domingo, 27 de octubre de 2013

GRI, SASB, IIRC, letras para escribir reportes ¿Conflicto o complemento?


El movimiento para hacer más relevante y accesible la información a los stakeholders está tomando mucho impulso en los países desarrollados y para las empresas relativamente grandes (aunque el resto no queda inmune) con la reciente puesta en vigencia del marco G4 del Global Reporting Initiative, GRI, de la propuesta marco para la preparación del informe integrado por el International Integrated Reporting Council, IIRC,  y los indicadores que están siendo desarrollados por la Sustainability Accounting Standards Board, SASB para Estados Unidos.

Si bien estos esfuerzos están dirigidos a empresas de gran tamaño que, en general, acceden a los mercados financieros (de deuda o de capital), por goteo o por imitación tendrá implicaciones para las empresas de menor tamaño, como comentamos más adelante.




¿Conflcito o complemento?

Estas iniciativas han surgido por diferentes razones, pero también para diferentes propósitos.  La más antigua, la del GRI, surgió como una iniciativa para armonizar la información sobre sostenibilidad y ha se ha convertido en el estándar para la preparación de informes de sostenibilidad, a través de su evolución hacia la relevancia y adaptación a las exigencias del mercado de usuarios. 

La iniciativa del IIRC surge como respuesta a las necesidades de los participantes en los mercados financieros y de capitales, y la evolución de los reportes de las mismas empresas, de suplementar la información financiera con información no financiera para mejorar la interpretación de aquella.  El foco sigue siendo el análisis de la financiera.  Contrario a la creencia generalizada no se trata de integrar el informe de gestión financiera con el de sostenibilidad.  La información no financiera es mucho más amplia que la de sostenibilidad[i]

La iniciativa más reciente, la del SASB surge para responder a la necesidad de los inversionistas de tener información sucinta sobre sus actividades de sostenibilidad y para ello desarrolla indicadores en 88 industrias en 10 sectores de actividad empresarial.  Está diseñada como guía para la presentación de información a la Comisión de Valores y Bolsas en EEUU, que debe ser presentada por las empresas que transan sus valores en el mercado de ese país (unas 13.000), dondequiera que estén domiciliadas.  No obstante es de esperar que esos indicadores y su metodología sean eventualmente adoptados también por otros mercados financieros.

Pero para las empresas esto puede llevar a una gran confusión.  Pero no es tan grave como parece a primera vista pero si puede tener consecuencias para las empresas. Trataremos de explicar las diferentes iniciativas y sus implicaciones.

¿Son compatibles estas iniciativas?  ¿Son competitivas o son complementarias? ¿Pueden coexistir?

El GRI y el IIRC se ven como complementos.  IIRC incita a reportar información no financiera, incluyendo la de sostenibilidad, pero no entra en detalles del cómo.  El GRI dice como se debe reportar la parte de sostenibilidad.  Entre ambas instituciones hay coordinación. El GRI es miembro del Consejo del IIRC y recientemente nombró a una miembro del Consejo del IIRC como Presidente de su Consejo. ¿Coalición contra el SASB?

Donde hay animosidad es entre el GRI y el SASB.  El SASB es considerado como competencia innecesaria.  Al fin y al cabo produce indicadores, como el GRI, solo que supuestamente serán más acotados a las necesidades de los inversionistas y más “relevantes” al ser específicos para diferentes sectores.  Según Peter Knight, Presidente de la consultora Context, el GRI “…..arenga a las empresas a proporcional grandes cantidades de información, mayormente innecesaria a un amplio grupo de stakeholders, que tienen muy poco interés en la información”.  El extraordinario apoyo financiero y no financiero que ha tenido el SASB ha despertado al GRI.  Esperemos que la competencia tenga consecuencias positivas para la sostenibilidad, vía el reporte de información y que no se quede en disputas, envidias, etc.

Buena parte de la problemática surge de los diferentes objetivos que persiguen cada una de estas iniciativas, el público objetivo y en particular sus diferentes definiciones de materialidad. Para entender mejor la situación es importante contrastar su objeto.

Para entender mejor las diferencias y similitudes entre las iniciativas la siguiente tabla compara el foco y la definición de materialidad. [ii]


Iniciativa
Foco
Definición de materialidad
GRI
Stakeholders
El reporte debe cubrir aspectos que: a) reflejan los impactos económicos, ambientales y sociales significativos (en su influencia, tanto positiva como negativa de lograr su visión y estrategia) y b) influencian las evaluaciones y decisiones de sus  stakeholders.”
IIRC
Inversionistas
Un informe integrado debe proporcionar información concisa que es material para la evaluación de la capacidad de la organización de crear valor (para los proveedores de recursos financieros) en el corto, mediano y largo plazo.
SASB
Reguladores e inversionistas
[Aspectos materiales que…] “individualmente o en el agregado son importantes para la representación justa de la posición financiera y operacional de la entidad … [información que es] necesaria para que un inversionista razonable puede tomar decisiones de inversión debidamente informadas.

Como se puede apreciar, el objeto de cada iniciativa es diferente y de allí surge su definición de materialidad.  El GRI está dirigido a todos los stakeholders y ante la necesidad de atender a todos los públicos puede perder enfoque y efectividad, aunque el nuevo marco G4, aun manteniendo ese público objetivo, pretende enfocarse a los aspectos considerados materiales para cada empresa.  En este sentido se incrementa la superposición con el SASB, que solo pretende reportar indicadores estrictamente relevantes para los inversores.  El IIRC es más general que el GRI y el SASB en la información que se reporta, pero con un público objetivo más enfocado que el GRI y básicamente el mismo que el SASB.

El GRI y el IIRC son complementarios.  El SASB tiene mucha superposición con el GRI, pero sus indicadores pueden ser más enfocados.  Pero puede tentar a algunas empresas a abandonar al GRI, particularmente ante la complejidad del G4.  ¿Qué tal si hacemos un informe integrado (IIRC) con indicadores SASB?



¿Y que hay para las empresa de menor tamaño?

El lector se preguntará cuáles son las implicaciones para las empresas de menor tamaño que no acceden a los mercados financieros o que no reportan, ni pretende reportar en base a los lineamientos del GRI o del IIRC?

Si bien es cierto que ninguno de estos lineamientos está dirigido particularmente a las empresas de este subtítulo, no es menos cierto que se verán afectadas indirectamente.  Algunas querrán eventualmente jugar en esas “grandes ligas” o “primera división”.  Otras querrán mejorar su información al público interesado y estos lineamientos proporcionan una base que será de aceptación general.  Algunas sencillamente querrán mantenerse informadas de los desarrollos.

Y no faltarán consultores que queriendo vender servicios le tratarán de convencer que debe hacerlo.  Se ha abierto un amplio mercado para la consultoría.  Así como Apple tiene que renovar el iPad para hacer el modelo anterior obsoleto, este movimiento está creando nuevos productos que hacen obsoletos a los anteriores.  ¿Obsolescencia programada en las metodologías?

Pero es importante advertir que la implementación de estos lineamientos es de elevado costo financiero y de gestión, del que muchas empresas de menor tamaño no disponen.[iii]  Y siempre, y en especial para estas empresas, hay que hacerse la pregunta: ¿es relevante para mis stakeholders? ¿les interesa?  Con esto no queremos decir que estos lineamientos no sirvan para mejorar la gestión.  En particular el uso, formal o informal, de los lineamientos del IIRC, puede contribuir a mejorar la visión del papel e impacto que la empresa tiene en la sociedad.  Los del GRI ayudan a ordenar las estrategias de sostenibilidad y los indicadores del SASB a definirlas mejor.

Pero de allí a preparar informes de sostenibilidad en base al G4 del GRI, informes integrados en base al IIRC o recopilar información para los indicadores SASB hay una gran brecha que no todas las empresas pueden cruzar. 

Pero son muy útiles como instrumentos de gestión.  Permiten ayudar a responder “La pregunta fundamental de la RSE: ¿Cuál es la contribución de la empresa a la sociedad?” (artículo en mi blog)




[i] Para mayores detalles ver mi serie de artículos sobre el informe integrado.  El más reciente es ¿Qué integran los informes integrados?  del 21 de abril de 2013.

[ii] Ver Navigating the Materiality Muddle, Dunstan Allison-Hope y Guy Morgan, BSR Insight.