lunes, 11 de mayo de 2015

Atención estudiantes y profesores de RSE: Promover el conocimiento de la RSE



Necesitamos más investigación en América Latina sobre el estado la RSE en las empresas, sus estrategias, políticas, actividades y organización y sobre su entorno.  No podemos seguir basándonos en estudios efectuados en otros países de fuera de la región. 

Estoy dispuesto a ser co-director de tu tesis de grado o hacer investigación y escribir artículos conjuntos con profesores, investigadores y estudiantes, en temas que me interesen (ver más abajo). 




Estudiantes

Aceptaría hasta tres estudiantes al mismo tiempo.  Las condiciones serían las siguientes:

  • Estudiantes de pre y postgrado (prioridad a las maestrías) en una universidad reconocida de América Latina y España (pero con investigación sobre América Latina);
  • Tener un director principal de tesis en su universidad que esté de acuerdo;
  • Que la Universidad me acepte como co-director de tesis;
  • Debemos poder escribir un artículo riguroso y uno de divulgación más abierta, entre todos, sobre los resultados de la investigación;
  • Tema debe ser de aplicación en la promoción, adopción e implementación de prácticas responsables en las empresas;
  • Preferiblemente estudios empíricos, con análisis de la situación actual en América Latina;
  • Si son modelos conceptuales/teóricos, deben ser aplicables.

Profesores e investigadores

Idem pero no necesitamos director de tesis.  Solo podría trabajar en un trabajo a la vez.     

Ejemplos de investigaciones posibles

  • Análisis empírico de los premios relacionados con RSE en América Latina, con los pros y cons de los diferentes modelos. Análisis de impacto;
  • Análisis de casos de empresas (ir)responsables. Varias al mismo tiempo (por tipo de práctica, por industria) o una sola;
  • Estrategias de RSE en empresas multinacionales (especialmente multilatinas). Casa matriz vs. afiliadas;
  • Análisis empírico del proceso de gestión y organización de la RSE dentro de las empresas, en función del entorno;
  • Estudio de políticas públicas para la promoción de la RSE en un país determinado, en función de su estructura empresarial, política, sociedad civil, etc. Impacto de las políticas;
  • Como afectan las diferencias culturales las prácticas de RSE;
  • Papel de las Relaciones Públicas en la promoción de la responsabilidad empresarial;
  • Papel del Gerente/VP Financiero en la implementación de la responsabilidad empresarial;
  • Papel de los Consejos Directivos en la responsabilidad empresarial;
  • Factores de impulso de la competitividad responsable.
  • Situación de la educación sobre RSE en las universidades.  Análisis comparativo, efectividad, legitimidad, impacto.

Procedimiento

Enviarme su propuesta de investigación, en menos de una página, con lo que se pretende lograr (el qué), procedimiento de investigación (el cómo)  y como mejoraría el conocimiento y práctica de la RSE en América Latina (el porqué, valor agregado).  Seleccionaré hasta dos para estudiantes y una para profesores/investigadores para trabajar en los siguientes doce meses.

Las propuestas de los estudiantes deben venir con una nota de acuerdo del director/tutor de la tesis.

Las propuestas de investigadores solo requieren su envío.

Enviarla a antoniov@cumpetere.com, antes del 31 de julio.

Ad honorem, por supuesto, pero con el compromiso, en base a la confianza, de las partes de completar el trabajo hasta llegar a una publicación.


martes, 5 de mayo de 2015

Irresponsabilidad ignorada: Exprimir a los proveedores



Es una estrategia básica de la gestión empresarial el ejercer el poder de compra.  Las grandes empresas que compran a las de menor tamaño saben que tienen poder sobre estas, que muchas veces dependen de esas ventas para progresar  La PyMES, que normalmente están en la parte de los débiles saben que es una buena estrategia juntarse con otras para, colectivamente, tener mayor poder de compra y obtener así mejores precios. Muchas veces se alega que una de las ventajas de establecerse en clusters industriales es el logro de economías de escala, y las compras son una de ellas.



Esta estrategia ha sido considerada normal, parte integral de una buena estrategia.  Pero como en todo, hay maneras y maneras de ejercer ese poder de compra.  Esta estrategia ha recibido mucha atención en el caso de las multinacionales que adquieren muchos de sus bienes y servicios a empresas de menor tamaño ubicadas en países en vías de desarrollo.  A esta estrategia se le atribuyen el deterioro, o la falta de mejora, en las condiciones laborales en esos países.  Ante la intensa presión de estos grandes compradores a los suplidores para que les vendan más barato no les queda más remedio que cortar donde se puede, y dada las deficiencias regulatorias en muchos de estos países, se traducen en pobres condiciones laborales.

Ello ha dado lugar al creciente interés en la responsabilidad en la cadena de valor, donde a estas grandes multinacionales se les exige que tengan responsabilidad por esas condiciones laborales.  Si bien ha habido progresos, estos son muy desiguales, falta mucho por hacer. Cuando parece que algo se ha logrado aparecen los “accidentes” como los de Bangladesh (Violaciones de DDHH en la cadena de valor: ¿me voy o me quedo?) o las condiciones laborales en la cadena de suministro de Apple, donde los costos laborales representan el 7% del precio final del producto (RSE en la cadena de valor de Apple: ¿Podrían hacer más?).

Aun cuando la atención se ha concentrado en estas condiciones laborales, los abusos del poder de compra se extienden a compras en países desarrollados en un tema que recibe poca atención: financiarse gratis con las empresas más débiles.  Son muchas las grandes empresas que aprovechan su poder para establecer políticas de pago que son abusivas, por ejemplo al pagar a sus proveedores a 90 días (y no hablemos del sector público).  No es ilegal, es una política astuta, pero ¿es una política responsable?  Muchos creemos que no. 

Algunos dirán que actualmente el costo de financiamiento es muy bajo ya que las tasas de interés son muy bajas. Pero esto es una visión miope.  Para muchas PyMEs el costo de financiamiento es muy elevado ya que al no ser objeto de crédito por parte de las instituciones financieras, al no poder acudir a los mercados de capital, se deben financiar con recursos propios, obtenidos de sus márgenes de venta, que suelen ser asfixiados por las mismas grandes empresas.  Ello retarda significativamente su potencial de crecimiento.  Las políticas de pago irresponsables contribuyen a un menor crecimiento del sector de PyMEs que es el que suele proporcionar empleo a personal menos calificado, que suele contribuir más al desarrollo local y la cohesión social. 

Son las grandes empresas las que si tienen acceso a financiamiento bancario y del mercado de capitales, pero sus políticas de pago incluyen el financiarse gratis con las PyMES, pagándoles muchos meses después de entregados los bienes o servicios, y peor todavía, muchos meses más después de que la PyME ha tenido que hacer el desembolso para adquirir los bienes y servicios para producirlos.  Si bien es cierto que ellas también pueden financiarse de sus proveedores, ello es mucho, mucho menos posible. A veces se ven forzadas a pagar en efectivo, a veces dejando de aprovechar descuentos por pronto pago que suelen tener costos de oportunidad muy elevados, a veces dejando de producir porque no pueden financiarse la materia prima.

¿Cuándo una estrategia de competitividad pasa a ser irresponsable?  La gran empresa tiene todo su derecho a hacer todo lo posible para mejorar sus beneficios.  Pero hay maneras y maneras.

Las políticas de pago irresponsables pueden contribuir a retrasar el crecimiento y el desarrollo económico.

Y ahora se ha presentado el colmo.  Algunas grandes empresas en el Reino Unido, no contentas con pagar tarde, han desarrollado una estrategia que denominan “pagar para quedarse”, a través de la cual pretenden que sus proveedores financien sus proyectos de inversión para la expansión, con el argumento de que así podrán ser partícipes de esa expansión y aumentar sus ventas.  No solo deben financiar sus propias inversiones sino que además algunos compradores les piden que financien las suyas, bajo la amenaza, explícita o implícita, de perder sus ventas.  ¡Hay que pagar para seguir siendo proveedor! (Ver el excelente análisis de Mallen Baker en The ethical dilemma of “pay to stay”). 

¿Ilegal?  NO.  No se han aprobado todavía leyes o regulaciones para impedirlo, aunque se están considerando.  ¿Responsable?

Y una todavía más ignorada: Pretender que personas como los consultores individuales de grandes empresas se paguen sus viajes y gastos, presten sus servicios y esperen 90 días para cobrar.  Que una persona tenga que financiar a una multinacional es el colmo de los colmos.  Y después estas empresas presumirán de responsabilidad porque han hecho alguna donación a la comunidad y posiblemente por hacer negocios en la base de la pirámide.

¿Reportan en sus informes de sostenibilidad sus políticas de pago a sus proveedores?  Posiblemente reporten que se preocupan de sus suplidores tengan condiciones laborales dignas, que respeten el medio ambiente, pero con la mano izquierda explotan su poder de compra.


Hay que mirar la totalidad de la responsabilidad de la empresa ante la sociedad, no dejarse encandilar por acciones aisladas, por mucho que parezcan integrales, y parte de una estrategia, en un informe de sostenibilidad.


domingo, 19 de abril de 2015

Derechos Humanos para empresas normales y corrientes


Lamentablemente existe mucha confusión sobre el papel de las empresas en el respeto a los derechos humanos (DDHH).  Continua vigente al creencia de que esto es un problema que solo concierne a los gobiernos y las grandes empresas multinacionales que operan en países en vías desarrollo, derivado en gran parte de la visibilidad de los casos más flagrantes de violación.  Pero ello refleja ignorancia de que lo que en realidad son los DDHH en el contexto de la empresa. Los DDHH son también válidos para empresas normales y corrientes.



El 20 de noviembre del 2013 tuve el honor de dictar una charla con el título indicado arriba en el XXIII Seminario Permanente de Ética Económica y Empresarial de la Fundación ETNOR.  Había publicado un resumen de la charla en el artículo Seis mitos sobre los Derechos Humanos en las empresas del 1 de junio del 2014, pero a principios del 2015 la Fundación publicó el libro y puedes encontrar mi artículo completo, derivado de la charla, reproducido como Capítulo 1 del libro del Seminario: ¿Para qué sirve realmente la ética en la empresa? en el siguiente nexo:

(se descarga un documento en pdf, de mi sitio, seguro)


En el capítulo se discuten los mitos sobre los Derechos Humanos, que dificultan la comprensión de su papel en la gestión de la empresa y se presentan sugerencias prácticas sobre como considerarlos parte integral de la implementación de la responsabilidad social en las empresas normales y corrientes.  


domingo, 12 de abril de 2015

La responsabilidad social del fontanero o plomero (y del mecánico)



Tuve la mala suerte de que se tapó la cañería del fregadero de la cocina y tuve que llamar al fontanero (o plomero).  La experiencia fue muy ilustrativa de la responsabilidad social de la empresa y de cómo percibimos la importancia de sus diferentes manifestaciones.

A lo mejor la empresa del fontanero (y del mecánico) paga sueldos justos, reciclan sus materiales, educan a los clientes sobre el cuidado del medio ambiente, patrocinan al equipo infantil de futbol de la comunidad y publican un informe de sostenibilidad.  Pero todo esto es un hecho secundario comparado con la responsabilidad del producto/servicio, que a veces solemos tomar como un hecho y darle menor importancia. La verdad es que a mí lo otro me tenía sin cuidado. Necesitaba un fontanero, no podía darme el lujo de averiguar su sostenibilidad (¡consumidor irresponsable!).



Llamé a la compañía de fontaneros: “Tiene que pagar $100 por la visita, por el diagnóstico, independientemente de si decide usar los servicios de reparación o no”.  O sea que ya me costó $100. Estoy enganchado.  El fontanero tiene la ventaja.  Me puede hacer el diagnóstico que quiera, ya sé que tengo invertido $100 en el negocio y voy a tratar de amortizarlos.

Apenas llega dice que hay que cambiar el codo de la tubería de desagüe ¿Le voy a decir que no estoy de acuerdo?  Lo cuestiono.  Me dice, “si no se cambia no puedo arreglar el problema”. Cuánto cuesta cambiarlo? “$150”. 

Cuando lo cambió (ya llevo $250 sepultados en el problema)  me dice que hay que meter el rotor en la tubería para destaparla.  ¿Cuánto cuesta?  Me muestra su ipad donde están todos los precios por los servicios en un formato muy bien diseñado que parece muy creíble, incuestionable, son precios estándar: $450. ¿Qué le digo?  ¿Qué es muy caro?  Sí, se lo digo.  “Si quiere resolver el problema debe hacerlo”.  No me queda más remedio, no puedo estar sin el fregadero y él lo sabe.  Tampoco puedo ir a buscar a otro plomero a ver si lo hace más barato.  Ya llevo $250 invertidos.  Lo hace.

Me dice que el problema está resuelto: $700.  ¿Está de veras resuelto?  Yo no tengo idea. Él tiene la sartén por el mango y el “conocimiento”.  Yo tengo el dinero.

“Ah, pero para que no le pase otra vez tiene que comprar un producto bacteriológico que disuelve los residuos en las tuberías”  ¿Y dónde lo puedo comprar? “Yo lo tengo en el camión”  ¿Y cuánto cuesta?  $80.  ¿No lo puedo comprar en otra parte? “No, nosotros somos los distribuidores exclusivos.”  Mi reacción es buscar en Amazon, pero no sé cuál es el producto.  Tengo que pagar extra por el conocimiento que él tiene y que yo no tengo.

¡Pero esto me cuesta una fortuna!  $780 por destapar la cañería.  “Le hare un descuento de 10% por ser de la tercera edad” Encima me hace sentir viejo, pero acepto el descuento.  Por $78 me pueden llamar “viejito” cuantas veces quieran.

“No se preocupe, si se le tapa otra vez nos llama de nuevo, está garantizado”.  Muy posiblemente cuando se tape otra vez ya no acuerde con quién lo hice. Pero te hace sentir menos mal.

¿Es el servicio responsable?  Tengo serias dudas.  Me sentí como un consumidor a merced del productor.  Él tiene la ventaja de mi desconocimiento y mi incapacidad de resolver el problema por mí mismo.

A lo mejor me ofreció un servicio responsable.  Ojalá.  Pero me siento igual que cuando voy al mecánico, que él tiene la gran ventaja del conocimiento, de mi ignorancia, y me hace arreglar cosas que no sé si están mal.  Por lo menos en EEUU tenemos el derecho a pedir que nos den las piezas que han sido reemplazadas.  ¿Quién las pide? ¿Y cómo sé que son las mías?

Habrá que confiar en su honestidad y el deseo de proteger su reputación. ¿Escribo una recensión sobre mi experiencia en algún sitio para consumidores?  Voy a buscarlo.  Mientras tanto me desahogo escribiendo un artículo para mi blog.

¿Y no será que el fontanero (y el mecánico) tienen bonificaciones basadas en lo que nos hacen gastar y no en la responsabilidad del servicio? ………… como tantos otros directivos de empresa.

Le cambio el informe de sostenibilidad, el reciclado de sus productos, los sueldos justos, la educación ambiental y el patrocinio al equipo de futbol infantil por un servicio responsable.  Ojala pudiéramos tenerlo todo junto.

¿Consumidor ingenuo?  Posiblemente sí, a merced del proveedor del servicio.


domingo, 5 de abril de 2015

El sello de empresa líder en sostenibilidad de WalMart: ¿Lavado de cara?


WalMart, ¿líder en sostenibilidad?[i]

WalMart es la cadena de supermercados/tienda por departamentos más grande del mundo.  La empresa ha sido amplia y continuamente criticada por instituciones de la sociedad civil, en particular por los sindicatos por las condiciones laborales, en general de sueldos muy bajos y muy pocos o inexistentes beneficios sociales.  La empresa contrata buena parte de su personal para las tiendas entre personas de bajo nivel educativo, por pocas oportunidades alternativas de empleo, en particular personas mayores, algunos ya pensionados que necesitan suplementar las pensiones.  Durante el 2012 su filial mexicana fue encontrada culpable de sobornar para obtener permisos para abrir tiendas en lugares que deberían tener protección arqueológica (a un kilómetro de las pirámides de Teotihuacán).



Más recientemente, intentó abrir una tienda en la capital Washington, lo que ocasionó que el consejo municipal intentase pasar una regulación que exigía que las grandes tiendas pagaran sueldos justos (living wage) para proteger a la población de menores ingresos, pero obviamente en contra WalMart en parte para proteger el comercio minorista del todo todopoderoso gigante.  Pero después de intenso cabildeo (lobby) la regulación fue vetada por el alcalde y WalMart comenzó a abrir tiendas en la capital.

En cuanto a la responsabilidad de sus productos es de notar que WalMart vende rifles de asalto con cartucheras de alta capacidad, esos que usan para matar en masa y no solo ir de cacería.  Si querido lector posiblemente no sabías que en algunos estados de EEUU se pueden comprar estas cosas en una tienda por departamentos.  Actualmente (marzo 2015) tiene una demanda legal de un grupo de accionistas (Trinity Wall Street Church en NY) para que se incluya una resolución en la Asamblea que pida al Consejo que considere la decisión de no venderlos.  Parece que es poco probable que la demanda prospere ya que se alega que ello daría rienda suelta a que los inversionistas se inmiscuyan en la gestión de la empresa. ¡Así estamos!  [ii]




Hay muchos más casos de comportamiento irresponsable que no vale la pena detallar.  Baste decir que es en este contexto que la empresa decidió mejorar significativamente sus prácticas en sostenibilidad.  Su anterior CEO Lee Scott (hasta el 2009) decidió tomar el liderazgo en muchas áreas, en particular en los temas de reducción de consumo energético propio y de los productos que vende, de reducción de empaques, eficiencia en la flota de camiones y en sostenibilidad en la cadena de valor.  En este sentido desarrollo un extenso programa de seguimiento y control de sus 60.000 proveedores, que fue modelo de otras empresas.  Pero como muestra de lo difícil que es este control, WalMart era uno de los grandes compradores en los proveedores del desastre de Bangladesh, su reacción fue no abandonar al país, pero no participar en los fondos de compensación, como lo hicieron muchas de las cadenas europeas (WalMart ofreció casi US$ 2 millones para entrenamiento en seguridad laboral, aunque antes del incendio se había opuesto a las mejoras en seguridad) (ver mi artículo Violaciones de DDHH en la cadena de valor: ¿me voy o me quedo?).

Se mancha negra continúa siendo los sueldos y beneficios del personal (1.3 millones de empleados en USA, 2.2 millones a nivel mundial).  Recientemente sorprendió a muchos al anunciar que todos sus trabajadores ganarían por encima del sueldo mínimo ($7.10/hora).  Pero es recordar que el promedio de los sueldos en WalMart (11.83/hora) es todavía un 20% inferior al promedio de otras empresas del mismo ramo y los trabajadores de las ventas al detal piden que el sueldo mínimo sea de $15/hora (ver mi artículo Responsabilidad en la cadena de valor: ¿Se puede ser selectivo?).

¿Lavado de cara o contribución significativa?

Más recientemente WalMart tomó el liderazgo de desarrollar una metodología para calificar la sostenibilidad de sus productos, que ha desembocado en la creación de un sello de “Hecho por un líder en sostenibilidad” para la comercialización en su tienda virtual. Sin embargo este no es lo que se pretendía inicialmente de calificar el producto, se queda muy corto.   En su sitio web WalMart admite que el sello “no pretende representar el impacto social o medioambiental de un producto en particular, solamente que el productos ha obtenido una calificación suficientemente alta como para obtener el sello para todos los productos que producen en esa categoría”.    

El sello se le otorga a la empresa no al producto per se, pero se le otorga a la empresa para que lo use en el producto.  Por ejemplo, se califica al productor, por ejemplo a Colgate Palmolive, que produce centenares de productos, pero si se le otorga para dentífrico es porque es el productor de dentífricos mejor calificado de entre los calificados.  Si bien esta calificación es hecha por una institución relativamente independiente, The Sustainability Consortium, (basada en universidades pero financiada por los productores y comercializadores, de la cual también son miembros algunas ONGs), el sello que usa WalMart tiene varios problemas:

  • ·    Se le otorga a la empresa.  No dice nada sobre cómo ha sido producido el producto, ni sobre la responsabilidad del producto.Si WalMart vendiera cigarrillos, alguna marca tendría el sello (el “best in class” como las calificaciones en el Dow Jones Sustainability Index). 
  • ·   Se le otorga a la empresa mejor calificada de todas aquellas calificadas que producen el producto. Alguien tiene que ser el mejor o el menos malo.  Aunque la empresa sea irresponsable, no hay otras más irresponsables se gana el sello.   Se puede lograr con baja puntuación, mientras sea la menos baja.
  • ·   No se compara con otras empresas que no hayan sido calificadas.
  • ·   Se basa en información proporcionada por la misma empresa, en respuesta a 10-15 preguntas.  Es obviamente posible exagerar o mentir, pero hacerlo con WalMart puede tener consecuencias (aunque no se sabe lo que pasaría en este caso).
  • ·   La información sobre la calificación de la empresa o de sus competidores calificados no está disponible al público.


¿Y los que no tienen el sello son menos responsables?  Por el mismo proceso es muy probable que solamente puedan optar al sello las grandes empresas que tienen la capacidad de participar, las que puedan tener grandes poderes aun en comparación como un gigante como WalMart.  Pueden existir productos producidos mucho más responsablemente que no obtendrán el sello porque una empresa más grande es calificada, a nivel agregado, con mayor puntuación, o bien porque la otra no está calificada. 

Adicionalmente ello tiene el problema potencial del abuso, en el sentido de sostenibilidad, con productores cuyos productos se venden a través de otros distribuidores.  Si Colgate tiene el sello en WalMart, “parecerá” que todos sus productos son más sostenibles que los de la competencia en cualquier supermercado, a pesar de que sean de empresas más responsables y/o tengan productos producidos más responsablemente.   El beneficio del sello para las grandes empresas se extiende a toda la empresa y fuera del canal de comercialización de WalMart y por sobre empresas que no le venden a WalMart pero que pueden ser más responsables.

Es de imaginar que las empresas que obtengan el sello presumirán de “empresas líderes en sostenibilidad”, urbe et orbi, sin explicar lo poco que quiere decir obtener el sello de WalMart.  No solamente de empresas sostenibles, sino líderes en sostenibilidad. ¿Líderes comparados con quién?

Y me atrevería a decir que el consumidor o no se entera de lo que realmente quiere decir el sello o si se entera no lo entiende.  Con esto no quiero desdeñar del consumidor, pero son muy pocos los que se toman el tiempo para averiguar qué hay detrás del producto o de la empresa.  Sin ánimo de ofender, solo de explicar, los clientes de WalMart, en sus tiendas físicas, son conocidos por buscar bajos precios y en general son de la clase baja o media-baja.  Difícilmente se podría decir que son consumidores sofisticados en temas de sostenibilidad.  Para sus clientes este sello puede ser toda la información que tengan sobre la sostenibilidad de la empresa y del producto.

El sello ha sido laudado por algunos[iii], criticado por otros[iv].  El lector puede leer los artículos en las notas al pie para formarse su opinión.

¿Porque se crea este sello?

Originalmente la idea era la de calificar cada producto de acuerdo a su sostenibilidad, muy posiblemente basado en las características del producto y su productos más que de un análisis de cada producto en particular.  Y muy posible solo de acuerdo a alguna característica, como por ejemplo sus emisiones de gases de efecto invernadero.  La calificación de cada producto en particular es una tarea que no es financieramente factible.  La de la calificación más general, de acuerdo a alguna característica en particular es factible, aunque costosa, y más costosa a medida que se quieran incorporar más variables.  La que se optó es una tercera vía, más sencilla, pero como se puede deducir del análisis anterior, de poco valor agregado y de potencialmente mucho valor desagregado. 

Es muy posible que esto se considere solo como un primer paso, hacia los más complejos. 

¿A quién está dirigido este sello?  Muy posiblemente el objetivo de su creación tenga que ver con una gestión integral de la reputación de WalMart, de obtener alguna prensa positiva, después de tanta negativa.  Es posible que se pretende influenciar la opinión de algunas organizaciones de la sociedad civil y algunos gobiernos.  También es posible que sea parte de su estrategia de capturar clientes de estratos superiores, que compran vía internet y en las tiendes de menor tamaño que se están abriendo, con diferentes productos, ubicadas en zonas de mayores ingresos que los mega-almacenes.  Hay que aprovechar el efecto aureola que induce a las personas a extrapolar un comportamiento conocido a otros comportamientos desconocidos (ver mi artículo ¿Se puede manipular la reputación?: El efecto aureola).

Ojalá algún día tengamos sellos que reflejen verdaderamente la responsabilidad del producto o servicio.  El sello de WalMart está muy lejos de hacerlo.

Y cuando los sellos se usen en las tiendas físicas, muy posiblemente veremos rifles de asalto con el sello de “empresa líder en sostenibilidad”.  Algún productor de rifles tiene que tenerlo.



[i] Gracias a Paloma Lemonche por llamar mi atención sobre el tema de este artículo y sugerirme algunas ideas para que lo escribiera.

[ii] Pero está prohibida la venta de este producto en EEUU