domingo, 8 de julio de 2012

Los mercados financieros deben asignar recursos a las empresas sostenibles


Con Rodrigo Amandi

Se escribe mucho sobre la importancia para las empresas de acceder al mercado de financiamiento socialmente responsable y sobre la creciente magnitud de esos mercados, sin embargo se escribe relativamente poco sobre cómo las empresas pueden acceder a éste y a otros mercados. En este artículo analizamos la estrategia para acceder al mercado financiero global no especializado (mainstream), publicado para coincidir con la semana de ISR de Spansif, que comienza el 16 de julio.



En esta ocasión nuestro artículo está dirigido a las empresas que interactúan con los mercados financieros, que generalmente son las grandes empresas, pero también es relevante para las pequeñas y medianas de gran crecimiento o tecnológicamente avanzadas que deberán hacerlo.  Y en cualquier caso, es para empresas que se financian y/o que transan sus valores en mercados financieros relativamente desarrollados.  En el contexto del anterior artículo (¿Y la RSE en el otro 99% de las empresas?) éste está dirigido al 1% y no al 99%.

Además de una actitud relativamente pasiva en cuanto a aprovechar su sostenibilidad, las empresas  cometen una serie de errores que obstaculizan o dificultan su acceso a los mercados.  Y a todos nos conviene que sean las empresas sostenibles las que tengan acceso a más recursos financieros.  Los mercados financieros pueden y deben preferir las empresas sostenibles.

  • Parece ser que las empresas todavía no se han dado cuenta que la sostenibilidad corporativa no solo interesa a un grupo determinado de inversores (los de la Inversión Socialmente Responsable, ISR, claramente minoritarios) sino que además, los denominados inversores “mainstream” empiezan a gestionar sus activos de manera responsable (siempre y cuando nos atengamos al número de firmantes de los denominados Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas – UN-PRI, con mas de 1000 firmantes y representando mas de 30 trillones de dólares americanos).  Aún cuando los firmantes no necesariamente implementan los principios en sus decisiones (¿Otro Pacto Mundial para inversiones?: Buena y mala noticia) el gran número de gestores y el elevado volumen de activos muestra la existencia de un mercado potencial que no se puede ignorar.  Si esta es la dirección en la que parece que el mercado financiero se esta empezando a mover, por qué las empresas no utilizan las mismas herramientas de comunicación empleadas en el idioma de los mercados para comunicar sobre sus actividades en el ámbito de sostenibilidad?

  • Es un hecho muy frecuente y que ocurre en empresas de todo tipo de tamaño y actividades, que los departamentos encargados de implantar (departamento de sostenibilidad corporativa) y comunicar (relación con los inversores) las estrategias de Sostenibilidad Corporativa desarrollan sus actividades de manera descoordinada y desconectada.  En la gran mayoría de los casos, la comunicación es inexistente y/o inefectiva y muchas veces hablan idiomas diferentes.  Los de Sostenibilidad hablan el idioma del “debe ser”, de las buenas acciones en tanto que los de Relaciones con los Inversionistas hablan el idioma del mercado, de los resultados, del impacto, de los mejores rendimientos, de la reducción de riesgos.

  • Si bien es cierto que un gran número de empresas proporcionan información sobre sus estrategias y resultados en al ámbito de la sostenibilidad corporativa a través de numerosas herramientas de comunicación como por ejemplo, la memoria de sostenibilidad o cuestionarios (como pueda ser el Carbon Disclosure Project – CDP o multitud de los llamados “ESG raters” – SAM / Dow Jones Sustainability Index, EIRIS / FTSE4 Good Index, etc), son muy pocas las empresas que verdaderamente entienden que es lo que realmente los mercados extraen de estas herramientas de comunicación para gestionar sus inversiones.

  • Algunos creen que el reporte integrado puede ser la solución para las comunicaciones con los inversionistas.  Son y serán muchas las empresas que producen un informe denominado integrado, basado en la presentación integrada, pero la presentación no es suficiente. Aunque ese reporte integrado mejorará esa comunicación, es necesario que lo que sea integrado sea la ejecución de la estrategia del negocio de forma ambiental y socialmente sostenible y que sus resultados se reflejen en los resultados financieros. El reporte es y será solo un medio de comunicación y cada vez los inversionistas están utilizando fuentes alternativas de corroboración de la información.

  • A los inversionistas no les interesan las acciones especiales que las empresas pueda llevar a cabo.  Les interesa saber como todas esas acciones forman parte de una estrategia integral y como esta a su vez respalda y es respaldada por el negocio normal de la empresa. La responsabilidad corporativa debe ser comunicada en relación con la creación de valor para el accionista: crecimiento a través de nuevos productos o procesos, gestión de riesgos medioambientales, gestión de capital humano, atracción y retención de talentos, etc.   
Algunos inversionistas sí están interesados en poder decir que tienen inversiones socialmente responsables para poder cumplir con algún mandato (por ejemplo algunos fondos de pensiones o fondos de inversión especializados).  Sin embargo, la gran mayoría debe responder por los riesgos y rendimientos de la cartera y no sólo poder reportar qué parte de la cartera califica como Inversión Socialmente Responsable.  

Un número creciente de inversionistas se está preocupando de la sostenibilidad financiera social y ambiental por el impacto que tendrá en los rendimientos de sus inversiones y no por cosmética.  De allí la importancia para todas la empresas en tener y comunicar sus estrategias y acciones que conducen a su sostenibilidad.  Al fin y al cabo, los inversores han de ser capaces de asignar  el capital de la manera más eficiente posible prefiriendo aquellas empresas que sean capaces de maximizar su creación de valor financiero, social y ambiental y no cabe duda de que la sostenibilidad corporativa juega un papel determinante en esta asignación de recursos.