domingo, 9 de noviembre de 2014

Sindicatos: ¿Representantes de los empleados como stakeholders?



El 24 de octubre 2014 se aprobó en Consejo de Ministros la Estrategia Nacional de RSE de España. Inmediatamente representantes de los sindicatos españoles la denunciaron por no ser fiel a los acuerdos del Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas, CERSE, un órgano adscrito al Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que tiene carácter “asesor y consultivo” (ver un artículo escrito por Diario Responsable el 27 de octubre:  CCOO denuncia que la estrategia española de RSE no cumple las modificaciones pactadas en el CERSE).





CCOO, uno de los mas grandes sindicatos españoles, había supuestamente logrado en la última reunión del CERSE, previa a la aprobación de la estrategia, introducir cambios (La estrategia española de RSE cambió en el último minuto, 11 de agosto 2014) con “…. la necesidad de reconocer a los representantes de los trabajadores como grupo de interés…”  y  “….que se deben incluir en las memorias de RSE la opinión y valoración de los representantes de los trabajadores….”.  O sea, ser oficialmente reconocidos dentro de la estrategia como un grupo de interés y la obligación de que sus opiniones sean incluidas en los informes de sostenibilidad.

En este artículo no analizaremos el contenido de la estrategia, lo cual ha sido hecho en detalle en otros medios. Solo comentaremos la posición de los sindicatos en cuanto a la versión final de la estrategia.

En el artículo citado, CCOO dice que no se han respetado los acuerdos de la última reunión.  Ello es una protesta legítima ya que supuestamente se acuerda un texto y después de la reunión, cuando los miembros del consejo asesor y consultivo han votado favorablemente, el texto se cambia (¿se puede esperar acuerdo en un consejo asesor de 49 miembros o se hace el juego colectivo?).  Parece ser un comportamiento poco ético y definitivamente poco elegante.  Pero es un comportamiento perfectamente legal.  El responsable de la estrategia es el gobierno y el gobierno puede decidir lo que quiera.  ¡Ahora nos toca a nosotros exigir cumplimiento!  ¿Lo haremos?

De hecho, los representante del gobierno debieron decir que el texto acordado en el CERSE estaba sujeto a los cambios que se acordarían dentro del gobierno, lo que sería normal.  Hay que enfatizar que el CERSE en un órgano adscrito al gobierno, con carácter asesor y consultivo.   Hay una gran diferencia entre asesores y ejecutivos.  Los primeros no asumen responsabilidades, en tanto que sí lo hacen los segundos, de allí que tengan la palabra final. 

Pero lo que sí es discutible es que los sindicatos quieran ser reconocidos oficialmente como grupo de interés dentro de la estrategia, cuando no se otorga ese carácter a ningún otro grupo de interés. Y lo que es más discutible y es lo que queremos comentar en detalle es que sean designados como representantes de los trabajadores. 

¿Son los sindicatos los representantes de los empleados de las empresas? 

Aquí hay varas falacias, una es auto-designarse representantes y la otra confundir trabajadores, en el sentido genérico, con empleados de las empresas.   Sobre la primera, ¿quién ha elegido a los sindicatos como representantes de los trabajadores?  Los sindicatos tienen algunos trabajadores que han decidido hacerse miembros. 

En España sólo el 15% de los trabajadores son miembros de un sindicato. ¿Representan los sindicatos también al otro 85% de los trabajadores?   No hay un proceso democrático por el cual todos los trabajadores, por mayoría, los han elegido como nuestros representantes, como sí es el caso, para bien o para mal, de nuestros gobernantes.  A los que sí representan son a sus miembros y a estos sólo en lo que se refiere a un conjunto de actuaciones prescritas en las leyes y regulaciones nacionales.  Ni siquiera representan a sus miembros en todos los ámbitos.[i] 

Sobre la segunda falacia, si bien es cierto que los principales stakeholders son los EMPLEADOS de la empresa, eso no es lo mismo que trabajadores en el sentido genérico.   Los empleados pueden, o deberían poder, opinar dentro de la empresa, de hecho son los empleados, desde el Consejero Delegado hasta el último peón, los que implementan la responsabilidad de la empresa ante la sociedad.  Pero cada grupo dentro de su misma empresa.  No hay un colectivo que represente a todos los empleados de todas las empresas.  No hay homogeneidad, cada empresa es diferente y su responsabilidad ante la sociedad es diferente.  Los empleados son el grupo de interés con más capacidad de influenciar la responsabilidad de la empresa, actuando desde dentro.  Pero no son los “trabajadores”

¿Deben los sindicatos tener privilegios?

En el caso de la Estrategia de RSE los sindicatos también pedían “…..que se deben incluir en las memorias de RSE la opinión y valoración de los representantes de los trabajadores”.  Sí, los informes de sostenibilidad de una empresa deben incluir la opinión y valoración de sus empleados, pero, en función de la representatividad comentada arriba, ¿deben incluir la de los sindicatos?  Se les fue la mano.

El informe de sostenibilidad de una empresa debe ser el reflejo de las actuaciones de la empresa, resultado de la implementación de su estrategia, que debería, como buena práctica empresarial, considerar la opinión de todos los grupos de interés que sean relevantes y en función de su impacto.  No parece haber razón alguna para privilegiar a los sindicatos, salvo en los casos en que sean un stakeholder crítico para la estrategia de sostenibilidad de la empresa.  Que no lo será siempre.  Para muchas empresas no lo son.

Sí, la opinión de los sindicatos se debe escuchar y su acción se debe sentir, como la todos los miembros legítimos de la sociedad civil.  Han sido electos representantes de algún grupo como cualquier otra institución de la sociedad civil. Pero, ¿deben tener tratamiento especial frente a otros grupos?, ¿deben tener privilegios?

Sobre esto de los privilegios es  interesante contrastar la participación sindical en España con la de otros consejos asesores de RSE.  El Consejo de Responsabilidad Social para el Desarrollo Sostenible en Chile fue creado en julio del 2013 con 20 miembros.  El Consejo Consultivo Nacional de Responsabilidad Social de Costa Rica fue creado en julio del 2008, con 18 miembros (el de España tiene 49 miembros).  Un contraste significativo entre estos Consejos es que el de España tiene doce representantes sindicales (24%), el de Chile tiene uno (5%) y el de Costa Rica ninguno (0%).  El primero lo preside el Ministro de Trabajo, el segundo el Ministro de Economía y el tercero un representarte del sector privado.  

El lector puede intentar deducir cual será de la efectividad de estos consejos asesores.






[i] Los sindicatos no están tan exentos de culpas como pretenden hacernos creer (ver mi artículo Responsabilidad Social de los Sindicatos: ¿La viga en el ojo?).  Y algunos de sus dirigentes ponen sus intereses por encima de los de la sociedad (que incluye sus miembros) como se ha observado en los casos de los fraudes en los programas de restructuración empresarial y de entrenamiento en varias regiones de España y en el caso del uso indiscriminado de las tarjetas de crédito, defraudando a los ahorradores de Bankia/Caja Madrid.  Parecen no estar exentos de la corrupción generalizada en España.  No son la excepción.