar anualmente 2000 kilos de CO2 en emisiones, comparado con las emisiones actuales de mi coche, un BMW 328 GT del 2014.  La tasa de interés será variable y comenzará con la tasa promedio para la adquisición de vehículos de la zona, con un greeninun (prima negativa) del 0.5% por ser para la adquisición de un vehículo verde (aunque espero que sea rojo).  La tasa irá disminuyendo a medida que cumpla con la reducción de las emisiones. Por cada 100 kilos que ahorre se reducirá la tasa de interés en un punto básico (por ejemplo, pasaría de la inicial anual del 3.00% al 2.80% si cumplo con la meta de los 2000 kilos).  Y para ser generoso con el medio ambiente, conduciré el coche mucho más de lo que lo hago ahora y así ahorraré más emisiones y pagaré menos intereses (similar a lo que hizo la emisión del “primer” bono ligado al cumplimiento de los ODS de ENEL, al comprar una planta de renovables ya existente y así reducir sus emisiones, no las del mundo). [1]

Como el bono es emitido por una persona natural y no una persona jurídica, que lo suele garantizar vía su situación financiera general, este será garantizado por mis cuentas en Andorra.

También me comprometo a cambiar el suministro de electricidad en mi casa a electricidad generada por fuentes renovables y cargarlo solo en estaciones que usen esa electricidad.  Es de destacar que con esto voy más allá de mis compromisos en la emisión ya que usaré energía renovable en el resto de mi consumo energético y no solo para el coche.  Espero que mis stakeholders me lo reconozcan (especialmente mis niet@s).  No tengo idea si el proveedor de mi casa genera electricidad vía fuentes renovables, pero entiendo que si la pago como renovable la empresa la debe comprar en alguna parte como tal, aunque los electrones que yo consuma sean sucios.  Lo que cuenta es el impacto incremental.

El bono tendrá un vencimiento de 5 años a ser pagadero en ese momento cuando espero vender el coche para comprarme uno más eficiente y con mayor rango de batería (el bono no será amortizado periódicamente). Como en esto de las finanzas sostenibles no se toman en cuenta las emisiones de la fabricación de los coches ni de su disposición, no pasa nada y lo puedo cambiar frecuentemente, sin que cuenten.

La emisión se hará de acuerdo con los nuevos principios de bonos ligados a la sostenibilidad del International Capital Markets Association, ICMA, y tendrá la requerida “segunda opinión” sobre el cumplimiento con los principios. Esta será preparada por mi hija, que de eso no sabe nada, pero sí sabe opinar, es creativa y escribe bien (y así contribuiré al logro del ODS #5 de Igualdad de género y al ODS #21 de Apoyo a la familia).

El cumplimiento anual y la reducción de la tasa lo verificaré yo mismo ya que soy un individuo confiable y los principios permiten que lo haga el emisor.  No me conviene emitir el bono de acuerdo con la propuesta de principios de bonos verdes de la Unión Europea ya que estos piden verificación independiente por parte de verificadores certificados, y tengo dudas de que en Bruselas me certifiquen.    

El documento del esquema de la emisión para diseminación a los potenciales inversionistas lo está elaborando una microempresa especializada en publicidad (así contribuiré al ODS # 8 de Trabajo decente y crecimiento económico) para que quede muy bonito, y la gente se impresione con las fotos y no se moleste en leer la letra pequeña (les envié el modelo de Coca Cola FEMSA [2] ). Tendrá una página de texto y cinco páginas de fotos del coche, de mis stakeholders (mis niet@s, que son precios@s y que son los que sufrirán las consecuencias del cambio climático), del cargador en el garaje de mi casa y de cargadores de carretera y estacionamientos, cielos azules, plantas solares y molinos de generación.  No será impreso, solo estará disponible de forma electrónica y con ello contribuiré más todavía a evitar emisiones y ahorrar dinero.

Yo mismo gestionaré la emisión y su colocación, porque si lo hacen corredores correrán detrás de sus comisiones, ignorando el impacto sobre el planeta.  Me asesoré con un abogado amigo mío, que es mi vecino, pero que tiene residencia legal en la Islas Caimán y así evitaremos problemas fiscales (no sé si los hay, pero es mejor curarse en salud). Y como todo lo haremos verbalmente no habrá riesgo de que periodistas (ir)responsables nos puedan abrir la caja de Pandora. 

Le recuerdo al lector preocupado que mi bono es ligado a la sostenibilidad, concepto que por ahora no cubre la elusión fiscal (no es lo mismo elusión que evasión [3]). Además de que solo está ligado a las emisiones y que los Principios me permiten ser irresponsable en todo lo demás [4]. Y para los suspicaces…. no hay lavado de dinero ¡no tengo dinero para lavar!

Y para mayores créditos a mi innovación, los recursos del bono de dedicarán en un 100% a la reducción de emisiones, no como muchos emisores que los dedican a actividades tradicionales [5] o solo a una pequeña parte de sus actividades de sostenibilidad.

En la próxima reunión de la asociación de vecinos, a celebrarse en el club del vecindario, voy a hacer el road show correspondiente para presentar la emisión. Espero transmitirla por internet para los que no puedan venir en persona (se requerirá el uso de mascarilla). Estoy ansioso de ver la demanda que tendrá el bono. Estoy seguro de que tendrá gran demanda ya que los vecinos están muy preocupados por el CO2 que ven salir del tubo de escape de mi coche (aunque es invisible) cuando me paseo por el vecindario (en nuevo coche no tiene tubo de escape, así que no se lo podrán ni imaginar).  En función de esa sobredemanda cada vecino solo podrá adquirir un máximo de $2000. 

Reservaré un numero de bonos para mis lectores por si están interesados, y así poder decir además que es el “primer bono ligado a la sostenibilidad comprado por lectores”.

Y todos mis inversores podrán decir que invierten en valores ASG (legítimos, sin greenwashing) y que han contribuido al logro de los ODS, inclusive a uno que no está entre los 17.

 

P.S. Y si alguno se me adelanta y emite un “bono personal, de vecindario, ligado a la sostenibilidad”, por favor denominarlo “segundo” y darme crédito por la idea.

 

miércoles, 6 de octubre de 2021

Hay que vacunarse contra la sostenibilidad en el ADN de la empresa


Pensé que ya nos habíamos olvidado del cliché del “ADN en la responsabilidad empresarial”.  Fue durante muchos años, a mediados de la década anterior, la aseveración más popular en los eventos de RSE. Cansado de ello, en mi artículo, satírico, “Cómo me gustaría ver………del 3 de marzo del 2013, expresé que uno de mis 26 deseos para RSE era asistir a “Una conferencia que no tenga un ponente que diga eso del ADN y la RSE”. 

A finales de septiembre se han publicado dos artículos sobre el ADN de la responsabilidad (a lo mejor hay más). La revista Harvard Deusto publica un artículo Conversaciones Harvard Deusto: La sostenibilidad en el ADN de la empresa y el World Economic Forum y Accenture publicaron el reporte Shaping the Sustainable Organization: Decoding Sustainability DNA to deliver value and impact for all stakeholders, en una apología al stakeholder capitalism.

Sospecho que de tanto hablar del COVID y de las vacunas basadas en ADN se han vuelto a acordar del ADN.  Ahora todos somos genetistas.

Ojalá encuentren una vacuna contra los clichés.

 


sábado, 2 de octubre de 2021

Tres iniciativas en sostenibilidad: Reporte del valor, propósito y objetivos empresariales

 

Tres iniciativas (bajo diferentes nombres: alianza, iniciativa y proyecto) que tienen en común que han sido creadas desde el 2019 y desarrolladas por alianzas independientes entre empresas, instituciones académicas y profesionales con un propósito muy concreto: la promoción de diferentes aspectos de la sostenibilidad en las empresas. Un grupo de empresas que se aliaron para promover información sobre sostenibilidad que mejor sirva sus necesidades, un grupo de instituciones académicas que quieren promover la sostenibilidad alrededor de una mejor concepción del propósito de las empresas y su implementación y un grupo profesionales que lo quieren hacer a través de la recolección y diseminación pública de información sobre los objetivos y posiciones de las empresas en aspectos claves para la sostenibilidad.

I.                Value Balancing Alliance: Alguien lo tiene claro en el reporte de sostenibilidad

Esta iniciativa corresponde a una agrupación de doce grandes empresas, mayormente de Europa, que tiene el objetivo de “crear un estándar de medición de los impactos globales positivos y negativos de la actividad empresarial y proporcionar guías sobre como integrar estos impactos en la dirección de las empresas.”  Si bien es relativamente poco conocida dentro del universo de estándares de información, es necesario comentarla por cuanto es la única propuesta liderada por un grupo de empresas multinacionales.  Está respaldada por la Unión Europea y tiene el apoyo de las cuatro grandes firmas de auditoría, la OCDE y el Foro Económico Mundial. Se distingue de la gran mayoría de las propuestas de estándares [1] en que tiene como objeto el mejorar su propia gestión a través del cálculo en valores monetarios del impacto en la sostenibilidad (similar a la metodología pionera del Grupo Kering de marcas de lujo para los impactos ambientales [2] ) y no solamente desarrollar conjuntos de indicadores y propuestas de narrativa.  Su principal stakeholder es la empresa.

En este artículo comentamos la diseminación reciente de su metodología (en tres documentos) y de los resultados, muy resumidos, de aplicaciones piloto en 11 empresas. 

 


 

La metodología es sumamente ambiciosa ya que pretende atacar elementos que han sido poco o muy imperfectamente considerados: impacto social y ambiental (no solo insumos y productos), valoración monetaria (no solo indicadores) y toda la cadena de valor, desde materias primas pasando por producción y llegando a cubrir el uso por parte del consumidor final. En la valoración monetaria sigue los lineamientos de otras iniciativas como la del Capitals Coalition (fusión de las coaliciones del Natural Capital y la Social and Human Capital), y puede servir de base para la medición de los seis capitales de los informes integrados.


La metodología todavía está en sus comienzos y es objeto de consulta pública, pero ha sido aplicada, en forma parcial, a varios casos. Los documentos fueron presentados en un webinar de una hora organizado por Sustainable Brands, Impact Measurement and Valuation: Holding Sustainability to Account, donde el lector interesado puede ver más detalles (se presentaron los resultados parciales de la aplicación en Phillip Morris International y en Mitsubishi Chemicals, dos organizaciones con gran impacto).

Si se logra completar el proyecto sería una gran contribución a la valoración del impacto de la sostenibilidad y a la toma de decisiones, sobre todo al expresarlos en términos monetarios comparables para poder hacer los tradeoffs necesarios entre los impactos financieros y los ambientales y sociales. Al valorar monetariamente las externalidades positivas y negativas se podría apreciar el verdadero valor creado por las actividades de la empresa.  Por ejemplo, se crea capital financiero y humano, pero se destruye capital natural.  Hoy por hoy no hay manera de valorar el balance neto. Se calcula muy bien el primero, se insinúa el segundo y se ignora el tercero. ¿Cuánto del capital financiero ha sido creado a costa de la destrucción del capital natural?

Esta metodología puede revelar el elevado costo no contabilizado, por ejemplo, al medio ambiente, y poner a las empresas en posiciones muy defensivas, ya que corren el riesgo de que la sociedad quiera recuperar esos costos por parte de la empresa.  En este sentido es muy laudable el reconocimiento que hace el grupo Kering de este costo al revelarlo públicamente (ver nota al pie 2).

II.             Enacting purpose initiative: Como articular el propósito de la empresa

Esta iniciativa está liderada por dos escuelas universitarias, la de negocios Said, de Oxford University y la de leyes de la University of California at Berkeley y respaldada por una empresa de consultoría en propósito, un gestor de fondos de inversión responsables y la academia de ciencias sociales británica. Tiene como objeto aportar claridad y recursos para la articulación del propósito de la empresa en el contexto de su responsabilidad ante la sociedad.  Su enfoque estratégico y conceptual la enfoca a los altos dirigentes y consejeros, más que a los que tienen que implementarla.

Como se recordará el tema del propósito de la empresa ha estado adquiriendo creciente interés en el entorno de responsabilidad empresarial.  Junto con el cambio climático parece ser el tema de moda. [3]

Han producido cuatro documentos para avanzar en la articulación e implementación del propósito de la empresa: Enacting Purpose within the Modern Corporation: A Framework for Boards of Directors, The Enacting Purpose Initiative: Building on Common Ground to Advance Sustainable Capitalism, Measuring Purpose: An Integrated Framework y Enacting Purpose Initiative: EU Report References & Further Reading Bibliography.

En un artículo de presentación de la iniciativa de solo 2 páginas, Why Corporate Purpose is Important to the Recovery From the Pandemic establecen cual debe ser el propósito de la empresa. El Prof. Antonio Argandoña, en el artículo Otra vez el propósito de la organización extrajo las palabras claves en un párrafo, confiriéndole todavía mayor impacto al mensaje:

“He destacado algunas cosas que me han llamado la atención. Un negocio legal, ético, rentable y sostenible, es decir, conforme a las necesidades de los propietarios, directivos, empleados y stakeholders, además de la sociedad. Que crea valor a largo plazo. Que implica a todos los interesados. Que responde no a criterios externos, sino al buen juicio de los que dirigen la empresa. Que ha de ser puesto en práctica. Que responde a los deberes de los gestores para con los propietarios y con todos. Que se aplica a la empresa y a sus partes interesadas.” (énfasis en el original). [4]

Ese debe ser el propósito, en términos generales de la empresa, aunque cada una deba añadir las especificidades que permitan su implementación y no se quede en generalidades grandilocuentes, y que dificulten a la sociedad exigir la rendición de cuentas.

Esto se debe ver como el comienzo, como la base común sobre la cual construir la especificidad que permita a la empresa la implementación práctica de su propósito, plasmándolo en una estrategia de comportamiento responsable, llevando a cabo las acciones pertinentes, reportando sobre sus resultados e impacto y permitiendo a la sociedad su evaluación.  De lo contrario corremos el riesgo de quedarnos en lo de siempre, la declaración de buenos principios y luego nada.  Recordemos la famosa Declaración del Business Roundtable, revisando el propósito de la empresa para sus más de 200 miembros, incluyendo a todos los stakeholders no solo a los shareholders. [5]

El primero de los documentos mencionados es una apología del propósito y ofrece un esquema sobre el papel de deberían jugar los consejos en la definición e implantación del propósito. Puede ser útil para las interacciones de los dirigentes responsables dentro de la gerencia con los consejos (bueno).  El segundo documento es posiblemente el más útil para los dirigentes empresariales.  Analiza en más detalle el propósito de la empresa, su relación y diferencias con la misión, visión y valores de la empresa y con la ASG (estrictamente hablando no es con la ASG, sino con las acciones para implementar el propósito, que no es lo mismo).  Incluye además una discusión sobre la relevancia para los inversionistas y como incorporarlo en la gestión de la empresa (un poco mejor).  El tercero es una colaboración de once autores, mayormente académicos, que presentan un esquema conceptual, sin detalles de cómo hacerlo en la práctica, para la supuesta medición del propósito, pero no dicen como se debe hacer (decepcionante).  El cuarto se explica por sí solo.

III.           Embedding Project: Base de datos sobre objetivos y posiciones en sostenibilidad

Este proyecto está promovido y gestionado por un grupo de profesionales que se definen como un proyecto de investigación al servicio de la implementación de la sostenibilidad en empresas y el apoyo a la investigación de aplicación práctica. No son una empresa de consultoría, sin embargo, ofrecen servicios selectos de asesoría a empresas.  Parecen ser una agrupación independiente sin afiliación a instituciones preexistentes, aunque muchos de los principales investigadores están asociados con la Simon Fraser University en British Columbia, Canadá. Tienen asociaciones con unas 30 empresas privadas, públicas y ONG internacionales.

Su principal objetivo es el apoyo a la implementación de la sostenibilidad por parte de los diferentes dirigentes e investigadores (la traducción literal de “embedding” sería incrustación, más enfático, permanente, que implementación). Para ello mantienen una gran variedad de recursos incluyendo dos bases de datos: (1) sobre los objetivos expresados por las empresas y (2) sobre sus expresadas posiciones públicas en temas relacionados. Ello representa una rica colección de expresiones que pueden ser usadas por otras empresas como modelos o para investigaciones aplicadas sobre variedad e impacto.

En el caso de los objetivos, han revisado más de 12000. La base de datos incluye más de 700 objetivos primarios, que actualizan semanalmente. Pueden ser buscados por aspecto relevante, empresa, sector, nivel de influencia y por las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el caso de las posiciones públicas, contiene las expresiones de las mayores empresas. Han revisado más de 4000 de ellas y sus documentos.  Incluye más de 200 ejemplos de posiciones claves, que son actualizadas mensualmente.

En ambas bases de datos hacen el seguimiento a más de 1200 empresas y contienen nexos a los documentos más relevantes de cada empresa. Las bases de datos son conjuntas con el World Business Council on Sustainable Development, WBCSD.

Adicionalmente mantienen una amplia biblioteca de documentos calificados en seis temas transversales: cultura, sistemas, estrategia, cambio organizacional, gobernanza y presentación, calificados además por 40 tipos de actividad (por ejemplo, compartir conocimientos, evaluar riesgos, desarrollo del personal, establecimiento de objetivos, etc.).


La iniciativa es un recurso de una gran utilidad para los interesados en saber lo que hacen otras empresas y tomar ideas.

En resumen

La primera alianza es muy ambiciosa y si se lograra concretar sería una de las mejores contribuciones a la sostenibilidad empresarial. Pero lo veo muy difícil, sobre todo en el mediano plazo.  No me sorprendería que eventualmente se abandone incompleta.

La segunda iniciativa, como su nombre lo indica, es un inicio, que se queda en expresiones de buena voluntad y que creemos tendrá poca continuidad e impacto. Terminará en lo que ya es.

La tercera, un proyecto, como su nombre lo indica, es algo que estará siempre en evolución, no tiene un término previsto.  Ojalá lo logren continuar, aunque parecen ser los que menos recursos tienen de las tres iniciativas. Son un grupo de profesionales independientes automotivados.

Mis pronósticos se basan en lo que creo que son los incentivos que enfrentan cada uno de los grupos responsables. Mientras los consultores de la alianza cobren seguirán adelante, los segundos buscan notoriedad y ya la lograron, y los terceros lo necesitan para su supervivencia y seguirán adelante, mientras haya interés en los usuarios.

 



[1] Habíamos analizado en detalle las principales iniciativas para la producción de estándares de reportes de sostenibilidad en ¿Cuántos esquemas/estándares de información sobre sostenibilidad se necesitan? Primera parte: ¿Cuántos hay? y  Segunda parte: ¿Cuántos debe haber? y habíamos puesto esta Alianza en ese contexto.

[2] Presenta la cuantificación de los impactos ambientales de sus operaciones en su “Balance de Pérdidas y Ganancias Ambientales” Environmental Profit & Loss (Ep&L) 2020 Group Results.

[3] Los lectores interesados en el tema del propósito de la empresa pueden encontrar mayores detalles y referencias en mi artículo, Ampliar el propósito de la empresa requiere una implementación a propósito (original en Broadening the purpose of the corporation requires purposeful implementation) y en Mis trece artículos sobre el propósito de la empresa, y en la bibliografía del cuarto documento.

[4] Esta “declaración” es muy semejante al Manifiesto de Davos 2020: El propósito universal de las empresas del Foro Económico Mundial, que ha popularizado el concepto del capitalismo de los stakeholders.