domingo, 16 de diciembre de 2012

Como incrustar la sostenibilidad en las empresas


 
Al lector le parecerá extraño el uso de la palabra “incrustar” cuando hablamos de sostenibilidad, ya que está más asociada con partes físicas.  La usamos en el cuarto sentido que lista la Real Academia de la Lengua Española:  Fijar firmemente una idea en la mente.   Y es a lo que nos referimos en el caso de la sostenibilidad en la empresa: Fijar firmemente una idea en la cultura y en la gestión cotidiana de la empresa. Si logramos fijarla firmemente no será una actividad ocasional, no será algo que algunos hacen algunas veces[1].

La gran mayoría de los libros y artículos sobre sostenibilidad enfatizan que para ello es clave el compromiso del tope de la empresa.  Es necesario pero no es suficiente.  Salvo en empresas muy pequeñas, esta alta gerencia no sabe que pasa en la empresa, no puede controlarlo, dirige pero no lo hace.  En la gran mayoría de los casos la clave está en los que trabajan en la planta, los que lidian con los clientes, los que mueven los procesos productivos, los que implementan las acciones responsablemente.  Es relativamente fácil convencer a la alta gerencia, es mucho más difícil mantener a las tropas alineadas día a día.  ¿Como lo hacemos? 


·         Primero: Focalizar, focalizar, focalizar.   Existe la tendencia a querer abarcar mucho, una vez que se consigue el apoyo de arriba.  Hay que hacer de todo les dicen los consultores: Analicen todos sus stakeholders y diseñen un programa para cada uno, para atender las necesidades percibidas.  No, esto no es efectivo.  Empecemos por recoger las frutas maduras: Que es lo mas importante para la empresa, que es lo mas fácil de hacer en el corto plazo, sin mucho costo, que es lo factible.  Buscar éxitos replicables.  Y hay que ser consistentes para logar credibilidad. No podemos un día hacer una cosa, otro día otra, de acuerdo por donde sopla el viento o la ultima moda.  

·         Segundo:  Poco a poco.  Ver que es lo mas efectivo en la cultura de la empresa.  Sería deseable cambiarla para crear la empresa ideal, pero todos sabemos lo difícil que es cambiar la cultura. Todos, empresas incluidas, tenemos una capacidad propia de absorber cambios.  Ir mas rápido puede comprometer el programa.   

·         Tercero: Gestionar el cambio.  Todas estas actividades involucrarán en mayor o menor medida un cambio en la gestión y para colmo, también un cambio de actitud.  Alguien adquirirá mayor poder relativo, alguien lo perderá (estos son los más peligrosos).  Muchos tendrán que hacer cambios en la manera de actuar.  Algunos tendrán mas trabajo. Para muchos es algo nuevo.  Habrá mucha resistencia, explicita e implícita (la peor) y hasta envidia y sabotaje. Todos estos factores deben analizarse como parte del proceso de cambio y tomar las medidas pertinentes.  Una de las más efectivas es involucrar a los afectados en la planificación, diseño e implementación. Puede llegar a ser necesario desarrollar un sistema de incentivos, mayormente no monetarios (reconocimiento, respaldo, participación).

·         Y por último: Todos juntos en un camino común.  La implementación de cambios en el modelo de gestión, sean grandes o pequeños requiere de la participación de todos.  Aunque se implemente poco a poco, todos deben estar el tanto, todos deben participar.  El programa sólo será exitoso cuando involucre a toda la empresa (aunque no con la misma intensidad).  Suele haber muchos gerentes que están de acuerdo, que no se oponen, pero que son actores pasivos, que el asunto no va con ellos.  Deben incorporarse, pero no por la fuerza, aunque a veces pueda ser necesario cambiar los incentivos monetarios para incluir acciones de sostenibilidad (proceso muy complejo por la dificultad de medición de progreso y lo que lo causó).  Y recordar que el coordinador de los esfuerzos es solo eso un coordinador, la responsabilidad es de todos.

La incrustación de la sostenibilidad puede causar dolor en la empresa y de allí que debe gestionarse como una intervención quirúrgica: con planificación, conocimiento, cuidado, análisis de los anticuerpos, anestesia y seguimiento.

FELICES FIESTAS Y QUE  EN EL AÑO NUEVO
SE LES INCRUSTE LA RESPONSABILIDAD A TODOS
 

[1] Este artículo fue publicado en el Numero 47 de la Revista Responsabilidad y Sostenibilidad, Bogotá, en diciembre 2012