domingo, 30 de marzo de 2014

El Futuro de la RSE…………….según Rosa Alonso i Martinez


Recibí el siguiente texto en un email de Rosa Alonso.  Me pareció tan preciso, tan franco, tan honesto, que le pedí permiso para que fuera mi primer blog invitado.  No son pocas las veces que siento las frustraciones que ella elocuentemente expresa.  ¿Somos cómplices en una farsa? ¿O somos nosotros la farsa?  Seguro que algo bueno hay, pero no es menos cierto que lo hay se desarrolla en un juego de posturas, de máscaras.




Este es el texto de Rosa Alonso (sin comentarios, aunque alguna de las negrillas son mi énfasis y he añadido tres notas al final):

Anteayer, tuve una experiencia que no me sorprendió. Y esa fue mi sorpresa. Mi ausencia de reacción, que me lleva a escribirte hoy y compartir contigo mi reflexión. Para situarte: Entré a comprar avellanas de Reus a un establecimiento de Casa Ametller www.casaametller.net. Abanderados del comercio de proximidad, dicen. Y, por supuesto, la avellana que tenían era turca. Sorpresa la que se llevó la trabajadora que leyó la etiqueta conmigo.

En otro momento, habría escrito sobre el tema -ya conoces mis columnas cargadas de ironía y mala leche-, les habría enviado un mail pidiéndoles explicaciones, lo habría tuiteado y compartido el asunto con otras personas. 

Pero llevo unos días situada voluntariamente en el back office. Voy observando con cierta distancia cuánto tardo en desaparecer del ranking #top100RSE  [i] y cómo se mueve el sector. El de la RSC / RSE / CSR / ESG / TSR / RS /  Valores / Ética / Business Ethics / Ocómoseaelnombrequetúlehayaspuesto.

Además de conclusiones, estoy recopilando información que necesito para mi futuro proyecto profesional. Compañías, organizaciones, empresas, personas, nombres y apellidos, instituciones, administraciones, roles, papeles, proyectos, métodos, premios y farsas.

Esto de la RSE explotará. Ya os aviso hoy.

Quisiera equivocarme pero antes de dedicarme a esto, hace más de diez años, ya dejé mi trabajo y dimití de mis cargos sindicales en los órganos de gobierno de una caja de ahorros. Mi escala de valores me impedía seguir siendo un escudo humano más del sistema. Vi lo que iba a ocurrir. Y no me equivoqué. Ahora, aquella, es una entidad denunciada, condenada y repudiada socialmente. Y el sector también, vamos. Los sindicatos, serán los siguientes. Lamentablemente.

Mucho me temo que en la RSE pasará lo mismo.

La RSE irá mutando con el tiempo a algo descafeinado, inútil y prescindible en el tiempo – de hecho, cada año lo es más. Las nuevas hornadas de “expertos” clonados recién salidos de las universidades privadas, los oportunistas, algún estafador, gente sin escrúpulos y pocos  idealistas mal informados, se encargarán de ello.  [ii]

Si somos honestos, reconoceremos que hemos llegado a un punto donde La RSE, además, no se la cree nadie. [iii] Y no sólo no se la cree nadie si no que hay quién ya la sitúa en el blanco de todos los males. Y no es de extrañar. La responsabilidad es exclusivamente nuestra, la de quiénes llevamos en esto casi desde el principio y hemos sucumbido a lo que ciertos intereses han creído oportuno hacer de la RSE. Yo asumo mi parte de responsabilidad.

No se producirá ningún cambio real ni existirá una Responsabilidad Social hasta que estos intereses (vestidos de multinacionales/instituciones/administraciones/partidos políticos/organizaciones) reconozcan los delitos y las malas prácticas –eufemismo- cometidos durante décadas, pidan perdón y expongan de qué manera los van a reconducir. O eso, o se empodera culturalmente a toda la sociedad civil para que pueda vivir y consumir con criterio propio. Pero eso, me temo, que no lo verán mis ojos. Ojalá lo puedan ver los ojos de mi hija.

Tengo fe en algunos y algunas de vosotr@s. Tengo fe en quiénes trabajáis con criterio y un comportamiento ético intachable. Y espero que no os queméis por el camino. Lástima de quiénes han abandonado y hemos ido tomando cierta distancia. Os comprendo tanto. Pero veo muy arduo el trabajo de remontar el camino con la existencia de personas con un listón ético dudoso o inexistente, y reconstruir algo que se han empeñado en convertir en terreno endogámico de uno u otro color. Politizado, vamos. Para variar.

Ánimos en los próximos actos que habéis organizado y con los que pretendéis dar nuevos impulsos. Entenderéis que, después de tanto tiempo y tantos intentos, yo ya no pueda participar más.

Ahora, pues, seguiré en esta distancia observando y recopilando información. Escribiendo todo lo que he aprendido y con lo que me he encontrado. Veremos cuándo puedo publicarlo y quién se atreve a ello. Seguiré trabajando como freelance para un par de proyectos y un par de clientes con quiénes tengo un compromiso a largo plazo, y estudiando si los proyectos que caigan en mis manos coinciden con mi filosofía profesional.

May the force be with us. Un abrazo.

Rosa Alonso i Martínez






[ii] Ver mi artículo del 8 de abril del 2008 ¿Quién mató a la RSE?, uno de los primeros que escribí en el blog.

[iii] Claro está que una cosa es el concepto sólido y universal de la RSE  y otra es “uso y abuso” que se hace de él. Ver mis artículos ¿Es culpa de la RSE? y  ¿Cómo interpretar LA definición de la RSE?.

domingo, 23 de marzo de 2014

La función de la RSE en España: Qué revela y qué no revela el estudio


A mediados de marzo se publicó el estudio de la Función de Responsabilidad Social de la Empresa Española, elaborado bajo la iniciativa de la Asociación DIRSE de España (Directores de RSE) por g-advisory Grupo GARRIGUES y la Universidad Pontificia Comillas y patrocinado por diez empresas, nueve de las cuales son multinacionales. 

En este artículo analizaremos el estudio en tres aspectos: (1) qué dicen los resultados sobre el estado de la RSE en España; (2) la justificación de las conclusiones del estudio y, (3)  sus omisiones. El análisis que sigue no pretende emitir juicios sobre la Asociación DIRSE ni sobre el profesional dirse (minúsculas para la función, mayúsculas para la Asociación, ya que ello lo hace el estudio.  Este análisis se refiere al estudio mismo.




El objetivo de este artículo es, en parte, contribuir a la mejora de este tipo de estudios, en particular de los que se hagan sobre la función del dirse, como ya lo hicimos en varias ocasiones para estudios que se basan en encuestas para determinar la situación actual (ver por ejemplo Inversión de impacto: ¿Dónde estamos?, Informe 2011 sobre el estado de la RSE en América Latina: Úsese con mucha cautela).

Y todas estas sugerencias de mejora son desinteresadas.  Son mi contribución a mi querida DIRSE.

El estudio de DIRSE es el primer intento por recabar información sistemática sobre la función del dirse y representa un buen comienzo, que esperamos se mejore en sus próximas ediciones.  Ha sido elaborado por un grupo de profesionales con extensa experiencia en el tema. Es muy laudable la iniciativa de DIRSE de hacer un diagnóstico inicial de la situación del dirse para guiar sus esfuerzos de apoyo como Asociación.

El Anexo presenta los comentarios de los responsables del estudio al análisis que sigue, lo que lo enriquece. Se recomienda al lector leer el estudio presentado y hacer su propio análisis.

Metodología del estudio[i]

El estudio se basa en respuestas a una encuesta enviada a 586 profesionales con interés en la RSE, suplementada con entrevistas grupales con 10 personas.  Si bien el número de respuestas (123) parece significativo para la representatividad de las estadísticas, la encuesta adolece de sesgos.  En especial, la selección de estas 10 personas, consideradas expertas en RSE, condiciona severamente en análisis cualitativo que hacen los autores. Estas diez personas no parecen ser representativas ni de los dirses y menos del profesional de la RSE en España.

El estudio es muy parco en el análisis de los resultados. Enfatiza la presentación de números, sin analizar las implicaciones que ello pueda tener.  Solo en las conclusiones hay algunos análisis, pero como comentamos más adelante, no surgen de los resultados presentados.

Estado de la RSE en España

El propósito de esta parte del análisis no es el de pasar revista a las respuestas ni analizar la función del dirse.  Es el de hacer algunas inferencias sobre el estado de la RSE en España.  Los resultados del estudio permiten hacer algunas observaciones y hacer algunas preguntas.


  • ·    Parece que la RSE en España estuviera muy desarrollada.  El estudio envió la encuesta a 586 personas.  Por el objeto de la encuesta y el tema del estudio es de suponer que todos eran dirses, o sea EL DIRECTOR de RSE en la empresa y no solamente personas interesadas en RSE.  Es sorprendente constatar que hay ese gran número de dirses para sacar una esta muestra (el universo debe ser aún más grande).  Parece más razonable suponer que no todos son EL PRINCIPAL RESPONSABLE.  Tampoco se puede asegurar que no respondieron a la encuesta personas no originalmente en la lista. La metodología no controlaba quien enviaba respuestas.  Si es estudio es sobre el dirse, solo debieron aceptarse respuestas de dirses, o bien comenzar con la pregunta sobre si es o no el principal responsable y analizar las respuestas para ambos grupos.
  • ·         Pero a lo mejor no estamos tan avanzados.  Solo el 33% tiene la función “en exclusiva”, el resto la comparte con otras funciones en la empresa. Parece ser que en muchas empresas la función todavía no se considera suficientemente clave., o no son dirses.
  • ·         Según el estudio, 43 de las empresas cotizan en bolsa y de ellas 29 están en los índices Dow Jones Sustainability Index y/o FTSE4Good.  En el Dow Jones hay 17 empresas españolas.  No se puede conocer cuántas hay en el FTSE4Good, pero según las respuestas debería haber no menos de otras 12 diferentes, que parece mucho. ¿Se puede suponer que han respondido al cuestionario todas las empresas españolas que están en índices de sostenibilidad? Si así fuera daría un sesgo importante a empresas más avanzadas y sería poco representativo del colectivo empresarial
  • ·         El 66% de los que respondieron son hombres, que si la muestra fuera representativa indicaría un importante sesgo de género en la dirección de la RSE, y si no todos son el principal responsable de la RSE, la participación de la mujer en la RSE es aún menor.  Por las características de la mujer, más afines a la RSE que el hombre y la observación casual de la elevada presencia de mujeres en el tema (conferencias, cursos, etc.) parece ser que se confirma que pueden ser mayoría en los niveles inferiores pero que les es muy difícil acceder a cargos DIRECTIVOS (ver mi artículo, con Helena Ancos,  ¿Es la RSE femenina?).  Casa de herrero cuchillo de palo. Como muy bien dice la gurú en sostenibilidad Elaine Cohen “Por supuesto que las mujeres pueden ser excelentes Chief Sustainability Officer, CSO. Las destrezas para el liderazgo como el saber escuchar, preocupación por los demás, colaboración, inclusión, apreciación y una mente analítica y creativa siempre le darán una ventaja sobre los hombres.  Lamentablemente esto no puede demostrarse porque, con contadas excepciones, todos los CSO son hombres.
  • ·         Es sumamente llamativo el hecho de que responden que sólo le dedican el 7% del tiempo al “engagement interno” siendo esta la que debería ser una de las principales responsabilidades del dirse.  Le dedican el 37% a actividades de reporte y de “engagement externo”, confirmando la creencia generalizada de que la RSE no forma parte integral de la estrategia de la empresa y que es en buena parte gestión de imagen.  Esto es más notable cuando responden que los principales obstáculos que enfrentan se refieren a resistencias internas, pero no le dedican tiempo. ¡!Sorpesa!!
  • ·         Sólo dedican el 7% a la identificación de riesgos, lo que es también indicativo de la preocupación por la gestión del presente.  Sorprendente cuando debería ser una de las áreas más críticas para la sostenibilidad de la empresa.
  • ·         El principal obstáculo que se menciona es la dificultad de demostrar la rentabilidad de las iniciativas. Aun cuando es posible que la respuesta esté determinada porque se pone como opción, es destacable que consideran que para “vender” programas de RSE hay que demostrar el argumento empresarial (business case).  También es de destacar que se considera la RSE como “actividades”, “cosas que hay que HACER”.  Lo que demuestra que el desarrollo de la RSE es “normal”, que no se ha llegado al nivel superior de SER responsable porque es lo que hay que hacer.
  • ·         Más de la mitad de las empresas que responden tienen una Fundación asociada a la función, lo que demuestra la tradición española de actuar a través de fundaciones, la filantropía y acción social y el sesgo que ello le puede dar en contra de la integración de la RSE como parte del negocio.  También demuestra el sesgo de la encuesta a empresas más desarrolladas.
  • ·         El 0% (si, cero) dice que en el área de Producción “escuchan al DIRSE y tienen en cuenta su opinión”.  Preocupante siendo el área que mayor impacto ambiental y social suele tener. Parece confirmar la falta de integración de la RSE en la acción de la empresa.  Por lo menos en el área comercial parece que si “escuchan al DIRSE y tienen en cuenta su opinión (75%).  ¿Será que ven a la RSE como instrumento de mercadeo? (es de destacar que las respuestas posibles ofrecidas piden una sola respuesta, pero su descripción no las hace mutuamente excluyentes, lo que hace muy difícil interpretar las respuestas, ver pg. 24 del estudio).
  • ·         La encuesta fue completada también por personal del sector público (20%), aunque muchas de las preguntas no tienen mucho sentido para ese sector.   El agregar el sector público a una encuesta diseñada para el sector privado dificulta la evaluación de la función dirse y los resultados.
  • ·         cuáles son las deficiencias que los profesionales dicen tener para poder ejercer su función con la máxima efectividad posible (el “debería” de la discusión anterior),
  • ·         cómo pueden mejorar su influencia dentro de la empresa,
  • ·         cómo pueden integrar la responsabilidad en todos, o sea, como hacerse innecesarios (que debe ser objetivo final del dirse). 
  • ·         qué encuentran que les falta o que deberían mejorar, cómo y dónde piensan que lo pueden adquirir, en función de los diferentes niveles de experiencia acumulada (el estudio no analiza cuál es el nivel de experiencia de los encuestados).


¿Están fundamentadas las conclusiones del estudio?

El análisis que se hace de los resultados cuantitativos de la encuesta es muy limitado.  Solamente se incluye una narrativa en las diez conclusiones y estas parecen estar basadas en las entrevistas grupales, y lo que es más grave en un estudio de la situación de algo, incluye las opiniones personales de los autores del estudio.  No son “concusiones” del estudio.  No están  justificadas por los resultados cuantitativos.  No pueden considerarse representativas de la situación en España, solo de la opinión de un selecto grupo de expertos y como tal deberían interpretarse.   Expresan lo que debería ser más que lo que en realidad es

Analicemos algunas de las CONCLUSIONES (en negrillas al comienzo) del estudio.

·         Las funciones del dirse generan valor a la compañía más allá de la acción social y la gestión ambiental y de personas”.  En ninguna parte de las encuesta se analiza o se determina el valor que crea el dirse.  Es de suponer que lo hace, pero la concusión no está justificada.  Parece ser una opinión.

·         El dirse se relaciona con los principales departamentos de la empresa”  Tampoco sigue de las respuestas cuantitativas, donde se observa que en algunos casos el dirse no tiene influencia.  Es una generalización.  Quizás debería decir “para llevar a cabo sus actividades de forma efectiva, el dirse debería relacionarse con los principales departamentos de la empresa”. Pero también sería una opinión.

·         La actividad del dirse introduce innovación en la gestión del negocio”.  Tampoco hay evidencia alguna de que las empresas con dirse son más innovadoras que las que no lo tienen, ni del grado de innovación que han introducido.  El tema de “innovación” no está considerado en el estudio.  Parece ser otra opinión no fundamentada en la evidencia. Quizás en este caso también se debería decir “debería introducir…….”.

·         La actividad del dirse genera un interesante y positivo networking”.  Idem, el impacto del dirse sobre el networking no se ha analizado.  Dice además que otra de las características observadas es el que dirse tiene “humildad a la hora de ejercer su trabajo”.  El tema de la “humildad” de los dirse tampoco ha sido analizado en el estudio. No dudo que muchos lo sean, pero no se ha analizado. También aquí debería decir que la “debería tener” para ser efectivo.

·         El dirse tiene una visión integral y global de la empresa”.  No encontramos evidencia alguna de ello en el estudio. Obviamente de la “debería” tener.

·         El dirse expresa una interesante y positiva relación entre la convicción personal sobre la necesidad de una ética y gobernanza adecuadas y el necesario pragmatismo del negocio.”  Idem, como característica que debería tener.  Pero no se ha analizado si las relaciones resultan positivas e interesantes (concepto este último relativo y subjetivo) ni si tienen el “necesario pragmatismo”.  En este sentido sería interesante conocer la opinión del resto de la organización sobre el dirse.  Quizás una prueba contraria a esta aseveración es la poca atención que algunas funciones le dan a la opinión de los dirse.

·         “El dirse es el gestor de la nueva narrativa de la empresa, rompiendo zonas de confort de otras funciones.” ¿Lo es? ¿rompe zonas de confort?  No surge de las respuestas de la encuesta, ni siquiera fue considerado.  Una vez más debería expresar que la opinión de los entrevistados y/o d elos autores del estudio es de que “el dirse debería…..”

Según las conclusiones del estudio todo va bien.  Mi opinión personal es de que esto es sumamente optimista y que lo deseable es analizar la cruda realidad para estimular a los dirse a profundizar en mejorar su efectividad, en base a la identificación de los brechas entre los deseos y la realidad y los obstáculos que enfrenta para realizar su trabajo.



Algunas omisiones

El estudio, además de analizar la realidad actual en la que se desenvuelven los dirse, parece tener el objetivo de promover la función del dirse, de la misma manera que los trabajamos en la RSE tratamos de mostrar lo mejor.  Parece que en el proceso de prepararse el estudio se perdió objetividad necesaria para determinar la situación real y se cayó en la tentación de ensalzar la función.

Personalmente me hubiera gustado ver un análisis de:

Con análisis separado por dirses y el resto de personas que trabajan en RSE.

Esta información hubiera sido muy valiosa para el desarrollo de la función del dirse, para las actividades de la Asociación DIRSE, para el diseño de programas educativos, de formación profesional y de desarrollo de la carrera al interior de las empresas

Lamentablemente el estudio se quedó en el presente, mezclando realidad con aspiración, y perdió una excelente oportunidad de tener impacto sobre el desarrollo de la función. Hubiera sido de gran utilidad para el mejoramiento profesional de los dirse y por ende de la RSE.

Esperemos que una próxima versión del estudio lo haga.

En resumen

Ofrece una descripción cuantitativa de la función del dirse, aunque carece de análisis de las implicaciones que ello tiene para la gestión de la RSE en la empresa.

Mezcla la situación actual con una visión ideal de lo que deberían ser los dirse, sin que esto último surja del análisis de esta situación.  Las conclusiones del estudio no están justificadas por sus resultados.  Se han mezclado resultados que pueden ser representativos de la situación de los dirse con opiniones de algunos que no son representativas.

Y la metodología utilizada incluye sesgos en las respuestas que dificultan su interpretación.

Y lamentablemente se ha perdido una buena oportunidad de sacar lecciones para mejorar la efectividad futura de la función.

Pero hace una importante contribución y es un buen comienzo para irlo mejorando en futuras ediciones.  La iniciativa de DIRSE es muy laudable.

Lo que sí queda claro es que el dirse debe ser Superman y Superwoman ……..... al mismo tiempo!


Artículo originalmente publicado en el blog Una Mirada Crítica a la Responsabilidad Social en Iberoamérica




ANEXO

Comentarios de los responsables del estudio al análisis precedente

De acuerdo con su solicitud le indico a continuación una serie de puntualizaciones para la elaboración de su artículo. En mi respuesta, cuando uso el término dirse me refiero a la persona que desempeña la función en la empresa, y cuando uso el término DIRSE me refiero a la asociación.

Puntualizaciones:
1.     El principal objeto del estudio no es profundizar en las respuestas, sino obtener unas conclusiones generales e identificar temas sobre los que profundizar en nuevos estudios más adelante, en definitiva definir una suerte de plan de trabajo de investigación para DIRSE. En otras palabras, su principal pretensión es ser el análisis previo para diseñar adecuada y minuciosamente un(os) estudio(s) más profundo(s). Tampoco es objeto del estudio analizar la RSE en la empresa, sino la situación de personas que desempeñan la función RSE en empresas donde se hace (más o menos) una RSE de forma “profesional” (es decir, existiría cierto sesgo en cuanto al perfil de la empresa, pero es natural si lo que se busca es perfiles dirse -no hay que olvidar que es la función de RSE, y no el mundo de la empresa en sí, el objeto de DIRSE-).
Tenga muy en cuenta este primer punto a la hora de reflexionar sobre el documento. Leyendo su artículo interpreto que ha puesto en el informe más expectativas que la propia DIRSE y los autores. Un dato más: sólo para este objeto tan general, responder la encuesta suponía casi una hora de trabajo del encuestado.
2.     En cuanto a los encuestados, no todos son dirse. Y seguro que hay dirse a los que no hemos llegado. Hemos tirado de contactos de DIRSE y propios que sabíamos que o son dirse en exclusiva, o son dirse junto con otra función (siendo ésta última la principal u original) o no son dirse en absoluto pero asumen tareas de dirse de vez en cuando. Hemos evitado consultoras, ONG, fundaciones, etc. para centrarnos en entidades empresariales (privadas -aprox.80%- o públicas -aprox. 20%-). Nos hemos asegurado de que respondía una persona por empresa, y que ésta era el máximo responsable de RSE o bien su mano derecha (cuando el máximo responsable sólo “representa” –por ejemplo un director ejecutivo de muchas cosas, entre otras la RSE, pero delega todo el trabajo de RSE en otra persona).
3.     En cuanto a las cotizadas, ojo, en el informe lo indicamos, el porcentaje representa a las que cotizan o para las que su accionista de control cotiza. Por eso sale un número relativamente alto (filiales españolas de empresas cotizadas en mercados extranjeros).
4.     En cuanto a las personas que participan en los focus group, le confirmo que son dirse veteranos, aunque no todos especialmente proactivos públicamente. El objeto de los focus group era terminar de interpretar ciertas cuestiones por parte del equipo de trabajo y además extraer aprendizaje para dirse no veteranos. También he de decir que el equipo de trabajo conocía la función y su problemática de forma previa por trabajos anteriores con dirse.
5.     El % de hombres vs mujeres puede interpretarse de dos maneras. Para mí, el porcentaje es favorable a la mujer “a día de hoy en España”, en el sentido de que a nivel de directivo, en España, el % de mujeres es menor que lo que arroja la encuesta para el caso de dirse. En términos absolutos obviamente la “igualdad” brilla por su ausencia, pero ese es otro problema ajeno a este estudio en concreto.
6.     IMPORTANTE: he visto lo que dice su artículo sobre la relación con el área de producción. Ha habido un malentendido. Quizá no lo hemos plasmado bien en el documento. En los % que recogen la “actitud de los directivos en relación con el dirse”, se incluyen cuatro posibles respuestas que vienen a representar una “de mejor a peor” actitud. En ese caso concreto las respuestas son:
·         En general pide consejo al dirse para la toma de ciertas decisiones: 50%
·         En general mantiene informado al dirse sobre novedades de su área: 33%
·         En general escuchan al dirse y tienen en cuenta su opinión: 0%
·         En general son reacios a integrar la RSE en su actividad y decisiones: 17%
Esto significa, en otras palabras, que un 50% tiene muy en cuenta al dirse, un 33% lo considera lo suficientemente relevante como para mantenerle informado, un 0% le hace “algo de caso”, y un 17% “no le hace caso”. Creo que lo ha interpretado al revés. 
7.     En relación con las conclusiones: éstas no se obtuvieron ni antes ni durante los focus groups. Sino después, teniendo en cuenta toda la información (tanto la encuesta como los focus groups y la experiencia profesional previa de los autores del estudio). Se hizo una presentación previa de todo a varios miembros de DIRSE, que emitió comentarios y se tuvieron en cuenta, pero no fueron determinantes para la redacción del informe final, más bien para la forma de configurarlo. Es cierto que la redacción no transmite una trazabilidad clara entre el dato y la conclusión, pero si se lee con calma y detenimiento el estudio podrá comprobar como cuadran datos –interpretados como un todo y no individualmente- y conclusiones. No era objeto del trabajo sacar conclusiones de cada dato, si no grandes conclusiones de la visión en conjunto (ver punto 1). Tenga en cuenta que el contenido de los focus groups y la experiencia previa del equipo no se ha transcrito en el informe, y que contribuyen también a las conclusiones.
8.     En el informe sí se habla de la experiencia del dirse y del objeto del estudio, además en los mismos términos del punto 1.






[i]  El análisis que se hace a continuación está basado en el contenido de la publicación mencionada y es muy posible que los autores del estudio tengan mucha más información que la presentada, lo cual hace que las aseveraciones que aquí se hacen puedan ser incorrectas. 

Adicionalmente, hay que estar consciente que las preguntas que se hacen en las encuestas condicionan los resultados.  Si una pregunta no se hace, parece que el tema no existe o no es importante.  El cómo se hace la pregunta también condiciona su interpretación. De allí que las interpretaciones están condicionadas.

No tengo acceso al cuestionario ni a las respuestas detalladas como para hacer un análisis al nivel que debieron hacer los autores, por lo que lo que el análisis debe considerarse tentativo.

Es en base a estas advertencias que debe considerarse el análisis.


jueves, 13 de marzo de 2014

Mis artículos sobre reportes de sostenibilidad


Por si te perdiste alguno de mis 15 artículos sobre informes de sostenibilidad aquí tienes los nexos (en orden cronológico)

9 de marzo de 2014

23 de febrero de 2014

10 de noviembre de 2013

27 de octubre de 2013

29 de septiembre de 2013

28 de abril de 2013

21 de abril de 2013

9 de diciembre de 2012

17 de octubre de 2012

2 de octubre de 2011

28 de agosto de 2011

18 de junio de 2011

8 de mayo de 2011

30 de abril de 2011

9 de marzo de 2011



martes, 11 de marzo de 2014

Directiva Europea sobre información no financiera y la Estrategia Española de Responsabilidad Social: ¿Matrimonio o concubinato?


Se ha iniciado la discusión sobre la inclusión, en la Estrategia Española de Responsabilidad Social, que se encuentra en etapa final de elaboración, del recién anunciado acuerdo por la Comisión Europea sobre la propuesta para la enmienda de la legislación sobre los reportes de información financiera y no financiera.  En mi artículo del 9 de marzo, Obligación de presentar información no financiera en Europa: ¿Se justifica el optimismo?analizaba el contenido e implicaciones de la Directiva en detalle. 






Sobre esto, el 10 de marzo 2014 se publicó un artículo en Diario Responsable,  La oportunidad de avanzar en la Responsabilidad Social  por Miguel Angel García Martín,  Director General del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas, refiriéndose  a las iniciativas del gobierno sobre la RSE.  Con respecto a la propuesta de Directiva de la Comisión Europea dice:

“La aplicación de esta nueva directiva, en la que participará activamente España, se enmarcará (énfasis añadido) en nuestro país a través de la propia Estrategia Española de RSE”  que actualmente está siendo elaborada por el Consejo Estatal de la Responsabilidad Social Empresarial (CERSE).

“…………deberemos estar muy pendientes (énfasis añadido) de la evolución de la Directiva de Información no Financiera y Diversidad……….”

Coincidente con la expresión del Director General de enmarcar la Directiva en la Estrategia, una encuesta en Diario Responsable pregunta si ¿El Plan Nacional de #RSE debería incluir la nueva directiva sobre Información No Financiera de las Empresas?

Creo que la pregunta no es si se debe incluir o no.  No es posible ignorar la Directiva  en un Plan Nacional (pedido por la misma Comisión Europea) que se está elaborando sobre el temaLa pregunta pertinente es cómo se debe incluir: mencionándola y estimulando su cumplimiento o exigiendo su cumplimiento.  Lo deseable, y lo que seguramente contendrá la Directiva, es que debe exigirse su cumplimiento a nivel de cada país. 

Pero entonces surge la pregunta ¿Es un Plan o una Estrategia el lugar para exigir cumplimiento de una disposición?  ¿Tiene un Plan o Estrategia fuerza legal para hacerlo?

Un Plan o Estrategia Nacional sobre RSE revela las intenciones del gobierno en el tema. Debería incluir:

·         los compromisos que adquiere para lograr los objetivos propuestos,
  • ·         cómo los piensa llevar a cabo,
  • ·         cuándo se comprometen a lograrlos,
  • ·         quién es responsable de hacerlos cumplir,
  • ·         qué recursos compromete para hacerlo,
  • ·         quién es responsable de evaluar su cumplimento y,
  • ·         qué medidas de tomarán en caso de que no se cumplan. 

si no contiene todo esto, es de recordar el refrán, “el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones”.




Los Planes o Estrategias deben comprometer a su autor, el gobierno.  Pero refiriéndose a una tercera parte, las empresas, debe pedir su colaboración,  pero no puede exigirla. Se queda en voluntario.

Para lograr el cumplimiento de la Directiva, esta debería ser incorporada en las legislaciones y regulaciones pertinentes, por ejemplo, la Ley de Igualdad, la Ley de Economía Sostenible, las leyes de mercados de capitales, suplementados con las correspondientes regulaciones de las agencias y ministerios involucrados. 

Hay que ir más allá de “estar pendientes” y de “enmarcar”.  Hay que hacer cumplir la Directiva.

Por el contenido de la Directiva y la obligación de los países de aplicarla, quizás hay que decir: “Estamos analizando las legislaciones y las regulaciones pertinentes con el fin de hacer las modificaciones necesarias para cumplir con la Directiva, una vez que esta sea aprobada”

Aunque como comentábamos en el artículo Obligación de presentar información no financiera en Europa: ¿Se justifica el optimismo? el impacto de la Directiva será muy pequeño.

Si se hace parte de las leyes y regulaciones habrá matrimonio, de lo contrario será un concubinato, será otro saludo a la bandera, una actuación para la galería.


P.S.:   Matrimonio: instrumento legal por el cual dos partes se comprometen. Concubinato: agrupación voluntaria de dos partes (algunas veces más de dos).


Artículo originalmente publicado en www.cumpetere.blogspot.com


domingo, 9 de marzo de 2014

Obligación de presentar información no financiera en Europa: ¿Se justifica el optimismo?


A finales de febrero la Comisión Europea anunció el acuerdo entre el Parlamente Europeo y el Consejo de Europa sobre la propuesta de la Comisión para la enmienda de la legislación sobre los reportes de información financiera y no financiera.  Basado en el boletín de prensa del anuncio (solo disponible en inglés) se ha generado gran optimismo entre los promotores de la RSE, posiblemente antes de estudiar en detalle la propuesta.  ¿Se justifica el optimismo?  Hay que analizar el asunto en un poco más de detalle.  Lo que dice y lo que no dice.

Como siempre querido lector, paciencia que los artículos se me hacen largos porque quiero hacerlos completos.



ANTECEDENTES

La enmienda modifica la Directiva 2013/34/EU del Parlamento Europeo y del Consejo del 26 de junio del 2013 en el cual se incluyen los requerimientos sobre los reportes sobre la situación financiera y reportes relacionados y establece la opción de que estas hagan pública información sobre sus aspectos sociales y ambientales entre otros.  Sin embargo esta legislación no ha sido efectiva en estos temas ya que ha resultado confusa y ha sido seguida por menos del 10% de las grandes empresas europeas.

No es de extrañar ni la confusión ni la indiferencia.  La única mención al asunto que se hace dice: “……La información no se limitará a los aspectos financieros de las operaciones de la empresa, debiendo analizarse los aspectos medioambientales y sociales de su actividad que resulten necesarios para comprender su evolución, resultados y situación.”.  Laudable pero inocuo.

La enmienda pretende aclarar la situación.

QUE REQUIERE LA ENMIENDA

Si bien no se ha hecho público el texto de la propuesta (solo se conocerá después de la aprobación definitiva) parece que es mucho específica y requerirá que las empresas reporten sobre sus políticas, riesgos y resultados en lo que se refiere a:

  • ·         Aspectos ambientales
  • ·         Aspectos sociales y los relacionados con los empleados
  • ·         Respeto a los Derechos Humanos
  • ·         Anticorrupción y sobornos y,
  • ·         Diversidad en los Consejos Directivos (solo para empresas cotizadas).


Se aplica a las empresas con más de 500 empleados (y con más de 20 millones de euros en activos y 40 millones en ingresos) y a las cotizadas en bolsa y otras empresas que por su naturaleza puedan ser requeridas por los respectivos países miembros.  Se estima que se aplicará a unas 6.000 empresas.

Se requerirá que las empresas presenten “información concisa que sea útil para entender su desarrollo, rendimiento, posición e impacto de sus actividades más que un informe completo y detallado”.

La propuesta no es prescriptiva y deja la flexibilidad a las empresas, pero establece que la Comisión deberá desarrollar lineamientos para facilitar la provisión de esta información, “tomando en cuenta las mejores prácticas, desarrollos internacionales y las iniciativas de la UE” (esta tarea se menciona en el comunicado de prensa citado pero no en el borrador de la enmienda del 2013).

PRÓXIMOS PASOS

Antes de convertirse en ley de la Unión, hace falta la aprobación por parte del Parlamento Europeo (posiblemente a mediados de abril) y en el Consejo de los estados miembros,  por mayoría calificada (cuya aprobación se espera un poco después).   No parece que vayan a surgir problemas.

En virtud del carácter relativamente general de la enmienda es de esperar que algunos de los países miembros vayan más allá de los enunciados generales de la Directiva y establezcan su aplicación a más empresas y reduzcan la discrecionalidad  estipulando contenido y forma de la información (lo cual ya existe en algunos países).

Y como se mencionó se espera que se desarrollen lineamientos para la implementación.

ANÁLISIS

Aunque el texto final de la enmienda propuesta no es del dominio público (solo se conoce el borrador de mediados de 2013, casa de herrero cuchillo de palo), haremos un análisis preliminar (haremos un estudio más completo cuando se apruebe la enmienda).

La aplicación afecta a un minúsculo porcentaje de las empresas.  Europa tiene unos 24 millones de empresas, o sea que la enmienda aplicará al 0.02% del total de las empresas y se ha estimado que sólo afectará a cerca del 15% de la grandes empresas.  Claro está que la contribución de las grandes empresas a la actividad económica y el empleo es muchísimo superior (no tengo el número pero estimo que debe ser entre el 30% y el 40% en cada caso, y solo se afecta al 15% de estas, se está afectando a alrededor del 5% del PIB y el empleo).  Aunque no es descartarse que por imitación o por presión de la sociedad civil y gobiernos otras empresas lo hagan voluntariamente.

Parece que la propuesta enfatizará aspectos que se han puesto sobre la mesa  recientemente, lo más nuevo:  Derechos Humanos (como consecuencia del informe Ruggie, ver ¿Son los derechos humanos responsabilidad de la empresa?) y las cuotas de diversidad en los Consejos[i] (como consecuencia de la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo, ver mi artículo ¿Son las cuotas para mujeres en Consejos y Alta Dirección la solución?), con un tratamiento de detalle superior al de otros temas (por la cobertura se diría que es el tema en RSE de mayor preocupación de la Comisión, e inclusive está separado del tema de “información no financiera”).  En este sentido es similar al Pacto Mundial, que enfatiza los aspectos que son de injerencia de las Naciones Unidas, ignorando una gran parte de la responsabilidad de las empresas ante la sociedad (Al Pacto Mundial le faltan Principios).

¿Dónde están la responsabilidad el producto, la gobernanza, la comunidad los clientes y consumidores?  ¿Es que han pasado de moda?

De manera semejante, dice que en la forma de reportar las empresas pueden considerar el Pacto Mundial (sumamente incompleto) el ISO 26000,  el Código de Sostenibilidad de Alemania, las Convenciones de la Organización Internacional del Trabajo,  OIT, las Directrices para empresas multinacionales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, y los Principios Rectores sobre as empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Ruggie).  ¿Qué tienen estas “guías” en común? Que han sido desarrollados en el contexto de gobiernos.  ¿Y todo el trabajo de las iniciativas privadas y de la sociedad civil en el contenido de los reportes de sostenibilidad?  El GRI, el SASB y el IIRC parecen no ser considerados (ver GRI, SASB, IIRC, letras para escribir reportes ¿Conflicto o complemento?).

¿No hubiera sido preferible reforzar los esfuerzos exitosos del sector privado sobre el reporte de la información no financiera, tanto colectivos como individuales?  Respaldar el GRI y sobre todo los reportes integrados del IIRC (el SASB no puede respaldarse porque es una iniciativa estadounidense) (ver El informe integrado: lo que podría haber sido y lo que debería ser y ¿Qué integran los informes integrados?). ¿O es que sector público sabe más de responsabilidad empresarial que las empresas?  Aprovechemos lo mejor de ambos.

¿Cuál es el valor agregado de la enmienda?  Parece más una acción política para la galería, un saludo a la bandera, que un intento efectivo  de mejorar la información sobre la responsabilidad de la empresa ante la sociedad.  Obviamente que el resultado es un compromiso entre gobiernos que quieren obligatoriedad y otros que se oponen y entre las diferencias tendencias políticas y las presiones de las mismas empresas que ven que por todas partes les tiran requerimientos no coordinados de información no financiera.  Menos mal en que información financiera solo hay dos relevantes (y deberían ser uno solo), el internacional  (IASB) y el estadounidense (FASB).  Éramos muchos y parió la abuela.


Tampoco queda claro cuáles son las consecuencias de no reportar o de hacerlo de manera simplista, para cumplir con el mínimo posible (que es el escenario más probable).  La obligatoriedad solo se podrá hacer vía legislaciones o regulaciones nacionales.  Lo que la enmienda hará es pedirles a los gobiernos nacionales que adapten las regulaciones nacionales, para lo que tendrán dos años (y se aplicaran uno y dos años después para las empresas cotizadas y no cotizadas, respectivamente).



No comentamos sobre el tema de la obligatoriedad del informe de sostenibilidad ya que lo hemos hecho en otro artículo (
Obligatoriedad del reporte de sostenibilidad: ¿Bajo qué condiciones?)


En todo caso habrá que esperar el texto definitivo y las regulaciones nacionales.



PUEDES VER MIS ARTICULOS (14, 15 con este) SOBRE REPORTES DE SOSTENBILIDAD EN http://bit.ly/PfQLel



[i] Se incluyen en diversidad: edad, sexo, procedencia geográfica y formación profesional.  No es fácil entender porque se incluye la preocupación por la formación profesional y no se incluye la raza.  Parece que están más preocupados por obtener información para hacer estudios que en reducir la discriminación.