En el artículo
anterior ¿Seguirán las empresas publicando informes de
sostenibilidad aun cuando no sea obligatorio? comentábamos brevemente el estudio Beyond Compliance: Sustainability
Reporting After the Omnibus en el que se reportaban los resultados de una encuesta a ejecutivos de
unas 400 empresas que habían sido liberadas de la obligación de reportar al
aprobarse el Ómnibus de desregulación. El estudio concluía que “El 90% de
las empresas que ya no entran dentro del ámbito de aplicación de la Directiva
de Reportes de Sostenibilidad Empresarial, CSRD, planean mantener y ampliar sus
informes de sostenibilidad”.
El objetivo de
ese artículo era señalar los errores que se pueden cometer al hacer inferencias
injustificadas sobre el comportamiento real y su extrapolación a empresas
no encuestadas. No es extrapolable al resto de las más de 49 600 empresas. Recalcábamos
que:
· La encuesta refleja, a lo sumo,
intenciones y deseos, no la realidad, ya que se basa en opiniones, no refleja un análisis de hechos;
· La muestra es muy pequeña, menos del 1% del universo de las más de
50 000 empresas exentas;
· La muestra no es representativa del
universo de estas empresas, es sesgada, por dos razones:
o
Se
basa en empresas comprometidas con la sostenibilidad, de mayor tamaño;
o
La
muestra no es aleatoria,
se basa en ejecutivos preseleccionados por los autores del estudio.
Afortunadamente,
y simultáneamente, se ha publicado un análisis de informes de sostenibilidad que supera estos defectos, ya que se basa en
acciones no en opiniones.
Ello nos permite enfatizar aún más la importancia de no hacer inferencias injustificadas.
Es un reporte de la realidad, basado en el análisis comparativo, pre y post
regulaciones no diluidas de unos 1100 reportes publicados.[i] No
pretende hacer inferencias sobre lo que harán estas empresas, u otras no
analizadas, en el futuro y menos ahora que las regulaciones han sido diluidas.
Lo analizamos con
el único objetivo de ver el efecto que las regulaciones sobre los reportes
de sostenibilidad en la Union Europea han tenido en algunas características de
esos reportes. Nos limitaremos a destacar los resultados más pertinentes,
sin extrapolar, sobre los cambios detectados en estructura, contenido,
extensión y facilidad de comparación entre reportes, lo que en buena parte
eran lo que pretendía afectar la regulación original. [ii]
· Las normativas europeas sobre divulgación
han hecho que los informes de sostenibilidad sean más extensos y
estandarizados;
· Esto facilita la realización de comparaciones,
sobre todo los indicadores estandarizados, aunque ello todavía requiere hacerlo
manualmente hasta que se implementen las regulaciones sobre reporte digital;
· Lo que ha llevado a algunas empresas a recalibrar
esos indicadores, mejorando su calidad, en particular sobre sostenibilidad
en su cadena de valor, aunque esto también está influenciado por el progreso en
otras normas de reporte, sobre todo en temas de cambio climático;
· Lo que a su vez los hace relativamente más
útiles para los inversionistas;
· Pero a su vez limita la capacidad de las
empresas de elaborar narrativas sobre su labor en materia de sostenibilidad (“storytelling”
o “echar el cuento” [iii]),
por lo que algunas empresas están preparando informes separados para
reportar aspectos particulares que les interesa resaltar sobre sus
actividades que no consideran suficientemente cubiertos con las directrices.
· En la práctica, esto significa que son más
largos, en promedio un 30 por ciento más largos, en comparación con
informes anteriores de la misma empresa y con un tono más sobrio;
· Las empresas están recurriendo mayormente
a las cuatro grandes firmas de auditoría para realizar las verificaciones limitadas
por parte de terceros que exigen las normativas.
Es de lamentar
que el análisis que se reporta no incluye el
aspecto más fundamental de las regulaciones, cual es el reporte de la doble materialidad.
Hubiera sido muy enriquecedor conocer cómo ha cambiado su conceptualización e
implementación.
Aunque excede los
objetivos del estudio, que es de escritorio, también echo de menos, algo que
nos podría haber dado buenas luces para las consecuencias de la
regulación/desregulación, cual es la carga
adicional que conllevó para estas empresas
cambiar de sus informas tradicionales al nuevo modelo. [iv]
En resumen, la
aplicación de las normas de preparación y divulgación de la información parece
haber tenido impactos positivos y es de destacar el esfuerzo de recopilación y diseminación en una base de
datos de acceso público, a más de 1100 informes. [v]
[i] Los reportes se pueden ver en el sitio
del Sustainability Reporting Navigator, de libre acceso.
[ii] No existe un análisis como tal, solo un
resumen. Ver Lessons learned
from 1,100 CSRD reports
The shift from
voluntary to mandatory is changing the structure and tone of sustainability
reports.
[iii] Que se puede usar para bien o para
mal. Ver mi artículo Dos nuevos ene(a)migos para la
sostenibilidad empresarial: Inteligencia Artificial y Storytelling.
[v] Ver la referencia en la primera
nota al píe.
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