Si hay que asignar un fin práctico a la Universidad,
yo diría que es el de formar buenos miembros de la sociedad.
John Henry Newman, 1852.
Se ha organizado II
Jornada de Responsabilidad Social Universitaria en la Universidad Autónoma
de Barcelona (10 de junio), que me ha llamado mucho la atención por los temas
que cubren, pero mucho más por los que no cubren. En este artículo aprovecho
el temario de la conferencia para llamar la atención sobre lo que debería
ser la responsabilidad de la universidad ante la sociedad.
Los temas que cubren:
- Creación de valor compartido;
- Compras responsables;
- Derechos humanos en la cadena de valor;
- Comercio justo;
- Voluntariado;
- Apoyo comunitario.
Y este temario es
relativamente típico de las conferencias sobre responsabilidad social
universitaria.
I.
La universidad es mucho más que una empresa
De esto el lector
puede deducir que tratan a la universidad como si fuera una empresa normal y
corriente, como si los aspectos materiales de la universidad fueran los
mismos que los de las empresas, como si los stakeholders fueran del
mismo tipo, como si sus objetivos fueran la producción eficiente de un producto.
Este es un sesgo
muy extendido y pernicioso, al querer aplicar el extenso desarrollo de los
conceptos y técnicas la responsabilidad de la empresa ante la sociedad a la
universidad, sin tomar en cuenta sus grandes diferencias. Es cierto que el desarrollo de la
responsabilidad social universitaria está más atrasado y que es muy poca la
literatura académica que trata la especificidad de la universidad.
Y en esta
imitación improcedente se comete el error adicional, como se comete en el caso
de la responsabilidad empresarial, de subestimar un aspecto clave de esa responsabilidad
cual es la responsabilidad del producto, el impacto negativo que puede
tener sobre la sociedad, su contribución a satisfacer necesidades que sean legítimas
de esa sociedad, no solo a explotar nichos de mercado.
Sí, hay
algunos elementos comunes, como los listados arriba, que, si bien pueden ser materiales en el caso
de las empresas, son de mucho menor impacto relativo en el caso de las universidades.
Elevan a la categoría de aspectos materiales, aspectos que en el conjunto de la actuación de la universidad son triviales,
palidecen ante su propósito, su objeto y su principal stakeholder.
II.
¿Qué es la universidad? ¿Cuál es su objeto?
Lo que sigue es
un apretado resumen de mi Conferencia Magistral, La responsabilidad
sublime de la universidad ante la sociedad: ¿Alcanzable? dictada en la
reunión de la MetaRed S de Universia cebrada en Lima, en la Universidad del
Pacífico el 22 de septiembre 2025.
La universidad es una institución que
gestiona recursos que la sociedad le ha encargado para la transformación de
parte de esa sociedad, jóvenes en proceso de formación con mentes esponja, en personas
que no solo sean profesionales competentes y que ejerzan esa profesión
responsablemente, sino además en ciudadanos
responsables en el ejercicio de todas sus funciones, como consumidores,
dirigentes, funcionarios, empleados, votantes, padres madres, etc., capaces de
hacer una contribución positiva a esa sociedad.
Y no estamos hablando indoctrinación ya que los recursos que la universidad
gestiona provienen de toda la sociedad, sin distinción de ideologías o
doctrinas. De hecho es responsabilidad de la universidad actuar con un universalidad.

Para no alargar la
discusión y que no pierda foco, no considéranos el papel, fundamental de la universidad,
en la creación y avance del conocimiento, como parte de sus programas de
investigación y desarrollo.
Los recursos
que utiliza la universidad, con o sin fines de
lucro, le han sido proporcionados, directa o indirectamente por la
sociedad. Los profesores y
personal administrativo que emplea tienen un capital intelectual que es
resultado de la inversión que la sociedad ha hecho en su educación. Las infraestructuras
han sido construidas con recursos del sector público y aun las financiadas con
aportes del sector privado, ya sea directamente ya sea vía filantropía, provienen
de recursos de la sociedad, que ha permitido a los mecenas logar sus riquezas,
muchas de cuales son resultado de reducciones fiscales de las que han disfrutado. Y aun los estudiantes que reciben vienen con
bagaje educativo previo que, de la misma manera, ha sido proporcionado por la
sociedad.
La universidad es de la sociedad y su responsabilidad en mejorarla. Sobre esto no debe haber discusión, lo que
sé es discutible es como se ejerce y cuál es el objeto de esa responsabilidad.
III.
¿Qué es lo prioritario en la responsabilidad de la universidad?
La universidad es
una institución con naturaleza física por lo que las responsabilidades citadas
arriba son legítimas y deben asumirse. Pero ello no debe opacar la responsabilidad,
que podríamos considerar como sublime,
cual es esa transformación que hemos mencionado y que requiere de una atención
especial, no ocurre automáticamente, por ósmosis. Postulamos cuatro niveles de responsabilidad.
1.
Gestión eficiente y responsable de los recursos.
No se requieren comentarios.
Es considerar a la universidad a nivel de empresa, la visión más estrecha de la
responsabilidad ante la sociedad. Es de lo que trata la conferencia.
2.
Profesional competente.
Aparte de esto, la
prioridad de la responsabilidad universitaria se ha puesto tradicionalmente en
la formación del profesional competente, apto para el empleo. Esto
es el principal interés de los padres que quieren ver a sus hijos en condiciones
de devengar ingresos, de recuperar la inversión financiera que han hecho en
ellos. La sociedad también debería exigir recuperar la inversión que han hecho
en ellos, pero como no lo hace, la universidad debe asumir esa responsabilidad.
Este énfasis en
un producto demandado por el mercado está desarrollando un sesgo en las
universidades, que distorsiona el ejercicio de su responsabilidad, al adoptar técnicas
de empresas con fines de lucro, de competir por estudiantes,
por rankings, de hacer la transformación lo más eficiente posible y hacer
del egresado un producto competitivo en términos económicos, que el mercado
favorezca. Que es lo correcto, pero
no basta.
3.
Profesional competente y responsable
Un nivel superior
que están adoptando algunas universidades es asegurar que no solo el
profesional es competente, sino que además está capacitado y motivado para el ejercicio
responsable de sus profesión. Adicionalmente
a la formación tradicional en términos técnicos directamente relacionados con
el ejercicio de la profesión se está desarrollando en el estudiante conciencia
sobre los impactos que ese ejercicio tienen sobre la sociedad, como mitigar los
negativos y potenciar los positivos.
4.
Profesional competente y persona responsable.
Pero todavía se debe
ir a un nivel superior y es el de la preparación y desarrollo de la conciencia
de esos impactos más allá del ejercicio de su profesión para incluir sus responsabilidades como persona, como miembro
de esa sociedad. Y esto requiere de la universidad mucho más que
cursos, programas, proyectos y gestión eficiente de recursos. Requiere que el estudiante viva dentro de una cultura de colaboración,
de convivencia, de solidaridad, que reconozca que la solución de los problemas
de la sociedad requieren de enfoques interdisciplinarios,
con la participación de las diferentes disciplinas, que el estudiante encuentre
un ambiente que valore y premie los comportamientos
responsables de sus miembros, y castigue los irresponsables, que estimule
el trabajo con diferentes disciplinas, el debate de
ideas, el pensamiento crítico, en
fin, lo que se requiere para un enfoque integral para el mejoramiento de la sociedad.
Se podrá alegar que
esto es una responsabilidad compartida con otras instituciones que interactúan
con el objeto, el estudiante-persona-ciudadano, como los gobiernos,
instituciones de la sociedad civil, la comunidad, los medios de comunicación entre
otros y sobre todo los hogares, que están fuera del control de la universidad. Ello hace, si se quiere, todavía más necesaria
la participación efectiva de la universidad, de su asunción de esa
responsabilidad de transformación.
IV.
Temario de la conferencia sobre la sublime responsabilidad de la
universidad.
A manera de resumen de la discusión precedente, postulamos un temario, no exhaustivo, adicional a lo que sería el tradicional, del numeral 1 precedente, que nos gustaría ver:
- Desarrollo curricular: Inserción de responsabilidad, ética y valores en las materias pertinentes, y la creación de materias obligatorias y especializaciones;
- Impacto sobre la sociedad del ejercicio de las profesiones, sobre el corto, mediano y largo plazo;
- Pensamiento crítico a lo largo y ancho del currículo. Pluralidad y debate de ideas;
- Cultura universitaria de cooperación, de convivencia, de solidaridad, e interdisciplinariedad en la educación e investigación;
- ncentivos, positivos y negativos, monetarios y no monetarios, al ejercicio de la responsabilidad, para todas las personas asociadas con la universidad.
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