Esta nota no es sobre la responsabilidad empresarial, como todas las demás, es sobre la responsabilidad individual en la defensa de nuestro idioma.
Fabio Rampelli, un
alto cargo del partido Fratelli d’ Italia, en ocasión de una propuesta de ley a
favor del uso de la lengua italiana dijo:
“No tenemos diamantes, minas, o petróleo y gas. Nuestros recursos son la cultura, la
lengua, artes, moda, arqueología y monumentos. Esto es lo que podemos
ofrecer al mundo, es lo que podemos mejorar.”
Y en España estamos
en una situación muy semejante, pero tenemos algo más valioso que los
italianos: un idioma que es oficial en 21 países y usado por casi 500
millones de personas, y millones más que lo tienen como segunda lengua. Sin
menospreciar el italiano y su especial idoneidad para expresar el cariño, la lírica, la belleza y la estética. [1]
¿Porque tenemos
que llamar cosas en ingles cuando el idioma español es uno de los más ricos
del mundo y tiene palabras que expresan perfectamente cualquier idea,
sentimiento o concepto? ¿Porque tenemos que escribir en inglés?
¿Porque tenemos
que llamar a un seminario y un foro económico en Madrid organizado por instituciones
españolas para españoles, People4Good y Wake Up, Spain!? ¿o
CSR Academy, un programa educativo en Madrid? ¿o el taller para participantes
españoles Peer to Peer Support de la empresa española con nombre en inglés?
¿o el centro de informaciones Rethinking Sustainability Hub, alojado en una
empresa con sede en España? ……. ¡Y así sucesivamente! [2]
¿Para ampliar
el mercado, para que se intuya credibilidad [3]
o por esnobismo?
Yo, Antonio
Vives, español, nacido en Mallorca, emigrado con mis padres a las Américas hace
64 años y desde hace 50 años viviendo en EE. UU. donde el idioma oficial es el inglés.[4]
[1] Carlos V, Sacro Emperador Romano
(Carlos I de España) que no hablaba muy bien el español, dijo: Uso el inglés para hablar con mis contadores,
alemán para hablar con mis caballos, francés con mis embajadores, español con
Dios e italiano con mis amantes.
[2] Nobleza obliga: algún lector habrá
notado que uso los términos greenwashing y stakeholders en
inglés, porque no me satisfacen las traducciones usadas, lo que he explicado en
algunos artículos.
[3] Aprovechando el “efecto aureola”.
Ver ¿Se puede manipular la reputación?:
El efecto aureola
[4] Y habiendo estudiado solo algunos años de escuela primaria en España, lo que explica, pero no justifica, mis
errores gramaticales.
Recomiendo suscribirse
al boletín (enviado en días laborables) de FundéuRAE, en www.fundeu.es, donde casi cada día ofrecen
sugerencias en español de palabras novedosas en inglés.
2 comentarios:
Me sumo plenamente a lo que sostienes, Antonio. El uso de anglicismos es reflejo del poder cultural de EEUU, pero en muchos casos (de profesionales con ínfulas de enterados) síntoma también de simple estupidez.
José Ángel Moreno
Me sumo plenamente a la crítica, que la hago extensiva para todas las lenguas en sus respectivos territorios, como medios no sólo de comunicación sino de identidad y de cohesión. En el caso de Catalunya y los otros países de lengua catalana esta és todavía una necesidad mayor en la medida que no solo se debe a modas sino a intencionalidad política de imponer la lengua del poder (en este caso sería a beneficio del castellano) y remover la lengua propia (considerandola secundaria). Gracias!!
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