miércoles, 27 de mayo de 2026

Implicaciones de la Inteligencia Artificial para la responsabilidad empresarial en el contexto de la encíclica Magnifica Humanitas

  

Las denominadas inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias.

#99 Magnifica Humanitas

      Tiempo de lectura: 14 minutos.

Seguramente el lector ya habrá visto numerosos artículos comentando el contenido de la encíclica, resaltando los aspectos claves del mensaje sobre los impactos que la Inteligencia Artificial, IA, puede tener sobre la dignidad humana. Este artículo se diferencia de aquellos en que no es descriptivo, es analítico y pone el foco en la responsabilidad empresarial como amortiguador de aquel impacto: cómo se ve afectada esa responsabilidad por la IA y cuál es su papel. Y no analiza la encíclica, la usa para poner contexto a la discusión sobre las implicaciones de la IA en la responsabilidad empresarial.

 

En el aniversario, 15 de mayo, de la promulgación de la encíclica Rerum Novarum, (1891) de León XIII, su homónimo León XIV firmó la encíclica Magnifica Humanitas: Custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial (se presentó el 25 de mayo, ver video). Es de notar que esta vez hubo una presentación y se hizo con la presencia del papa y con un panel de lideres religiosos y la participación de Christopher Olah, cofundador de Anthropic, empresa líder en IA y una de las más preocupadas por el impacto de sus modelos en la condición humana. [i]

En este artículo aprovecharemos los riesgos y advertencias que la encíclica destaca sobre el potencial de la IA de afectar la dignidad humana para hacer un análisis del papel de la responsabilidad de las empresas ante la sociedad de mitigar algunos de esos impactos, destacando el impacto que tiene sobre los empleados como personas y en particular sobre su dignidad vía el empleo. [ii] No es un análisis de la encíclica, que considera muy superficialmente el papel de la empresa, más bien es aprovechar los mensajes de la encíclica, en el contexto de la doctrina social de la iglesia, DSI, para analizar el papel de la responsabilidad empresarial. Para ello, antes haremos un brevísimo repaso de la Doctrina Social de la Iglesia para apreciar el contexto histórico en el que se sitúa la encíclica.

La encíclica, en 42 300 palabras, 54 páginas y 224 notas pie, cubre una gran diversidad de aspectos sobre los impactos de la IA en la vida cotidiana y en particular sobre las acciones y enseñanzas de la Iglesia, y la apremiante necesidad de la regulación nacional, supranacional y autorregulación de la IA que no consideraremos.  Tampoco comentaremos las grandes contribuciones que la IA puede hacer al mejoramiento de la calidad de vida. No porque creamos que la regulación no sea crítica y que la que contribución neta no pueda ser positiva, sino para no alargar este ya largo artículo.

Y como parte del contexto podemos citar algunas estadísticas sobre el usos de ciertas palabras: Humano 214, Persona 160, Bien común, 67, Dignidad, 98, Doctrina social, 53, empresa(rial), 11 veces.

I.                Continúa con la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia.

La encíclica Rerum Novarum surgió como reacción de la iglesia a los cambios, entonces dramáticos, sobre la vida de las personas y empresas que ocasionaba la revolución industrial y esta, Magnifica Humanitas es su espejo, ante la revolución digital, no menos dramática, que está ocasionando el desarrollo de la Inteligencia Artificial.

La Rerum Novarum estableció los fundamentos de la Doctrina Social de la Iglesia, aunque solo adquirió ese nombre a partir del 1950 con el papa Pío XII. Estableció los cuatro principios fundamentales de esa doctrina: (1) La Dignidad de la persona; (2) el reconocimiento de que los bienes naturales y culturales son comunes; (3) Subsidiariedad, por lo que las decisiones deben tomar en cuenta las opiniones de los niveles más cercanos a las personas, los afectados; y, (4) la Solidaridad con las personas.

El denominador común entre ambas encíclicas es la preocupación por el impacto de los cambios del entorno en la dignidad humana, en el primer caso a través prevención de los posibles efectos de la mecanización del trabajo y la masificación de la producción con el riesgo de asimilar la persona con una máquina, con la correspondiente deshumanización. En la encíclica reciente sobre la prevención del potencial devastador impacto que la IA, particularmente sobre la degradación, reducción o destrucción del empleo, con el riesgo, ahora mayor, de prescindir de la persona.

Y en ambos casos es la empresa la que puede ser causante y amortiguador de esos efectos. Es oportuno enfatizar que un fuerte fundamento de la dignidad humana es el empleo digno y de calidad, la oportunidad de sentirse útil, necesario, poder contribuir al desarrollo de la sociedad y de la familia.

Cuando la eficiencia se vuelve medida de valor, el ser humano es tentado a considerarse como un proyecto que debe optimizarse más que como una criatura llamada a la relación y a la comunión.

 

II.             La Doctrina Social de la Iglesia y la responsabilidad empresarial.

Esta ha sido la preocupación constante, que se ha cubierto en múltiples encíclicas (he publicado varios artículos sobre las implicaciones de las encíclicas en la responsabilidad empresarial [iii]).  Las más pertinentes a nuestros propósitos son la de Centesimus annus de Juan Pablo II, Caritas in Veritas de Benedicto XVI y Laudato sí y Fratelli tutti de Francisco.

Centesimus annus (1991) fue promulgada a los 100 años de la Rerum Novarum, que además de celebrar el aniversario tenía como objetivo recopilar la DSI y ponerla al día antes los cambios económicos, en particular la globalización y el auge del mercantilismo. Caritas in Veritas (2009) [iv] sobre el desarrollo humano integral y el progreso hacia el bien común, contiene acerbas críticas al fundamentalismo del libre mercado y por ende contiene numerosas alusiones a las responsabilidades de las empresas, sobre todo en el tratamiento digno de sus empleados. Laudato si: Sobre el cuidado de la casa común,[v]  (2015) fue promulgada para coincidir con las deliberaciones sobre los acuerdos para el combate al cambio climático, que se logró en la Cumbre de París, y enfatizaba la necesidad de proteger el medio ambiente y las interrelaciones y el papel determinante que este tenía sobre el bienestar de las personas. Fratelli tutti [vi] (2020) extiende los argumentos de Caritas in Veritas sobre el fundamentalismo del libre mercado y las consecuencias que ello tiene sobre las poblaciones más vulnerables. Aboga por su inclusión en el circulo económico de intercambios y por un refuerzo de la regulación de estos mercados.

Estos principios de la DSI siguen siendo relevantes hoy en día y son usados en la nueva encíclica como hilo conductor del análisis del impacto en la condición humana por lo que son pertinentes para analizar cuál debe ser la responsabilidad empresarial.

Podríamos decir que la aplicación de estos principios al contexto empresarial ha tenido una gran influencia en el desarrollo de lo que hoy llamamos la responsabilidad de la empresa ante la sociedad y sobre el papel regulador de los gobiernos sobre los efectos de la actividad económica en el desarrollo humano.  El desarrollo de esa responsabilidad empresarial no ha sido exclusivamente una incitativa secular. Algunas de las encíclicas, en base a su poder blando de persuasión, han tenido una influencia determinante. [vii]  

La encíclica Magnifica Humanitas es la que menos se refiere a la responsabilidad empresarial de las cuatro mencionadas arriba.  Menciona la palabra empresa o empresarial en solo once ocasiones, siempre en términos de su responsabilidad por el empleo digno y de calidad.

Para analizar las implicaciones de la IA para la responsabilidad empresarial usamos el mismo contexto de la DSI que usa la encíclica para analizar el impacto de la IA sobre la dignidad humana.  Para simplificar la discusión proponemos su aplicación en la siguiente tabla.

Implicaciones de los Principios de la Doctrina Social de la Iglesia

sobre la Responsabilidad de la Empresa ante la Sociedad

 

Principios de la DSI

Responsabilidad Empresarial

Dignidad de las personas

Los empleados son personas, que deben ser tratadas con dignidad, no son un recurso de producción equivalente a los recursos financieros o físicos. Aún el pago de un sueldo justo y beneficios monetarios no evacuan la responsabilidad de un tratamiento digno.

Bien común

La empresa utiliza en sus actividades bienes que son comunes a la sociedad por lo que debe utilizarlos de forma sostenible, sin menoscabar su disfrute por las personas y empresas, de las generaciones presentes y futuras.

Subsidiariedad

Las personas, empleados, clientes y otros miembros de la sociedad que son afectados por todas las actividades deben poder participar en las decisiones que los afectan. Principio básico de consulta con los stakeholders

Solidaridad

Los beneficios monetarios y no monetarios de las empresa han sido obtenidos utilizando bienes que pertenecen a la sociedad, incluyendo las personas por lo que los deben compartir en función de las contribuciones relativas de cada grupo que los ha aportado. Cada uno que aporte lo mejor de sus capacidades y recursos y que reciba compensación justa por ello. [viii]

 

III.           Potencial impacto de la inteligencia artificial en la condición humana.

De la misma manera también podemos utilizar los principios de la DSI para analizar las consecuencias de la IA sobre la actividad empresarial. Postulamos que la empresa es un intermediario clave del impacto de las revoluciones industrial y digital sobre la persona y su dignidad por lo que la responsabilidad empresarial puede actuar de amortiguador.  Claro está que no es el único amortiguador, también lo son los gobiernos, asociaciones gremiales y las instituciones de la sociedad civil, y en este caso en particular, la Iglesia Católica, pero su consideración excede el objeto de este artículo.  Proponemos las siguientes implicaciones.

Principios de la DSI que son afectados por la IA

Principios de la DSI

Inteligencia Artificial

Dignidad de las personas

Degradación, reducción y pérdida de empleo. Substitución por herramientas digitales con la consecuente deshumanización y humillación.

Bien común

La información pública, privada y personal es un bien común que no debe ser aprovechado para fines excluyentes. Se apropian del bien común.

Subsidiariedad

El poder se eleva a las empresas tecnológicas y a instrumentos digitales despersonalizados que desestiman la participación de los afectados.

Solidaridad

Son instrumentos digitales, incorpóreos, cuyos fines son ellos mismos, sin necesidad ni interés en compartir los beneficios del uso de bienes comunes. No es parte de su razón de ser. Si hay solidaridad será de las empresas, si son responsables, que los controlan.

 

Con esto no queremos decir que la IA es la antítesis de la responsabilidad empresarial, lo que si queremos enfatizar es que con la aplicación masiva, autónoma, irresponsable e indiferente de la IA se corren riesgos de degradar la dignidad humana, y que la responsabilidad empresarial puede jugar un papel en su mitigación.

IV.            Responsabilidad empresarial ante los impactos de IA.

Esta responsabilidad la habíamos analizado en cinco artículos previos, [ix] que, aunque no estaban en el contexto de las encíclicas y de la DSI, son consistentes con ellos, por lo que solo extraeremos párrafos representativos de cada uno a manera de resumen (el lector interesado en más detalles puede consultar los artículos).

a.      Impacto de la inteligencia artificial en el bienestar social: ¿Bueno, malo o todo lo contrario? (3 febrero 2024).

Y no todos los trabajadores están en condiciones de adquirir las destrezas necesarias para operar el nuevo entorno, y muchas empresas no lo facilitarán. Habrá algunas socialmente responsables que sí se preocuparán de sus empleados afectados…….En general, sus conclusiones, sin hacer muchos cálculos, es que el neto será beneficioso para la sociedad y que se debe estimular el uso de la inteligencia artificial…….pero la discusión sobre el neto de los beneficios de la inteligencia artificial no es el asunto relevante. Lo clave para la sociedad es como hacer para que los beneficiarios se beneficien sin perjudicar a los perjudicados, o que haya algunos elementos de compensación en el corto o mediano plazo. ….Lo que nos atrevemos a pronosticar es que la inteligencia artificial aumentará la desigualdad social … a pesar de las intervenciones de los gobiernos.

b.     Inteligencia Artificial en la sostenibilidad empresarial. 1a. Parte: Responsabilidad de la empresa sobre el impacto en la humanidad del empleado (29 marzo 2026).

 

La facilidad de substituir y mejorar muchas tareas que requieren la participación de personas le da a la IA la capacidad del desplazamiento de la fuerza laboral, con los consecuentes impactos sobre su situación financiera y emocional. Adicionalmente la era de la automatización tiende a valorar lo mecanicista sobre lo humano, desprovisto de moral, de ética, de emociones, con la consecuente deshumanización del empleado y sobre el ejercicio de la responsabilidad de la empresa que requiere de juicios morales y éticos…… incluir, además de los aspectos tradicionales de las condiciones laborales, preocupación y acciones sobre el impacto en su condición humana……..debe considerar que, ante esta disrupción, debe haber un cambio en las prioridades relativas, pasando los aspectos sociales, y en particular los del empleo, a tener mayor relevancia…...

 

c.      Inteligencia Artificial en la sostenibilidad empresarial. 2ª. Parte: Impacto en el empleo (4 abril 2026).

Es de esperar, o por lo menos sería altamente deseable, que las empresas hicieran los esfuerzos necesarios para mitigar los impactos sobre la dignidad humana, sobre la calidad del empleo, sobre la protección del empleo y del empleado, sobre la condiciones laborales y sobre el apoyo a aquellos que lamentablemente tengan que ser desplazados, …..Es responsabilidad de las empresas que adopten o se vean afectadas por la tecnología de no concentrarse solamente en sus impactos físicos y financieros, sino además considerar aquellos que afectan el humanismo de sus empleados y actuar en consecuencia. 

d.      ¿Puede la IA hacer juicios morales y éticos? (14 abril 2026).

 

Este es un breve artículo que reproduce la respuesta a la pregunta del título formulada a un chatbot de la IA, lo que confirma una de las principales falencias de la IA para la toma de decisiones dentro de la empresa y por ende de su responsabilidad:

La IA puede simular, imitar y predecir juicios morales basándose en datos de su entrenamiento, pero no puede tomar decisiones morales de manera auténtica. Si bien la IA puede analizar dilemas y adherirse a reglas éticas programadas, carece de conciencia, empatía y una comprensión genuina de lo correcto y lo incorrecto, lo que significa que no puede poseer verdadera agencia ni responsabilidad moral. [x]

e.     Inteligencia Artificial en la sostenibilidad empresarial: 3a. parte: Impacto en la cultura empresarial para la sostenibilidad (25 abril 2026).

El uso de la IA promoverá una tendencia desde la humanización hacia la automatización, hacia la mecanización, lo que cambiará la cultura organizacional…… para mantener esa cultura conducente, se deben mitigar los impactos de la mecanización en la humanidad de la empresa…. Para ello, la IA puede y debe usarse para la facilitación de las actividades de la empresa que son llevadas a cabo por personas: (1) la iniciativa, (2) el seguimiento, (3) y, lo más importante, la asunción de responsabilidades. En la medida que se le “deleguen” alguna de estas tres etapas a la “máquina”, mayor será el riesgo para que la cultura empresarial se deshumanice y con ello la responsabilidad de la empresa ante la sociedad y el medio ambiente….. La empresa no puede ser responsable si sus integrantes no asumen responsabilidad plena por todas sus actuaciones. Se debe “des-artificializar” la tecnología para que sirva como de instrumento de apoyo, no de sustitución.

V.              En resumen.

El empleo digno y de calidad es un factor fundamental en la dignidad de las personas y les permite realizarse, a valorarse, contribuyendo al bienestar propio, de la familia y de la sociedad. La IA tiene un elevado potencial de no solo disminuir el empleo sino de degradarlo, de deshumanizarlo, afectando en mayor grado a las poblaciones vulnerables con menor capacidad de adaptación al cambio ya que los beneficiados y afectados son colectivos muy diferentes, por lo que las prioridades de las empresas en su responsabilidad ante la sociedad se deben mover hacia preservar la dignidad y calidad el empleo. No es que no se puede reducir el volumen del empleo, pero ello debe considerarse como último recurso y en todo caso proporcionar apoyos a los que lo pierdan

Y no se debe aceptar a la ligera el argumento de que el impacto neto de la IA es positivo, a lo mejor en el largo plazo conlleva a una creación neta de empleo, pero ello enmascara que en el corto plazo son muchos los seres humanos que se verán afectados, tanto en calidad como en cantidad. La transición tiene elevados costos sociales. Y es de muy poco consuelo para los perdedores, el saber que el neto para la economía es positivo. Es responsabilidad de las empresas (¡y de los gobiernos!) el mitigar en la medida de lo posible los impactos sobre la dignidad y calidad del empleo en la transición.



[i] Anthropic había convocado en abril una reunión de lideres religiosos para solicitar sus consejos en el desarrollo de sus modelos. He escrito varios artículos sobre la preocupación de Anthropic sobre el impacto de sus modelos en la humanidad. Ver Principios por encima del negocio: HURRA POR ANTHROPIC y ¿Cuál debe ser la gobernanza de la responsabilidad social de la inteligencia artificial?

[ii] Sobre esto hemos ya publicado varios artículos, ver Mis nueve artículos sobre la Inteligencia Artificial y la responsabilidad empresarial.

[iii] Ver Mis cinco artículos sobre las implicaciones de las encíclicas en la responsabilidad empresarial.

[iv] Habíamos analizado sus implicaciones para la responsabilidad empresarial en La responsabilidad de la empresa en la encíclica Caritas in Veritate

[v] Habíamos analizado sus implicaciones para la responsabilidad empresarial en Encíclica Laudato si: Implicaciones para la responsabilidad de las empresas ante la sociedad.

[vi] Habíamos analizado sus implicaciones para la responsabilidad empresarial en Economía, el mercado y la empresa en la encíclica Fratelli tutti.

[vii] La encíclica Rerum Novarum antecede el primer libro moderno (1953) dedicado a la responsabilidad empresarial y uno de los primeros artículos de una escuela de negocios (1927), ¿Qué hay de nuevo bajo el sol en responsabilidad empresarial? y Regreso al futuro: ¿Hay progreso en RSE? respectivamente.

[viii] Y aquí no estamos proponiendo medidas radicales como la propiedad colectiva o la participación de los trabajadores en la gestión de la empresa, pero ello no debe descartarse, en función del contexto interno y externo en que opera la empresa.

[ix] Ver Mis nueve artículos sobre la Inteligencia Artificial y la responsabilidad empresarial.

[x] Nótese el parecido entre lo que la IA dice de sí misma y la cita al comienzo sobre su caracterización en la encíclica.


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