miércoles, 27 de marzo de 2024

Responsabilidad empresarial crítica

Texto de la introducción al XIII Café con Expertos de Empresability, del 27 de marzo.

 

La conformidad puede darte un vida tranquila. Pero el cambio en la historia,

todo avance, proviene de los inconformistas. A J P Taylor, historiador, 1906-1990.

 

Este café intercambio contiene mis palabras favoritas, responsabilidad empresarial y critica, crítica que forma parte del título de siete de mis libros sobre el tema y el nombre de mi blog.

Responsabilidad empresarial crítica: en este caso queremos analizar la “critica” desde las dos acepciones de la palabra:  crítica en el sentido de un cuestionamiento, pero con el objetivo de estimular mejoras y crítica en el sentido de ser una necesidad imperiosa.

Debemos cuestionar una necesidad imperiosa, para que se más efectiva.

Nosotros como stakeholders, dirigentes, empleados, clientes, miembros de la sociedad civil, ciudadanos, etc. tenemos el deber de estimular el comportamiento empresarial responsable, por lo que debemos ser críticos y destacar lo crítico que es para nuestro bienestar.

I.                Crítica, de cuestionamiento

¿Porque la sostenibilidad empresarial debe analizarse desde un punto de visto critico y no conformista?  Criticar no por criticar, crítica por encontrar formas de hacerlo mejor. Postulo cuatro razones por las que debemos ser críticos. 

  • Primero, porque se trata de aspectos del comportamiento empresarial que son muy fluidos, cambiantes. La responsabilidad empresarial es dinámica. Y buena parte de ese comportamiento queda a la discreción de las empresas.  La parte legislada está progresando mucho pero todavía va e ira siempre por detrás de las actuaciones empresariales. De hecho, es el comportamiento irresponsable es que suele motivar las regulaciones, pero estos tienen menos recursos, enfrentan más obstáculos, tienen personal menos experto, etc. No es blanco y negro.
  •  Segundo, porque estos comportamientos se deben adaptar al contexto y tiempos en que opera la empresa, cada una enfrenta un entorno diferente y si bien hay una base que puede ser común, es especifica a cada empresa. No es lo mismo operar en un país en vías de desarrollo que en uno desarrollado, depende de las necesidades percibidas de la sociedad en que opera. No es blanco y negro.
  • Tercero, porque no hay ni habrá consenso sobre cuál debe ser ese comportamiento.  Sí, habrá bases mínimas, pero no las habrá máximas, si consideramos que la responsabilidad de la empresa ante la sociedad no es minimizar y mitigar impactos negativos, eso es obvio, lo que nos interesa es que las empresas expandan los positivos en la medida de sus capacidades gerenciales y financieras. No es blanco y negro.
  • Cuarto, y quizás el que más necesita de análisis crítico, es el hecho de que las empresas tienen intereses que van más allá del altruismo y pretenden derivar beneficios de ese comportamiento, financieros o no, cuantificables o no, lo que los puede llevar a exagerar o hasta mentir sobre sus impactos positivos y negativos. Hay conflicto entre sus múltiples objetivos.  No es blanco y negro.

Por estas razones, discrecionalidad dinámica, especificidad de contexto, dificultad de definición y acotación, y objetivos conflictivos, es que demos ser críticos a la hora de analizar ese comportamiento, hay que conocer lo que mueve a las empresas, lo que hacen y lo que no hacen, lo que deberían hacer y los intereses que las mueven para poder apreciar la verdadera sostenibilidad empresarial y poder actuar en consecuencia como stakeholders que somos.  

En resumen, porque la responsabilidad se presta a interpretación y es variable en el tiempo y en el espacio.

Debemos ver por detrás de la fachada, de la careta, de la niebla, para lo cual debemos estar bien informados y ser críticos, no aceptar de forma conformista todo lo que se nos dice sin haberlo analizado con cuidado. No ser ingenuos, no ser volubles.

Y la falta de crítica, de conformismo, es uno de los principales enemigos del progreso de la sostenibilidad empresarial, ser crédulos, pensar que todo está bien y no conocer a fondo la realidad. Debemos estar informados y ser razonablemente críticos, no críticos en el sentido negativo, sí en el sentido de comprender para opinar, para exigir mejoras.

Debemos ser críticos, pero ¿Por qué? Porque es crítico, porque es una necesidad imperiosa.

II.             Crítica, de necesidad imperiosa.

Y la sostenibilidad empresarial, es crítica para el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad. De nuevo postularemos cuatro razones, interrelacionadas.

  • Primero, el creciente impacto. Las empresas han ido aumentando significativamente su participación en la actividad económica y con ello su impacto sobre la sociedad, para bien y para mal. Su responsabilidad tiene poder, tiene impacto. Se ha ido integrando. No es indiferente.
  • Segundo, las demandas de la sociedad. Paralelamente la sociedad, en función de ese creciente impacto también ha ido evolucionado, sobre todo en función de la ubiquidad de la información y se ha concientizado del poder las empresas y exigen responsabilidades por esos impactos y su capacidad de afectar a esa sociedad. Las empresa son el principal empleador y el principal proveedor de bienes y servicios para la sociedad y el principal consumidor de bienes y servicios que le proporciona esa misma sociedad y el medio ambiente. Y en función de ese creciente impacto empresarial y de impacto estas interdependencias la sociedad demanda cada vez más que la interacción sea más responsable.
  • Tercero, fallas de los gobiernos. Y en muchos países y regiones, los gobiernos, en particular los gobiernos locales han demostrado fallas en atender las necesidades de la población en las áreas que son de su responsabilidad, y en muchos casos las empresas se ven forzadas a cubrir algunas de estas fallas, que no solo afecta a sus empleados y clientes sino a su mismo entorno. No es que sea responsabilidad de la empresa el subsanar estas fallas, pero es de su interés reducir el impacto negativo.  Un claro ejemplo lo fue la pandemia donde muchas empresas, con mayor agilidad y con mayores recursos, cubrieron fallas logísticas y desarrollaron productos y servicios de urgente necesidad. Y esto es ilustrativo de los casos que ocurren a nivel relativamente generalizado en países o regiones en vías de desarrollo.
  • Cuarto, potencial de hacer el bien. Y de todo esto se ha evolucionado hacia la idea de que las empresas pueden potenciar todavía más su contribución positiva al bienestar de la sociedad. Se tiene más confianza en las empresa que en los gobiernos y el empleo que proporciona es fuente de estabilidad y de dignidad, de cohesión social. Sobre todo, en épocas turbulentas.

Estas razones, creciente impacto, necesidades de la sociedad, fallas de los gobiernos y el potencial de hacer el bien, indican que la asunción de la responsabilidad de las empresas ante la sociedad es una necesidad.  ¿Pero imperiosa?

Es más que una simple necesidad, es una necesidad imperiosa, es crítica, para logar el desarrollo económico y social.  Para apreciar lo critica que es esa responsabilidad comparemos una situación donde operan empresas responsables con una donde no lo son, donde no les importa contaminar el agua y al aire, corromper a los funcionarios, aprovecharse del exceso de mano de obra o de las imperfecciones de los mercado laborales para pagar suelos injustos. Sí, los gobiernos deben regular, pero no pueden regularlo todo sin asfixiar, sin que paguen justos por pecadores. Se requieren ambos, gobiernos y empresas. La responsabilidad de los gobiernos también es crítica.

III.           Con el poder vienen responsabilidades.

La sociedad y las empresas nos necesitamos mutuamente y necesitamos una relación de responsabilidad mutua. Para ello es crítico que seamos críticos, cuestionemos, y hagamos notar la necesidad critica de la contribución empresarial vía el comportamiento responsable. La indiferencia, la complacencia, la pasividad de todas estas partes no son conducentes al desarrollo económico y social.


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