domingo, 8 de mayo de 2011

Obligatoriedad del reporte de sostenibilidad: ¿Bajo qué condiciones?


Se acaba de publicar un trabajo sobre el impacto de la obligatoriedad de los informes de sostenibilidad (RSE, RSC. Sustentabilidad, etc.) en la responsabilidad de las empresas.  El nexo al documento ha circulado en algunas redes sociales, la mayoría en forma de re-tweet, muy posiblemente sin que ninguna de las partes lo lea.  Esto me recuerda lo que decíamos en mi juventud sobre la educación que recibíamos, que consistía en transferir el conocimiento del libro del profesor al libro del alumno, sin pasar por el cerebro de ninguno de los dos.  Con la tecnología moderna, lo “re-tuiteamos” y pasa de un ordenador (computador) a otro.

El estudio es un documento de trabajo, todavía no publicado, de la escuela de negocios de la Universidad de Harvard, The Consequences of Mandatory  Corporate Sustainability Reporting,  Ionannis Ionanniou y George Sarafeim, www.hbs.edu/research/pdf/11-100.pdf).

A lo mejor alguno de los que lo ha visto ha leído el resumen de unas diez líneas.  Si se lee solamente el resumen se llega a la conclusión de que la obligatoriedad del reporte mejora la responsabilidad de las empresas.  O sea, ¡!a pasar leyes y regulaciones sobre los informes para mejorar la responsabilidad de las empresas!!.  No hace falta leer más.  ¡Lo dice Harvard! [1]

Como hemos comentado en muchos otros artículos, no basta con leer el título o leer un resumen.  Hay que hacer un análisis crítico si se quiere aprender de la lectura.  Algunos lo habrán leído en detalle, pero como supongo que la mayoría no lo ha podido hacer, les ofrezco mi análisis del documento.  En efecto, hay mucho más que la simple aseveración citada arriba, en particular sobre las condiciones bajo las cueles esto puede ocurrir y en la diferenciación entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, lo que es el objeto de este artículo.

La principal conclusión del documento se deriva de un análisis estadístico de las percepciones sobre algunas prácticas responsables de las empresas en función de la obligatoriedad de la publicación de informes de sostenibilidad, controlando por el impacto de otras variables como el tamaño del país, intensidad del país en uso del capital y desempleo.  Las prácticas analizadas son las percepciones de encuestados sobre la responsabilidad social de los directores, la inversión en capital humano, la supervisión de la gestión por los Consejos o Directorios, desarrollo sostenible, credibilidad del sector empresarial, prácticas éticas y corrupción, todo esto en base a indicadores de percepción a nivel de país.

El hecho de que las variables sean a nivel de percepciones debe destacarse ya que la percepción puede ser afectada por la información que publican las empresas y que diseminan los medios.  No obstante los autores alegan que como el estudio cubre varios años, estas percepciones deben reflejarse en la realidad, de lo contario no se mantendrían.  Por otra parte la existencia de instituciones y el mercado que “controlan” a las empresas les hace pensar que las percepciones reflejan la realidad ya que no pueden ser influenciadas.  En el caso de países en vías de desarrollo con una sociedad civil muy subdesarrollada, medios de comunicación poco interesados, con poca información en el mercado sobre las empresas y un sector empresarial poderoso siembra dudas sobre que las percepciones sobre prácticas responsables reflejen la realidad.

El análisis está basado en información sobre 58 países desarrollados y en vías de desarrollo, incluyendo España y los siete más grandes de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela).  Es de destacar que en ninguno de los ocho países de Iberoamérica existe obligación de presentar informes de sostenibilidad, ni siquiera para las empresas que cotizan en las bolsas de valores (al momento del estudio).  Si la tienen otros  países en vías de desarrollo, pero todos ellos con sistemas legales diferentes al nuestro (originario en el derecho romano, que introduce muchos otros problemas, como reconocen los autores). 

De allí que también hay dudas sobre la aplicación de las conclusiones del estudio para países en vías de desarrollo como los nuestros.  Por otra parte también debemos destacar que con excepción de Brasil y España se publican pocos informes de sostenibilidad en esos países.  Y algunos dirán que es porque no es obligatorio.  Pero recordemos que lo que estamos analizando es el impacto de la obligatoriedad sobre las prácticas responsables, no sobre la producción de reportes.

La siguiente tabla, de los reportes sometidos al GRI, es indicativa, aunque obviamente no representa la totalidad de los reportes publicados en los países.


Pero lo más importante del estudio para nuestros efectos es que cuando se analizan por separado los países desarrollados de los países en vías de desarrollo (algunos de estos sí tienen obligatoriedad de
reporte), se concluye que el impacto sobre la responsabilidad empresarial es mucho menor en estos últimos, debido a las deficiencias institucionales en la implementación, supervisión y control de las regulaciones y del bajo nivel de confirmación independiente (assurance) de los informes.  

La institucionalidad y la confirmación de los reportes forman parte del mecanismo de transmisión[2] de la obligatoriedad del reporte en mayor responsabilidad empresarial.  No basta con la obligatoriedad si el mecanismo de trasmisión no funciona, como es el caso de un gran número de países en vías de desarrollo.  De allí que el impacto de la obligatoriedad sería mayor en España que, digamos, en Venezuela (que según el informe es el país de menor institucionalidad en la muestra y que no tiene informes de sostenibilidad en el GRI).

Estos resultados son compatibles con los alcanzados en un estudio que hice sobre el impacto de pertenecer al índice de sostenibilidad en la Bolsa de Valores de Sao Paulo (BM&FBovespa) en el atractivo de las acciones y en las prácticas responsables de las empresas.  El mecanismo de transmisión en este caso es el interés del público inversionista y del público en general en empresas responsables.  El mecanismo es bastante deficiente todavía, por falta de conocimiento y de información y del subdesarrollo de instituciones de promoción, regulación, seguimiento y control.

No cabe duda que la obligatoriedad del informe llevaría a la publicación de más reportes, pero de allí a que ello conduzca a mas prácticas responsables dependería del mecanismo de trasmisión.  Al parecer, si nadie supervisa ni verifica, hay mucho menos interés en ser responsable (conclusión que sacamos de la observación en la vida cotidiana, ahora confirmada de manera estadística para las empresas).

La conclusión que se puede sacar del documento es que la obligatoriedad de la publicación de informes de sostenibilidad no puede ni debe ser un hecho aislado, debe formar parte de una estrategia nacional de promoción de prácticas empresariales responsables con un conjunto de regulaciones e instituciones que respalden y complementen el proceso.
La obligatoriedad de la publicación de informes de sostenibilidad no lleva, automáticamente a mejoras en las prácticas responsables.  El entorno debe ser conducente para que ello ocurra y en América Latina estamos muy lejos.


Y hay que leer.


[1] Pasó muy poco tiempo antes  de que saliera este titular.  Un boletín semanal del 4 de mayo se titula: “Harvard recomienda reportes de RSE obligatorios”.  La Universidad de Harvard no ha opinado y el documento es solo un documento de trabajo.  Como vemos en este análisis el estudio está lleno de condicionantes, pero titulares imprecisos continúan a la orden del día.
[2] Para más detalles del “mecanismo de trasmisión” ver el Capítulo 10: La responsabilidad como factor de competitividad de la empresa, en Antonio Vives y Estrella Peinado-Vara, compiladores, Responsabilidad Social de la Empresa en América Latina: Manual de Gestión, Banco Interamericano de Desarrollo, 2011, Washington.


miércoles, 4 de mayo de 2011

Otro nuevo libro sobre Responsabilidad Social de la Empresa


LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA EN AMERICA LATINA:  MANUAL DE GESTION

Antonio Vives y Estrella Peinado-Vara, Compiladores

“El motivo que impulsa esta publicación es la necesidad de agrupar el conocimiento acumulado sobre la RSE, pero a la vez disperso, en un solo texto y que además esté referido a la realidad de las empresas que operan en América Latina……Con éste propósito, destacados académicos, ejecutivos, consultores y expertos en el tema han escrito 23 capítulos que cubren los principales conocimientos que los profesionales deben tener sobre el tema.  Son 14 autores, de 9 nacionalidades de América Latina y España, los que han colaborado en este libro….. Se trata de un libro eminentemente práctico, que incluye un compendio de los diferentes temas que cubre la responsabilidad social de la empresa, a un nivel que si bien es riguroso, no se detiene en teorías, sino que más bien presenta las lecciones aprendidas de las mejores prácticas de las empresas, teniendo en cuenta la realidad institucional y el desarrollo económico y social de los países de América Latina.”
Pueden leer un adelanto del libro con el Prólogo, el Índice y los Autores.
A ser publicado por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), miembro del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en mayo de 2011
Será presentado en la VIII Conferencia Interamericana sobre Responsabilidad Social de la Empresa, en Asunción, Paraguay, el 26 de mayo a las 11:00 am en la Sala C
Disponible en www.fomin.org a partir de junio

sábado, 30 de abril de 2011

Informes integrados: Tortas, no ensaladas


A la pobre RSE la va a matar la semántica.  Como si no le bastaran sus problemas de nombre de pila, ahora se le suman los de los nombres de sus informes.  La moda, que está tomado fuerza en el 2011 y que durará por unos años más, parece ser usar el nombre de “informe integrado” para la consolidación de los informes de sostenibilidad y los informes financieros en un solo reporte.

Hay maneras y maneras de “integrar” la información.  Recién está comenzando la discusión metodológica  del “informe integrado”.  El GRI junto con el Proyecto Accounting for Sustainability,  lanzaron a comienzos del 2010 un Comité Internacional sobre el Informe Integrado con el objeto de

crear un esquema globalmente aceptado de contabilizar la sostenibilidad: un esquema que junte la información financiera, ambiental social y de gobernanza en un formato claro, consistente y comparable, en una palabra, un formato “integrado”. La intención es apoyar el desarrollo de información más entendible y más integral acerca del rendimiento total de la organización, de manera prospectiva y retroactiva, para satisfacer las necesidades del emergente modelo económico global, más sostenible”.   www.theiirc.org

Este comité se ha constituido con 35 miembros (¡ninguno de habla hispana!), representando instituciones de contadores, de instituciones financieras, organizaciones internacionales sobre sostenibilidad, consultoras y empresas.  A comienzos del 2011 todavía no había definido un programa de trabajo. Es de esperar que el Comité termine recomendando estrategias de contabilidad, integración y reporte para la preparación del informe integrado.

Pero antes de llegar al verdadero informe integrado pasarán muchos años y se requiere dentro de las empresas de un largo y costoso proceso.  Sin embargo, como es de esperar, muchas empresas querrán anticiparse y emitir “informes integrados” antes de que se complete el proceso.  Ello tiene la ventaja de contribuir, vía el ejemplo y la competencia sana entre reportes, a avanzar la práctica y adquirir experiencia.  Tiene la desventaja de que la falta de coordinación y consistencia puede llevar a muchos modelos y a grandes confusiones sobre lo que es un informe integrado y sobre su uso, sobre todo en los usuarios, que apenas empiezan a entender y leer los informes de sostenibilidad.

Corremos el riesgo de aplicar el nombre común de informe integrado a múltiples grados de integración de información y de estrategias. Por ahora, cualquier cosa será un informe integrado. Por ahora.  Hasta que tengamos reglas más claras de lo que constituye un informe integrado.

Entre mezclar la información financiera con la de prácticas responsables en un solo documento y producir un informe integrado, de las actividades integradas de una empresa íntegramente responsable, hay mucho trecho. Una cosa es una ensalada y otra cosa es una torta.  En el primer caso los ingredientes se mezclan, confiriendo un mejor sabor al de los ingredientes separados, pero cada uno todavía mantiene su carácter.  En una torta, los ingredientes se integran, se cocinan, produciendo también un mejor sabor que los ingredientes separados, pero haciéndolos indistinguibles.  Ya no se trata de harina, azúcar, levadura o mantequilla, se trata de una torta.   No se pueden desintegrar los ingredientes, el proceso es irreversible.

Recientemente el BBVA presentó un informe de sostenibilidad “integrado”, que por ser uno de los pioneros es interesante analizar con un poco más de detalle.  No entraremos a comentar las prácticas del BBVA ni la calidad del reporte, que no son el objeto de este artículo, sólo comentaremos la “integración” de la información financiera y de sostenibilidad, o de responsabilidad corporativa, como la llama el BBVA.

Decía mi tocayo Toni Ballabriga,  Director de Responsabilidad Corporativa (RC) del Grupo BBVA, en la presentación del informe, que en el BBVA “el informe integrado es una consecuencia de la integración de la RC en el modelo de negocio”.  Como debe ser.  Yo me atrevo a añadir que el proceso de producción del informe integrado contribuirá a la integración de la RC en el negocio, hasta que la RC y el negocio sean indistinguibles y se consume la unión.  Esto es uno de los múltiples pasos que hay que dar para llegar a la integración del reporte lo cual, a su vez, debe contribuir a la integración de las estrategias y cambiar de empresas con prácticas responsables a las empresas integralmente responsables.

El capítulo III.8 Etapas en los informes de sostenibilidad: Hacia el informe integrado, de mi reciente libro[1] incluye una descripción de las etapas por las que pasa el proceso de la preparación de la información de sostenibilidad hasta llegar al ideal (por ahora) del informe integrado.  Comenzando por la producción de los informes, pasando por una etapa de focalización para adaptarlo a las necesidades de los stakeholders, por la integración física de la información, para luego ir a la integración estratégica de las acciones y reportes y finalmente hasta el Estado Único, con la integración de los números financieros y de impacto social y ambiental.

El informe del BBVA está entrando en la etapa de integración física, con elementos de integración estratégica y de focalización, donde la información y acciones están juntas pero no revueltas.  Es todavía una ensalada, bien aderezada, pero ensalada.  Se está comenzando apenas la integración de la gestión, al responsabilizar al Comité de Dirección del Grupo de las funciones del Comité de responsabilidad y reputación corporativas, entre otras acciones. Como el mismo Toni reconoce, falta muchísimo por recorrer.  Sería un gran error subestimar el tiempo y esfuerzo que llevará pasar a la siguiente etapa de “integración estratégica” donde las estrategias de sostenibilidad y del negocio se van integrando y reforzando mutuamente, hasta constituir una estrategia única, hasta llegar a hacer la torta.

Aun cuando el BBVA dice que después de nueve años se ha dejado de producir el informe de sostenibilidad o de RC, todavía se hace y se reporta en forma separada en el sitio www.bancaparatodos.com.  Obviamente, después de haber recopilado toda la información, es deseable, en aras de la transparencia y para atender los intereses de stakeholders particulares dar más detalles de los que cabrían en el infirme anual o “informe financiero” (¡mal nombre!), como llama el BBVA al informe integrado.  De lo contrario se abrumaría este último con información no financiera y perdería balance.  Esto nos lleva a resaltar la importancia del proceso de transición.

Eventualmente las empresas (algunas ya lo hacen) presentarán información virtual enfocada a los intereses de cada grupo de stakeholders, en substitución del informe separado, como se suele hacer ahora, que es preparado en función de la disponibilidad de información interna o de los deseos de las diferentes unidades que lo preparan.  Serán secciones preparadas atendiendo a la demanda mas que en base a la oferta de información.  Será una etapa simultánea o paralela de “focalización”.  Porque hasta que se acuerde lo contario, se tendrán que seguir reportando los indicadores GRI y se tendrán que seguir reportando, en informes suplementarios, actividades a las que los stakeholders se han ido acostumbrando y que requieren de las empresas.

Lo que presenta el BBVA es una laudable tendencia hacia el informe integrado pero todavía está lejos de un informe integrado.  La asignación de las responsabilidades de RC al Comité de Dirección es un importante paso adelante hacia la integración de las prácticas responsables en la estrategia de la empresa, que es el desiderátum número uno de la responsabilidad social.  Pena da que sean tan pocas las empresas que tienen esa integración.

Pero hay que felicitar al BBVA por el esfuerzo, el logro y las intenciones de seguir avanzando en el proceso de integración.

Algún día pasaremos de la ensalada a la torta, pero estamos comenzando[2].


[1] Mirada Crítica a la Responsabilidad Social de la Empresa, Cumpetere, Washington, 2011.  Disponible en www.cumpetere.com a partir de principios de junio de 2011.
[2] El lector interesado también puede leer mi anterior artículo sobre este tema Hacia el informe integrado: Hay progreso en mi blog.  También mi reseña del libro de Robert G. Eccles and Michael P. Krzus One Report: Integrated Reporting for a Sustainable Strategy, Wiley, 2010, publicada en el número 6 (Sept-Dic 2010) de la Revista de RSE de la Fundación Luis Vives.

lunes, 25 de abril de 2011

NUEVO LIBRO SOBRE RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA



MIRADA CRITICA A LA RESPONSABILIDAD SOCIAL
DE LA EMPRESA EN IBEROAMERICA

Antonio Vives




Este libro contiene  52 de los artículos, clasificados, revisados y actualizados, publicados en los primeros tres años del blog Una Mirada Crítica a la Responsabilidad Social de la Empresa en Iberoamérica (www.cumpetere.blogspot.com) y 4 artículos inéditos, de mayor envergadura, que han sido escritos especialmente para el libro. Un total de 56 artículos.

Los 56 artículos están divididos en siete partes y la conclusión:

Primera Parte: ¿Qué es?
Segunda Parte: Confusiones
Tercera Parte: Gestión y reporte
Cuarta Parte: Lecciones de la crisis
Quinta Parte: Premios, rankings, acreditaciones, normas, índices
Sexta  Parte: Diálogos “para leer mientras sube el ascensor”
Séptima Parte: Un poquito de humor
Conclusión: La Responsabilidad Social de la Empresa en los tiempos del escepticismo

Los cuatro artículos publicados por primera vez, para este libro, son:

  • A manera de resumen: Una entrevista
  • Etapas en el informe de sostenibilidad: Hacia el reporte integrado.
  • ¿Cómo se deben otorgar premios responsablemente?
  • La responsabilidad en los tiempos del escepticismo

El objetivo del libro, como el del blog, es analizar acciones y eventos que tengan impacto sobre las prácticas responsables de la empresa de una manera crítica., amena y didáctica. 


Será publicado por Cumpetere en mayo de 2011 y estará disponible en www.cumpetere.com a partir de junio.

Será presentado en la VIII Conferencia Interamericana sobre Responsabilidad Social de la Empresa, en Asunción, Paraguay, el 26 de mayo a las 11:00 am.


martes, 5 de abril de 2011

Responsabilidad social en la PyMES


En las últimas semanas he notado un creciente interés en el tema la de la RSE en PYMEs.  Diario Responsable creó un grupo de discusión y FRSIberoamérica tuvo un Twitter chat.  No he tenido oportunidad de participar en estos eventos, pero les ofrezco lo que escrito como mi contribución, para lo que pueda ayudar.  Son dos artículos y un libro, disponibles en la sección de publicaciones en mi sitio www.cumpetere.com :


Un capítulo conceptual sobre el tema, en inglés, publicado en un libro

“Responsible practices in small and medium enterprises”, Chapter 8 in the Gower Handbook on Corporate Governance and Corporate Social Responsibility, Aras, G. and Crowther, D. editors, Gower Publishing, 2010.

Un libro como resultado de una investigación empírica llevada a cabo por IKEI en América Latina y que coordiné y que se publicó desde el BID.

Responsabilidad Social de la Empresa en las PyMEs de Latinoamérica. Banco Interamericano de Desarrollo, 2006.

Y un artículo, en inglés, resumen del libro anterior, publicado en la revista Journal of Corporate Citizenship en 2006.  Fue reproducido en un manual de RSE en 2007.  .

“Social and Environmental Responsibility in Small and Medium Enterprises in Latin America”, Journal of Corporate Citizenship, Number 21, January 2006.  Reproduced in Vol. I of Corporate Social Responsibility, Crane, A., and Matten, D., Editors, Sage Publications, 2007.


También habrá un capítulo en el libro "Responsabilidad Social de la Empresa en América Latina: Manual de Gestión", que publicará en BID en mayo, compilado por el suscrito y Estrella Peinado-Vara y que incluye 23 capítulos de 14 autores, de 9 países.

A lo mejor alguien quiere producir una Bibliografía de lo que se ha escrito sobre RSE en PyMEs en Iberoamérica.