martes, 8 de abril de 2008

¿Quién mató a la RSE?

Está muy viva, pero como todos, morirá. ¿Cuándo? Respetando una de las principales leyes del pronóstico económico no decimos cuándo: Pronostica el evento pero nunca digas la fecha. Se cumplirá la profecía de tantos profetas del desastre: La RSE morirá.
Nos trasladamos al futuro (seguimos sin decir cuándo) y vemos que en efecto, ha muerto, asesinada! Hemos comenzado a investigar el asesinato. ¿Quién es el asesino? ¿O fue un suicidio? Tenemos varios sospechosos.


Los irresponsables que abusaron de ella. Y fueron muchos. Empresas que encontraron una manera fácil de cubrir sus irresponsabilidades haciendo donaciones intranscendentes, publicando informes preciosos, producidos por las mejores empresas de publicidad, con poca substancia, poniendo como logros algunas trivialidades sin continuidad (¿pero quien lee informes de sostenibilidad? Instituciones de entrenamiento gerencial que vieron en la RSE una moda rentable, ofreciendo todo tipo de cursos, seminarios, conferencias, talleres, sobre cualquier tema relacionado. Decenas de “Primeras” conferencias internacionales. Consultores, que leyeron sobre el tema un día y fueron expertos al día siguiente. Exceso de atención irresponsable que terminaron causando hastío y decepción en las empresas y gerentes. ¿Será que la RSE se suicidó al ver estas patrañas?


La mala situación económica. Son muchos los que han estado sosteniendo que las empresas solo son responsables cuando hay dinero “extra”, cuando la situación económica es favorable, cuando se pueden dar el lujo de tirar un poco de dinero: apenas la situación se deteriore, dejaran de llevar a cabo actividades “responsables”. Pero el deterioro de la situación económica debería servir para desenmascarar a aquellos que fingen “responsabilidad” aquellos que usan supuestas inversiones en lavarse la cara sucia de irresponsabilidades. Aquellos que son responsables, que ven a las actividades responsables como una inversión, deben continuar invirtiendo, es más, deben ver que pueden usar esa circunstancia para ganar competitividad ante una situación que, ante el deterioro de los mercados, se volvía cada vez más competida. ¿Pero quedaban algunos de estos cuando la asesinaron? ¿La defendieron?


Los académicos y periodistas que para poder sobrevivir deben inventar nuevos temas y se habían cansado de usar el término de la RSE. Ya lo decíamos en un blog anterior. Como si no hubiera suficiente confusión con un término tan amplio como el de RSE, había que inventar otros para poder escribir artículos: ciudadanía corporativa, sostenibilidad, inversión social entre muchos otros. Había que criticar, había que encontrar abusadores, había que tirar el bebe con el agua sucia. Se venden o se publican más artículos así. El hablar mal entretiene mas. Se habían agotado los temas a favor. Refiriéndose al creciente interés sobre el cambio climático, Emma Duncan, Subdirectora de The Economist, dijo: “los periodistas siempre se suben al carro cuando ven uno pasar”, (The World in 2008).


La RSE ha muerto, está pendiente la autopsia para determinar quien o quienes la asesinaron, o si fue un suicidio. Las causa que se investigan son estrangulamiento, envenenamiento o puñalada. Sus enemigos han tenido ya celebraciones a nombre del Schaudenfreude, esa palabra alemana para la que no tenemos traducción, pero que vivimos a diario: el placer morboso por el mal ajeno.

Ha muerto la RSE, pero no han podido acabar con su descendencia y su hija, la sostenibilidad, continuará llevando la batuta…. por ahora ………….hasta que acaben con ella.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Dr. Vives.

Coincido en gran parte con su diagnóstico de la "(i)responsabilidad" de lo que usted llama la muerte de la RSE.

Pero dejeme reflexionar respecto a la concurrencia de responsabilidades en este "atentado" contra la RSE:
1) no veo e incluso me suena parte de cierta teoría conspirativa un acuerdo por lógica necesario, para articular este atentado desde multiples actores.
Sin esto la muerte de la RSE se debería entonces por propia debilidad que por factores exógenos.
2) Si bien su lista es inteligentemente completa y me motiva nuestra coincidencia, falta analizar los grados de culpabilidad en el hecho entre estos, puesto que algunos actos fueron respuestas ante acciones premeditadas de otros, como por ejemplo el sector empresario no tuvo posibilidad de evitar la influencia de una impresionante agenda de eventos cursos seminarios, salvo bajo el riesgo de ser percibido como fuera de un mainstream en apariencia pristino y con el costo de ser tildados de insensibles.
3) en LATAM muchos actores políticos y públicos generaban convocatorias alrededor de la RSE, llevando el tema a la agenda pública, y eludir esta presión para una empresa también es un costo dificil de asumir.
4) el rol de la consultoría (y no me refiero a aquellas reconocidas firmas, sino a los que usted bien nombra como expertos instatáneos) encontraron justamente su target en la "RSE pop" obviamente fomentando incluso el bluewashing.
5) respecto del hastío por parte del empresariado, en mi caso, con la interacción con 60 empresas líderes en el país, puedo asegurarle sin temor a equivocarme, que no significa de manera alguna borrar el tema de la agenda ni mucho menos, sino justamente haber tomado conciencia al igual que usted de este insostenible cuadro de situación,

Cuando un concepto o herramienta alcanza un pico de moda, la estrategia más apropiada para su conservación es justamente la prudencia. Prudencia dicho sea de paso, que atenta contra el mercado light de la RSE, pero funcional y util para plantearse un reenfoque del tema y a mi entender mucho más estable y quizas, menos visible pero no por ello rico en contenidos.

Respecto al punto que usted bien identifica, sobre lo ciclico de la RSE, es una buena oportunidad primero para mostrar que hacer RSE no necesariamente implica recursos (y mucho menos si el darwinismo antes mencionado disminuiría la presión de auspicios y sponsoreos millonarios ante eventos de inusitada frecuencia). Tambien es oportunidad de recordar tambien un poco de historia, como por ejemplo los casos empresarios argentinos que datan desde 1997, y que nunca fueron victimas siquiera de las coyunturas y de las mayores crisis que hemos experimentado en el nuevo milenio.

Para terminar, creo que debemos prepararnos para procesos vinculdos a la RSE (y conceptos afines) menos vistosos, menos requirientes de "terceras partes comerciales", mas silenciosa, pero quizás más comprometida con contenidos reales, puesto que ahora no habrá premio mediático como motivador principal.

Como bien dice mi amigo Carlos March, esta temática se basa en "procesos y no en sucesos", y mal que pese a algunos los procesos son menos marketables que los sucesos.

Tampoco veo negativo que se interrelacionen las temáticas, puesto que la sostenibilidad es un concepto incluso tan antiguo como la RSE, con muchas similitudes, de hecho el ultimo draft de la ISO 26.000 incluye en su propia definicion de RS al Desarrollo Sostenible como objetivo primordial.

Insisto que quizás quienes sí corren riesgo de desaparición en lo que llamé livianamente proceso darwiniano, son justamente actores satelites que encontraron hasta hoy su livelihood en el show off de la RSE, pero no en la práctica de la misma, y si estamos cursando un proceso transición de un mercado de la RSE a un escenario de la RS, no veo en este terreno fértil para esos servicios comerciales. (vuelvo a recordar evitar generalizar cuando hablamos de consultores, puesto que dejo furera de la crítica a aquellas organizacions y firmas con histórica trayectoria)

Finalizo por suerte para los lectores, enfatizando que en el parrafo anterior he escrito RS en lugar de RSE, y no se trata de omisión de la letra E, sino de una tendencia internacional que trata de la RS de todas las organizaciones, puesto que para la construcción de la cosa pública como es lo social, no alcanza NI DEBE ser suficiente el rol de la empresa, necesita del compromiso de muchos otros actores para asumir su propia responsabilidad social, eso si...es evidente que estos otros actores no tienen budgets - ni necesidad de tenerlo -suficientemente atractivos para aquellos que hasta el presente son players del "mercado de la RSE".

Es por eso que la ausencia/presencia de esa E no es baladí, no cree usted?

Felicitaciones y espero seguir en contacto.

Sebastian Bigorito
Director Ejecutivo
BCSD - Argentina
Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible.
CEADS
Miembro del WBCSD Regional Network

Antonio Vives dijo...

De acuerdo con los comentarios de Bigorito. Solo me refiero al último punto sobre la "E" con el que estoy también de acuerdo. el asunto es que le hemos puesto la vista a las empresas y parece mas fácil y genera mas prensa exigirles prácticas responsables. Espero llegue pronto el dia en que se podamos exigir ese mismo comportamiento al sector público y a las organizaciones de la sociedad civil. También estos deben estar sujetos a todas las prácticas que les exigimos a las empresas privadas, y en particualar al tema de gobernanza.

Antonio Vives

FCASANOVA dijo...

Coincido con lo que dice Antonio Vives en su comentario final.
En realidad la RSE no es sino la mirada desde el mundo empresarial de una idea mas amplia y que es la necesidad de un COMPORTAMIENTO RESPONSABLE de todos los actores: el sector público, las organizaciones sociales y, claro, las empresas.
Todo ello no es sino la necesidad de que los INDIVIDUOS, que somos los que gestionamos las empresas, el sector público y las OS empecemos a comportarnos responsablemente ante un mundo convulso, inequitativo y amenazado de muerte.

FCASANOVA dijo...

Esto de acuerdo con el comentario final de Antonio Vives. En realidad la RSE no es sino la mirada desde el sector privado de algo mas amplio que es la necesidad, ya ineludible, de un COMPORTAMIENTO RESPONSABLE de todos los actores (sector privado, sector público y organizaciones sociales y como individuos) ante un mundo que ya asoma como convulso, inaceptablemente inequitativo y amenazado de muerte

Anónimo dijo...

Estimado Dr. Vives: Creo que la RSE no fue asesinada ni se sucidó, lo que le ocurrió es que la engendraron en el medio ambiente incorrecto. No es una metáfora, lamentablemente.
La RSE necesita una base de sustentación que no posee: LA ETICA.
Propongo:
1- ENSEÑAR ETICA, sin distinciones
2- DESARROLLAR ETICA EMPRESARIA: En todo el nivel de la empresa.
3- IMPLEMENTAR ETICA EMPRESARIA: Como sistema de gestión auditable
4- CERTIFICAR ETICA: Como cualquier sistema de gestión certificable (ISO, por ejemplo)
5- TRABAJAR CON RSE: Una vez que estemos seguro que el medio ambiente es el correcto.

Me interesa MUCHO saber tu opinión la respecto.

Saludos cordiales

Dino Ladetto
dladetto2002@yahoo.com.ar