domingo, 28 de octubre de 2012

La Inversión Socialmente Responsable en España: ¿Simbólica?


 
Parece ser un momento oportuno para analizar la situación de la Inversión Socialmente Responsable, ISR, en España.  Se acaban de publicar dos importantes estudios, el European SRI Study, sobre la situación en Europa y el segundo Informe Spainsif 2012 sobre la ISR en España.  El segundo permite analizar la situación es España pero, de manera mas relevante, el primero permite situar a España en el contexto Europeo y apreciar la posición y progreso relativos[i].  Analizaremos solo algunos aspectos destacables (no hay espacio para un análisis mas exhaustivo).

A manera de introducción y para aquellos lectores que no son expertos en el tema pasaremos una breve revista a conceptos básicos de ISR, para facilitar la comprensión de estos reportes.  En su forma más fundamental la ISR se refiere a la inversión en valores negociables, cotizados en alguna bolsa de valores que incluyen, en su análisis para la incorporación en la cartera, criterios sobre la responsabilidad social de las empresas que los emiten.  También se aplica a las  inversiones en proyectos y valores que no cotizan (private eqity, project finance), pero para simplificar nos referiremos a la ISR en valores cotizados. 

 


Los criterios utilizados para seleccionar las inversiones van desde lo mas trivial a lo mas completo, desde simples exclusiones de inversiones con algún criterio (negative screening) a análisis a fondo de la responsabilidad social de la empresa (positive screening).  Entre los primeros los más comunes son las exclusiones de sectores industriales como la producción de armamentos, apuestas, pornografía, tabaco y alcohol.  Pueden ir mas allá y excluir, por ejemplo, empresas que producen carbón e hidrocarburos, o empresas que operan en algún país determinado (casos paradigmáticos fueron los de África del Sur en época de apartheid y mas recientemente Burma o Myanmar), También se usan criterios de exclusión a nivel de empresas, por ejemplo excluir empresas que usan trabajo infantil.

Los criterios positivos incluyen una gran variedad y cubren amplios espectros. Pueden incluir criterios como tener bajas emisiones de gases de efecto invernadero, buena gobernanza corporativa, respetar los principios de una religión, tener participación de los empleados en la toma de decisiones, reconocimiento en el respeto a los derechos humanos, o una combinación de estos y otros.  Son comunes también criterios más integrales como la membresía en índices de generales o específicos de sostenibilidad o en cumplir los criterios de alguna agencia especializada en análisis de sostenibilidad para la ISR.

Debe quedarle claro al lector que el uso de criterios de exclusión si bien es algo, no contribuyen a cambiar el comportamiento de las empresas, que debería ser el fin de la ISR.   Estas empresas no van a cambiar de sector de negocio para captar recursos de ISR.  El uso de estos criterios simplistas esta muy cerca del lavado de cara por parte de los inversionistas, que les permite decir que tienen parte de la cartera en ISR. 

Son los criterios positivos los que le envían mensajes a las empresas de que serán preferidas si tienen comportamientos responsables, que a lo mejor tendrán mejor acceso a los mercados financieros, que a lo mejor sus valores tendrán mayor liquidez, que a lo mejor disminuirá su costo de capital, que a lo mejor aumentará el precio de sus acciones en bolsa.  Esto puede contribuir a cambiar el comportamiento de las empresas.  Insisto en usar las palabras “a lo mejor” porque nada de esto está garantizado ni se ha demostrado concluyentemente (ver mi artículo publicado en el Journal of Sustainable Finance and Investment,  Sustainability indices in emerging markets: impact on responsible practices and financial market development).


Pero pasemos al análisis de los estudios mencionados de Eurosif y de Spainsif.  El primero cita como  “notable resultado” que la mitad de las inversiones responsables en Europa excluyen el financiamiento de armas cubiertas en la Convención sobre Municiones de Racimo y Minas Personales.  Yo creo que lo notable es que la otra mitad no use esta exclusión.  Pensar que a la mitad de las inversiones en Europa no les importa que su dinero se utilice para fabricar estas armas (no sabemos si se utiliza o no, lo que sabemos es que no les importa si se hace).  Este es un ejemplo claro de lo vacuo que pueden ser los criterios de exclusión pero que aun así le permiten a algunos gestores de fondos decir que usan criterios de ISR y ser calificados como tales.

Veamos el caso de España dentro del contexto europeo ilustrado en la tabla siguiente.  En España predomina el uso de criterios de selección negativa.  En efecto, el 98,5% de los activos bajo administración usa esos criterios, en comparación con solo el 8,6% en Francia y el 22,1% en el Reino Unido y el 41,8 en los 14 países europeos cubiertos por el estudio de Eurosif.  El potencial nivel de impacto sobre las prácticas responsables  de las empresas se puede apreciar en las otras dos columnas de la tabla.  El porcentaje de activos con integración explicita de factores ASG (ambiente, social, gobernanza) en el análisis es de solo el 12,8% en España en contraste con el 95.8% en Francia, el 56,5% en el Reino Unido y 47,4% en Europa.  El mismo caso se observa en el porcentaje de activos con participación en gobernanza (en juntas de accionistas, por ejemplo).  España participa en el 19,4% de los activos en contraste con el Reino Unido con 80,1%.



 
Porcentaje activos con exclusión (*)
Porcentaje activos con integración (*)
Porcentaje de activos con participación en gobernanza (*)
Activos por miles de  Euros de PIB
España
98,5
12,8
19,4
38,24
Francia
8,6
95,8
ND
678,67
Reino Unido
22,1
56,5
80,1
510,83
Europa, 14 países
41,8
47,4
28,8
ND

 

(*)  Los números de Eurosif incluyen la utilización de varias tipologías de criterios simultáneamente, pero sus totales de activos bajo todos los tipos de criterios eliminan el doble conteo


La intensidad de la ISR se puede apreciar en la última columna de la tabla donde calculamos el ratio de activos bajo ISR sobre el PIB (en miles de euros de PIB).  Francia tiene 18 veces la intensidad de España y el Reino Unido casi 14 veces.  

En el informe de Spainsif sobre España se destaca un crecimiento del 71% del 2011 sobre el 2009 en los activos bajo administración o sea, activos que pueden decir que están gestionados con criterios ISR.  Si bien es laudable, la casi totalidad de las inversiones socialmente responsables son con criterios de exclusión, lo mas sencillo, lo de menos impacto.  

Adicionalmente, el informe de España dice que “Es innegable el peso que los PRI han tenido en el desarrollo de la ISR en España. El número de firmantes ha aumentado desde los 13 que había en 2009 a los 23 actuales, suponiendo un incremento del 76 % en apenas dos años. De los 23 firmantes españoles, hay 9 propietarios de activos y 11 gestoras de activos que representan en torno al 90 % del volumen total gestionado con criterios ISR en España.”.  A manera de comparación los correspondientes números del Reino Unido son 139 firmantes, 28 inversionistas y  84 gestoras, y los de Brasil 61, 18, 29  respectivamente, casi el triple de firmantes que en España.

También aquí hay que preguntarse si esto es efectivo o es simbólico.  Recordemos que los firmantes de los Principios de Inversión Responsable, PRI, patrocinados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, solo se comprometen a considerar utilizar criterios de ASG en sus decisiones de inversión.  No se comprometen a UTILIZARLOS, solo a considerarlos (Ver mi articulo ¿Otro Pacto Mundial para inversiones?: Buena y mala noticia sobre lo que esto significa.  Y aun si los usan, pero usan los criterios de exclusión sectorial, como es el caso de España, la sociedad gana muy poco.  Como dice otro estudio sobre ISR de AXA Investment Managers, Piloting ESG Integration, publicado simultáneamente al de Spainsif:  It isn’t enough that managers are signatories to the PRI.  Managers have to demonstrate to us, and our stakeholders, that they apply ESG principles in their day-to-day management of our money.”  

Quizás el crecimiento agregado en activos bajo administración y el numero de firmantes del PRI no sea una medida apropiada de progreso, sólo lo es para el nivel de negocios de los gestores. El progreso está en el impacto de la ISR.

En su comunicado al presentar el reporte Spainsif reconoce que “A pesar de este crecimiento tan superior al del mercado, la Presidente de Spainsif y Jefa de Inversión Social e Innovación de CECA, García-Pintos, ha pedido no conformarse y ha subrayado la necesidad de profundizar en esta tendencia multiplicando los actores, el afianzamiento de la inversión responsable en el mercado minorista –los inversores institucionales representan el 97 % en nuestro país, tres puntos más que la media europea– y la sofisticación de las estrategias de inversión (énfasis añadido)”.    ¡!Bien!!

Obviamente que el tamaño del mercado financiero español no ayuda mucho a usar criterios positivos ya que a medida que se hacen mas estrictos irán quedando pocas empresas en las que invertir.  Y mas aun, las carteras con criterios ISR necesitan diversificación, necesitan un universo grande de potenciales valores en los que invertir.

Y como dice la Presidente de Spainsif, para el desarrollo de este mercado es también importante el mercado minorista, pero este requiere de carteras ya preparadas (fondos de inversión con criterios ISR, ¡ojalá que sean con los de verdad!).  El mercado minorista no tiene la capacidad de hacer la diligencia debida.

Y en España, como en otros países de mercado financiero relativamente reducido, hay un problema de gallina o huevo.  No hay demanda porque los gestores no promueven estos fondos y no los promueven porque no hay demanda (Ver un análisis detallado del caso de Brasil en mi artículo citado arriba.  Para los lectores de América Latina, pueden ver mi capítulo 7 ¿Es posible la ISR en América Latina? en el libro La empresa en tiempos de cambio: La RSC y los negocios inclusivos, Fundación Carolina y Siglo XXI editores, Madrid, 2011).

¿Podemos decir que en España esta avanzada la ISR?  La autocomplacencia no incita al progreso.  Reconozcamos que la situación de la RSE, aunque ha avanzado (existe Spainsif, tenemos el índice de sostenibilidad FTSE4Good España, se habla y se escribe sobre el tema, algo se invierte) se puede catalogar como simbólica y tímida, a pesar del crecimiento.  El criterio mayormente usado en España es la exclusión de sectores industriales.  ¿Qué contribución hacen a la responsabilidad social de las empresas? ¿Cuál es el valor agregado de la intermediación?

Falta mucho camino por recorrer, pero se ha comenzado a andar.

PROPUESTA A LA INDUSTRIA DE LA ISR:  Que la porción de ISR que se gestiona con criterios de exclusión por sector industrial (armas, apuestas, tabaco, alcohol, pornografía) no se incluya en las estadísticas de ISR.  Nos obligaría a profundizar en la responsabilidad empresarial, donde se puede tener impacto.