domingo, 24 de enero de 2016

Todo lo que necesitas saber sobre la Inversión Socialmente Responsable en cinco respuestas


Con motivo del II Encuentro sobre Inversión Responsable y Sostenible que se celebró en Bogotá el 5 de noviembre del 2015, la Revista RS (Responsabilidad y Sostenibilidad) publicó un número especial (#76) dedicado al tema.  Este artículo reproduce la entrevista al suscrito que fue incluida en ese número.

¿Cuáles considera que son las principales características de una inversión responsable?

A medida que intensifica la inversión socialmente responsable, ISR, se expande su ámbito.  En sus inicios, y todavía primordialmente, se refería a las inversiones en valores negociables (bursátiles) de empresas que tienen algunas características que las distinguen del resto en cuanto a la asunción de sus responsabilidades ante la sociedad., si bien esto es un concepto muy fluido y quiere decir muchas cosas diferentes.  Desde el punto de vista de la ISR el concepto más rudimentario de responsabilidad es el de la exclusión de empresas consideradas, con algunos criterios, como irresponsables (“exclusión negativa”).  En general son las que se dedican a la producción de armas, apuestas, tabaco, bebidas alcohólicas, pornografía y otros vicios.  Algunos excluyen además empresas con elevados impactos ambientales y sociales negativos como algunas empresas de minería y petróleo. Constituyen la gran mayoría de la ISR pero excluir empresas irresponsables no debería considerarse inversión responsable. En Europa, uno de los mercados más avanzados en ISR, cerca del 70% usa exclusión negativa.

Algunos fondos ISR están utilizando la “inclusión positiva”, invirtiendo en empresas que explícitamente buscan mejorar su contribución a la sociedad.  Se trata de invertir en aquellas que se distinguen por ello y no solamente las que tienen algunas actividades responsables.  Para ello se suele recurrir a instituciones independientes que hacen las evaluaciones (ver última respuesta).  Estos criterios sí contribuyen a avanzar la responsabilidad empresarial al crear una demanda, que puede ser adicional, para sus valores negociables.[i]

El concepto de ISR se está expandiendo más allá de las inversiones bursátiles e incluye inversiones en actividades (empresas o proyectos) que tienen como objetivo explícito y primordial el tener un impacto positivo en la sociedad y no solamente como actividad conexa al negocio principal.  Por ahora se trata de inversiones casi individualizadas, no masivas, muchas veces con participación en la gestión de la empresa o proyecto.  Suele conocerse con el nombre de “inversión de impacto”.

¿Qué tanto los inversionistas están teniendo en cuenta criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo, ESG, en sus decisiones de inversión?

La utilización de criterios ESG para seleccionar las inversiones en carteras bursátiles está adquiriendo gran auge en los últimos años en Europa y EEUU aunque su utilización es todavía limitada.  Las ISR usan estos criterios como base para la selección de las inversiones. Se estima que suponen el 58% en Europa y 18% en EEUU de las inversiones bursátiles (que la mayoría basados en exclusión negativa.  Más allá de la ISR, cada día más se usan los criterios ESG en las carteras tradicionales, no tanto por querer influenciar la responsabilidad empresarial como el caso de la ISR, sino porque el mercado está tomando conciencia de que esos criterios pueden contribuir a una reducción de los riesgos de las inversiones y mejorar su rentabilidad en el largo plazo.

Una de las limitaciones más importantes para expandir su uso más allá de la ISR es que los analistas financieros encargados de seleccionar los valores negociables todavía no están convencidos de los potenciales beneficios o porque estos suelen darse en la mediano y largo plazo.  Otra razón es que las mismas empresas no tienen interés en ese mercado y no lo cultivan.

¿De qué manera las inversiones responsables podrían contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

El 27 de septiembre de 2015 los gobiernos de los países miembros de la Asamblea General de la ONU, aprobaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS que pretenden guiar, sobre los próximos 15 años, las acciones de la sociedad en general, incluyendo gobiernos, empresas y sociedad civil (o sea, el resto) para lograr mejoras en el desarrollo sostenible de todos los países, desarrollados y en vías de desarrollo.  Incluyen 17 objetivos y 169 metas sobre temas tan variados como la reducción de la pobreza, mejoras en la salud, educación, igualdad de género, infraestructura, producción responsable, paz, etc. Estos objetivos no son vinculantes para los gobiernos, ni para las empresas, ni para la sociedad civil.  Son aspiraciones, que tratan de servir como guía para la acción coordinada de todas estas partes.  [ii]

Todas las empresas tienen el potencial de contribuir en alguna medida al logro de los ODS, muy, muy pequeña a nivel individual, pero colectivamente más notable, muy particularmente para  aquellas que tienen como parte de su estrategia de negocios la mejora de su contribución a la sociedad.  Es de esperar que a medida que se popularicen los ODS muchas empresas los incluirán explícitamente en sus estrategias de responsabilidad.  La mayoría imputarán sus actividades responsables tradicionales a los ODS, buscando beneficiarse del efecto publicitario.  Las más avanzadas buscaran incluir actividades adicionales con el objetivo explícito de contribuir a los ODS.  De cualquier manera es de esperar un boom en el corto plazo en la visibilidad del nexo RSE-ODS, aunque no necesariamente en la acción.

¿Es posible la inversión responsable en América latina?

La ISR bursátil es posible en América Latina pero su potencial es todavía muy bajo.  Recordemos que hay solamente unas 1.300 empresas que cotizan en las bolsas de la región de las cuales menos de 300 tienen liquidez suficiente como para incluirse en carteras diversificadas.  Solo hay 12 empresas en Brasil, 8 en Colombia y una en Chile y México calificadas por una calificadora de sostenibilidad (porque cotizan en bolsas en el exterior).  Es difícil hacer una cartera diversificada.  Las bolsas de valores de Brasil, México y Chile tienen un índice de empresas responsables y entre todas tienen unas 80 empresas.  La inversión de impacto es también posible pero, más allá de las microfinanzas, el interés de inversionistas es muy limitado. [iii]

¿Considera que índices de sostenibilidad como el Dow Jones son suficientes y acertados al momento de emitir rankings de organizaciones responsables y sostenibles?

Hay más de 100 instituciones en el mundo que hacen evaluaciones de la sostenibilidad de las empresas y algunas de ellas producen índices que son carteras ficticias de empresas con algún criterio predeterminado de ponderación.  Uno de los más conocidos es el Dow Jones Sustainability Index, DJSI (producido por RobecoSAM).  Algunos producen índices globales, otros geográficos, algunos especializados (cambio climático, principios religiosos, vicios, etc.), otros generales.

Todos ellos tienen en común que evalúan la sostenibilidad de acuerdo a sus criterios, basados en lo que ellos consideran que debe ser parte de esa sostenibilidad.  Para hacer las calificaciones comparables suelen emplear criterios uniformes, generales,  que muchas veces no toman en cuenta la especificidad de la empresa y el contexto en el que operan. La información que usan la reciben de las mismas empresas (mucha de ella no disponible al público) y la que esté disponible en los medios. Así, las calificaciones constituyen una buena base para formar carteras ISR.  No obstante es de destacar que no permiten conocer la verdadera realidad al interior de las empresas, no hacen auditorias y en todo caso descansan sobre assurances muy parciales de la información por auditores externos.  Estas limitaciones quedaron de manifiesto en el reciente fraude de Volkswagen, calificada por RobecoSAM como la empresa automotriz más sostenible del mundo y calificada como la numero 11 en reputación en sostenibilidad entre todas las empresas por el Reputation Institute (este basado en encuestas sobre la opinión de personas).[iv]

Las calificaciones y rankings contienen información que las empresas han decido divulgar y como tales tienen serias limitaciones, pero en muchos casos en lo mejor que hay. Úsense con cautela.