martes, 31 de enero de 2012

Responsabilidad Social de Apple y los medios irresponsables


El titular de una noticia del ABC de España, del 22 de enero, dice: Tu iPhone está fabricado por trabajadores de 13 años que trabajan 16 horas al día.  Los que leyeron el artículo anterior de mi blog (RSE en la cadena de valor de Apple: ¿Podrían hacer mas?)  se deben dar cuenta de que este titular es una irresponsabilidad.  El titular da entender que TU iphone, sí, el tuyo, ha sido fabricado por un menor de 13 años que trabaja 16 horas al día.  Si dicen que el tuyo fue fabricado así, sin saber quién eres tú, es de suponer que TODOS fueron fabricados así. 

En el texto del artículo añaden las palabras “en parte”, lo que demuestra mas irresponsabilidad.  Si saben que es “en parte” ¿porque no lo dice el titular?  Y para más inri, este artículo es reproducido por otros medios.  Lo dice ABC, debe ser confiable.

Del análisis de mi artículo anterior se pudo constatar que en efecto, 62% de los proveedores no cumplen las políticas de Apple en cuanto a horas de trabajo y que el 31% no las cumplen cuanto a sueldos.  ¡!!Y lo de mano de obra infantil no lo comente porque lo cumplen el 98% de los proveedores!!!  De allí a decir que todos los iphones son fabricados así hay un gran trecho.  Pueden haber sido fabricados por el otro 38% que no abusa de las horas de trabajo o por el otro 69% que si cumple las políticas de Apple en cuanto a sueldos.  Es imposible, e irresponsable decir que TODOS los trabajadores son menores de 13 años y que trabajan 16 horas al día.

En el texto del artículo va mas allá y dice “….los bajos precios de los iPhone y iPad, así como los enormes márgenes de beneficio de Apple, son solo posibles gracias a que se fabrican con prácticas laborales que serían ilegales en EE.UU.  También los que leyeron mi articulo pudieron contratar que los costos de mano de obra en China no son cruciales para los márgenes de Apple (son del 30%, son gigantescos).  Constituyen el 2% del precio final, cuando los materiales constituyen el 31% y la distribución el 15%.

No, no quiero defender a Apple.  No es una empresa que se caracterice por su responsabilidad empresarial.  Ni que hablar de los materiales contaminantes que se usan en el iphone y de cómo son tratados.  Pero el control total de la cadena de valor no es una actividad sencilla para una empresa que usa miles de proveedores, que se puede resolver en el corto placo.  Si, Apple debe hacer muchos mas esfuerzos para lograr la producción responsable.  Y nosotros, si nosotros, debemos enviar los mensajes por donde duele, por el bolsillo.

He investigado la secuencia de las informaciones y reflejan lo que decía en mi artículo de mayo del 2009  “¿En que se parecen los Rankings de RSE y los chismes sobre infidelidades?” sobre las salidas de la oficina de Josefina y Juan.   Apple publicó su informe sobre la situación de los proveedores, el New York Times escribió un artículo muy completo analizándolo y aportando análisis adicional.  Este fue recogido por un blogero y luego por un programa de radio que comenzaron a tergiversarlo y el ABC reportó a ambos si verificar las fuentes ni hacer investigación adicional, lo que a su vez está siendo reproducido por otros medios.  Y la cadena no ha terminado.  Igual que la salida de Josefina y Juan a comer juntos se convirtió en el chisme de que eran amantes y se iban a un hotel.

La sociedad  necesita que los medios denuncien las irresponsabilidades de las empresas, pero responsablemente.  No con exageraciones o malas informaciones.

Alguno dirá que el titular precisamente logra el fin de alertar a los consumidores y que está bien, que el fin justifica los medios.  

No caigamos en el juego de la manipulación de la información para vender más periódicos.  Basta con las demás empresas que lo hacen para vender productos.

La sociedad necesita la responsabilidad en todos, incluyendo los medios. 


domingo, 29 de enero de 2012

RSE en la cadena de valor de Apple: ¿Podrían hacer mas?

Recientemente Apple presentó su Informe 2012 sobre Responsabilidad de los proveedores, que detalla no solamente la implementación de sus políticas sino además los esfuerzos para mejorar su cumplimiento.  Esto es un hecho laudable en Apple, tanto por el costo de hacerlo sobre sus miles de proveedores como por la transparencia en publicar resultados que no son todos halagüeños. Un informe para leer. 

¿Pero qué impacto tienen los resultados reportados?  Su clientela, que debería ser muy consciente de estos temas esta absolutamente fascinada por la tecnología y no parece que la sostenibilidad del proceso productivo y del producto sean consideraciones importantes en su compra.  Parece que comprarían un iphone o un ipad sean cuales fueren las condiciones de producción.  Pero con la creciente competencia, pueden llegar a ser importantes criterios de selección.  Y a lo mejor pueden usar otros instrumentos de presión.  Mas vale prevenir que lamentar. Pero, ¿podrían hacer más por asegurar cumplimiento?

El anuncio de la publicación del informe fue recogido en muchos medios, pero con poco o ningún comentario.  He ahí el problema de muchos de nuestros medios de comunicación, simple reporte pero no análisis.

Sin embargo el New York Times del 26 de enero de 2012 publicó un extenso reportaje y un video sobre las condiciones laborales en las plantas de productos electrónicos en China y sobre el informe de Apple:  In China, Human Costs Are Built Into an iPad (En China, los costos humanos están incorporados en un iPad).   Este artículo fue reproducido por El País en su edición del 27 de enero.  En este artículo quiero comentar algunos aspectos del informe de Apple que me parecen destacables (el gráfico esté construido con partes del artículo del NYT, que no reproduce El País).

En el análisis del cumplimiento en la cadena de proveedores, el reporte presenta información sobre el grado de cumplimiento en temas laborares y de derechos humanos, en temas de salud y seguridad industrial y en temas de gestión.  De los múltiples indicadores he seleccionado solo cinco para ilustrar algunas ideas.



 Del grafico se puede ver que mas del 20% de los proveedores no cumplen con las requerimientos de las políticas de Apple en la categoría laboral y de derechos humamos.  Pero lo que es destacable es que los aspectos can mas incumplimiento son aquellos que tienen un mayor impacto económico medible, en el corto plazo: horas de trabajo y sueldos y beneficios.   En el tema de horas de trabajo, sólo lo cumplen el 38% de los proveedores y el de sueldos y beneficios solo el 69%.  La presión sobre los proveedores en reducir costos debe ser fuerte.  Esto también se comprueba en otros reportes publicados sobre las condiciones de vida en los dormitorios de las planteas, en la velocidad a la que van las líneas de producción y en el poco tiempo para el descanso. 

Los demás temas dentro de la categoría como libertad de asociación sindical (95%), prevención del trabajo infantil (97%), etc. no tienen tanto impacto económico y están relativamente bien.  Los diferentes aspectos de la categoría de salud y seguridad industrial no tienen nada que consideremos destacable y no los comentamos.

Pero lo mas alucinante de todo esto es que el costo de mano de obra en China de ensamblar un iPad es:  ¡!!el 2% del precio de venta!!!  ¡!Podrían ser mas responsables con sus empleados!!  Pero el empleador en China no piensa en estos porcentajes.  Piensa en el porcentaje de mano de obra en sus costos totales.  Una pena.  Pero Apple podría hacer mucho más por las condiciones laborales.


 
En la categoría de sistemas de gestión (parte derecha del primer gráfico), se puede observar que mas del 30% de los proveedores no tienen sistemas para controlar el cumplimento de las políticas de Apple.  Es de suponer que para estos proveedores, Apple debe hacer auditorías para verificar cumplimiento (en el 2011 hicieron 229).  Pero lo que me pareció más destacable de todos los indicadores presentados es que ante este panorama, casi la totalidad de los proveedores tienen código de ética.  Parece ser que es algo barato de hacer y al final de cuentas no molesta. ¿Qué efectividad tienen los códigos de ética?  Lo importante es el seguimiento de la aplicación del código de ética, procesos de investigación, penalizaciones, casos analizados, etc.  Y esto no pasa sólo en los proveedores de Apple, es un problema generalizado en las empresas.  El código de ética es tan efectivo como efectiva quiera la empresa hacer su implementación.  Sobre esto no hay información.

El artículo del New York Times incluye una cita que vale la pena reproducir:

"Lo que es moralmente repugnante en un país es una práctica comercial aceptable en otro, y las empresas se aprovechan de ello." Nicholas Ashford, ex presidente del National Advisory Committee on Occupational Safety and Health.

A lo mejor no se puede generalizar tanto, pero razón tiene.  Y los consumidores ¿que hacen?

domingo, 22 de enero de 2012

Las empresas con ALTA sostenibilidad la tienen BAJA

El pasado 17 de enero tuve la oportunidad de escuchar una presentación de los profesores de la Universidad de Harvard Robert Eccles y George Serafiem, sobre su trabajo The Impact of a Corporate Culture of Sustainability on Corporate Behavior and Performance (El impacto de una cultura empresarial de sostenibilidad sobre el comportamiento y rendimientos corporativos).  A pesar de que lo había leído no me había fijado en algunos resultados, incluidos en tablas en los apéndices, que en la presentación me parecieron destacables.

El trabajo compara 90 empresas que califican de ALTA sostenibilidad[i] con otras 90 que califican de BAJA sostenibilidad, dependiendo de si tienen una cultura de sostenibilidad, determinada en base a la adopción e implementación de una serie de políticas coherentes sobre medio ambiente, comunidad, empleados, productos y clientes, adoptadas antes de que la sostenibilidad se pusiera de moda y ahora deben formar parte de la cultura de la empresa.  Buena parte de la información se obtuvo de respuestas a los cuestionarios que las empresas completan para optar a ser incluidas en el Dow Jones Sustainability Index (información confidencial). 

Para evitar sesgos en la selección cada grupo tiene empresas de similar tamaño, de los mismos sectores, de semejante rentabilidad contable, y de semejantes niveles de endeudamiento y ventas relativas a activos.  No hay empresas del sector financiero ya que sus factores de sostenibilidad son diferentes al resto.

Comparando ambos grupos de empresas, el estudio demuestra cuantitativamente una serie de hipótesis que comúnmente se hacen sobre las empresas sostenibles.  Las empresas en el grupo de ALTA sostenibilidad tienen, entre otras características:

·         Mayor involucramiento de Consejo Directivo en la revisión de la sostenibilidad;

·         Mayor uso de las remuneraciones basadas en los resultados sobre sostenibilidad;

·         Mejores prácticas de relacionamiento con los stakeholders;

·         Mayor orientación hacia el largo plazo (¡!basado en el análisis lingüístico de 150.000 conferencias con sus analistas financieros!!);

·         Mejores rendimientos en Bolsa[ii]. 

Solo tres sectores tuvieron mejores rendimientos que sus comparadores.  Fueron los que se basan en consumidores, los que dependen de la marca y de los recursos humanos y la industria extractiva.  Parece ser que los temas de sostenibilidad son mas sensibles en Bolsa cuando afectan la reputación, afectan a los consumidores, afectan a los empleados.  El caso de la industria extractiva (minería, petróleo, gas, forestal) es especial y puede deberse a que la sostenibilidad (medio ambiente, comunidad) puede afectar seriamente sus operaciones y es ampliamente publicitada.

Estas confirmaciones son muy valiosas para la promoción de la sostenibilidad.  Hasta aquí vamos bien.  Pero para mí lo más interesante del estudio está en algunos números sobre las empresas con ALTA sostenibilidad.   De las empresas con ALTA sostenibilidad SOLO el (entre paréntesis los números para las de BAJA):

·         41% (15%) tienen comité de sostenibilidad;

·         35% y 17% (22% y 8%) tienen remuneración variable de sus ejecutivos relacionada con temas sociales y con el medio ambiente respectivamente;

·         19%  (3%) tiene mecanismos para resolver quejas de los stakeholders;

·         20% (0%) publica los resultados de las consultas con los stakeholders;

·         18%, 19%  y 17%  (6%, 8% y 0%) mide el cumplimiento de los estándares internacionales sobre derechos humanos, sobre los estándares laborales y la política de medio ambiente respectivamente, en sus proveedores;

·         11% (1%) tienen auditoria de sus informes de sostenibilidad;

·         5%  (0%) tienen revisión externa (assurance) de las consultas con los stakeholders;

·         26% y 33% (5% y 11%) integran información sobre aspectos sociales y ambientales respectivamente en sus informes financieros.

Si estos son los resultados en empresas grandes y de ALTA sostenibilidad en los Estados Unidos, ¿que podemos esperar de empresas normales en países con menos desarrollo?



[i] En este artículo uso la palabra sostenibilidad y no RSE porque es la que usan los autores del estudio.
[ii] No creo que la comparación entre 180 empresas pueda ser concluyente para este tipo de confirmaciones.  Además, estos resultados pueden deberse al período analizado.

miércoles, 18 de enero de 2012

Sé que es una pregunta estéril pero no puedo resistir hacerla


He leído en un blog de una escuela de negocios que por razones obvias prefiero que quede en el anonimato:
 
US$133.000 cuesta el anuncio publicitario en el Super Bowl ($4 millones por los 30 segundos).  ¿Vale la pena?
 
Y por supuesto la discusión se centra en sobre si se obtiene un rendimiento sobre el costo en términos de mayores ventas del producto,  en las condiciones actuales de la situación económica.
 
Mi pregunta, con la cual supongo estarán en desacuerdo los anunciantes, es:  ¿Es moral gastar cuatro millones de dólares en 30 segundos de publicidad con todo el bien que podría hacerse a la humanidad con ese dinero?
 
Sé que es una pregunta estéril, pero no puedo resistir hacerla.
 
¿Es moral pagarle al Sr. Carlos Tévez, niño malcriado del Manchester City, US$400.000 a la semana, aun cuando no juega al fútbol?
 
Sé que es una pregunta estéril, pero no puedo resistir hacerla.           
 
¿Es moral pagar bonos de US370.000 en promedio a cada uno de los 33.000 empleados de Goldman Sachs?
 
Sé que es una pregunta estéril, pero no puedo resistir hacerla.
 
Para referencia del lector:  Alimentar un niño en África cuesta menos de $100 al año.
 
Y hay muchas mas preguntas que se podrían hacer.

domingo, 15 de enero de 2012

¡¿América Latina lidera el camino en la creación de Valor Compartido?!

 ¿!América Latina lidera el Valor Compartido!?  No, yo no escribiría tal cosa. Porque no sería verdad y porque América Latina sabe poco lo que es el VC.

Pero aunque Ud. no lo crea, es el título de un artículo publicado en los blogs de The Gardian (periódico británico, muy reputado por su cobertura de temas de sostenibilidad)  escrito por Dane Smith de la consultora FSG, de Porter y Kamer.  www.guardian.co.uk/sustainable-business/blog/latin-american-companies-creating-shared-value   Pueden leer el articulo original sobre Valor Compartido en el Harvard Buinsess Review de enero 2011 y la primera de mis cuatro reacciones al artículo durante 2011 en Si  no está roto no lo arregles: Porter y Kramer sobre RSE.

No, no tengo obsesión con Proter y Kramer y su VC, pero sí creo que le están haciendo un daño, mas que un bien al movimiento de la RSE sobre todo en países donde el esquema no está tan desarrollado como lo está en partes de Europa, Estado Unidos o Canadá, donde por lo menos las grandes empresas pueden entender que es lo mismo que la RSE o Sostenibilidad pero con diferente vestido.



¿Porque le hacen un daño?   Porque cada introducción de lo que parece un concepto nuevo en temas de responsabilidad es un fuerte respaldo a los que alegan que estos temas son una moda. Afortunadamente habíamos superado este gran escollo.  No lo pongamos de nuevo.

Ya se oye:  “Lo ves, cambian de idea cada día para estar a la moda, como Zara cambia de modelos cada semana.  ¡No es duradero, es una moda!”  Lo he podido constatar en diferentes foros donde oigo las palabras “Valor Compartido” en quienes quieren mostrar que están al día, pero que no habían entendido RSE ni entienden VC.  Como cuando vas a una fiesta y alguien se pone a hablar de vino y otro dice “es que el Chateau Montchenot[i] es mejor que el Chateau Lafite”,  y no los ha probado o solo ha probado una botella de uno de los dos. ¡!Pero parece un connoisseur!!

Mientras la RSE se está consolidando en América Latina, no necesitamos conceptos aparentemente “nuevos” que son inclusive menos prácticos de implementar que el concepto mas amplio de la RSE (próximamente publicaré un artículo comparando la practicidad de ambos puntos de vista)

El artículo lo escribe el autor después de un viaje para promover el VC en México, Brasil y Perú, donde han descubierto la América y han descubierto que en América Latina hay empresas con responsabilidad corporativa, con preocupación por prácticas responsables.  Y quieren montarse en el vagón en marcha y vender consultoría en VC.

¿Su ejemplo estrella de Valor Compartido en América Latina?:  Patrimonio Hoy de CEMEX.  Sin quitarle ningún mérito a la iniciativa, ésta data del 1998,  13 años antes de la invención del VC y ha venido siendo promovida como parte de la inversión social de CEMEX, como parte de su responsabilidad social, como parte de su sostenibilidad y ahora se la apropian para ilustrar el VC.

No es de extrañar si estamos confundidos.  Hace muchos años esto se llamaba un “gana-gana”, ahora habrá que llamarlo VC.

El ejemplo del Brasil es Native, una empresa que se dedica a la refinación de azúcar y producción de bioetanol (dice que es la mayor del mundo).  La empresa ha promovido la educación entre los cortadores de caña, llegando a poner a algunos a trabajar en los laboratorios.  También ha promovido la Investigación y Desarrollo.  No conozco a la empresa, pero parecen buenas estrategias empresariales, normales en una empresa responsable.

El ejemplo de Perú es Alicorp, una empresa de productos para el consumo como aceite, pasta, harina, etc.  El programa que destacan de VC es en el fortalecimiento de la cadena de valor a través del  entrenamiento de más de siete mil panaderos, que produciendo mejor pan y pastas, consumirán mas harina.

Concluye el artículo diciendo que “Las empresas que no tengan una estrategia de VC se arriesgan a pender grandes oportunidades de negocio y caer en posiciones de desventaja, que serán muy difícil de revertir”.

¿Son estas unas innovaciones que requieren un concepto diferente?

En este mismo contexto, leía el último número de la revista Corporate Citizenship del Center for Corporate Citizenship, CC, del Boston College, que tiene tal lucha por imponer su concepto de CC, que nunca mencionan RSE.  Comenzaba un artículo en la revista con “Al tomar un enfoque de valor compartido en su ciudadanía corporativa……..”.   ¡Es que hay que estar en la moda!

De la misma manera, en todo el artículo que comentamos no se mencionan las palabras sostenibilidad ni responsabilidad social corporativa.  ¿Es que son palabras obscenas o es que no conocen estos conceptos? ¿O no son relevantes?

¡No ayudemos a que nos acusen de promover estrategias frívolas, que pasan de moda!




[i] Para los que no lo han oído nombrar, es un excelente vino argentino.

domingo, 8 de enero de 2012

Recapitulación sobre la RSE y los siete mas leídos (en mi blog) durante 2011


El año 2011 tuvo grandes avances para al RSE, aunque como todo podría haber sido mejor.  No hay que ver solo los grandes eventos, hay que mirar la implementación de las prácticas dentro de las empresas.  A lo mejor la crisis financiera/económica amaina un poco y las empresas y los stakeholders podemos pensar con más claridad sobre la sostenibilidad social y ambiental en vez de estar tan preocupados por la crisis. 

Durante el año, entre otras cosas, se realizaron importantes progresos en el número de reportes de sostenibilidad, aunque la calidad sigue siendo cuestionable.  La presión por producirlos los está convirtiendo en un fin y no el medio para analizar y revisar estrategias, como debería ser. 

La aprobación de la norma ISO 26000 hacía presagiar una avalancha de certificadores y certificaciones ilegítimas.  Afortunadamente el mercado se ha mostrado comedido y ello no ha ocurrido, en buena parte gracias a la presión de la ISO.  Buenas noticias.  Sin embargo, continúa aumentado el número de premios a las prácticas responsables, lo que podría ser buena noticia.  Lamentablemente el que haya mas empresas premiadas no necesariamente indica que hay mas empresas con prácticas responsables.  Creo que termina indicando que hay más premios y más empresas que trabajan para ganarlos.  Recuerdo una conversación en la cual un alto ejecutivo le decía al responsable de RSE: “Mira a ver que tenemos que hacer para ganar un par de premios este año.  Los necesitamos para el reporte de sostenibilidad”. 

También  aumentó la cobertura en los medios de comunicación y poco a poco se va haciendo más relevante y menos superficial (todavía no podemos decir mas profunda).  Muchas de las más reputadas escuelas de negocios han hecho una introspección sobre sus enseñanzas y poco a poco se va expandiendo la consideración de temas de sostenibilidad, mas allá de lo financiero, en los cursos claves de mercadotécnica, finanzas, economía, contabilidad, recursos humanos, etc. aparte de los curos especializados.

Siguen proliferando los cursos de formación y entrenamiento y las conferencias en RSE.  En estas últimas es muy difícil oír algo original, todo esta dicho.  Y en los cursos, aprovechando la demanda, han aparecido muchos oferentes, pero con enfoques relativamente superficiales y calidades dudosas.  Siguen proliferando los cursos de entrenamiento para la preparación de reportes GRI, a clientes que no están en capacidad de prepararlos.  Y ahora la moda son los cursos basados en ISO 26000, que no tiene nada de malo, siempre que lo pongan en el contexto y perspectivas de las empresas clientes, dentro de sus capacidades y posibilidades.  No las vayamos a frustrar con grandes expectativas.

El reto es hacer que todo esto tenga impacto en las empresas.

No creo que debamos llamarnos a ilusiones al ver algunos progresos reportados por algunas grandes empresas.  Son importantes, pero la gran mayoría de las empresas siguen en lo mismo.  La brecha entre discurso y acción está aumentando.  Hay presión para hacer, lo que muchas veces se convierte en reacción de contar, aunque la acción sea la misma o menor. El discurso ha mejorado, la acción no.

El progreso tecnológico y el avance en los esquemas de información son una buena noticia para las prácticas responsables.  Creo que es lo que le dará un salto cuantitativo importante a la RSE, al permitir que la sociedad esté en condiciones de recabar, fácilmente, información sobre las prácticas responsables de las empresas y a éstas el recopilar información sobre el impacto de sus prácticas responsables y permitir  una mejor evaluación, que conducirá a su intensificación.

No tuvimos muchas malas noticias de empresas, como fue caso de BP en 2010, pero a finales de año se multaron a Chevron por un vertido y a Inditex (Zara) por trabajo esclavo, ambos en Brasil.  Buenas noticias que haya buena supervisión y control en los países de América Latina. También se descubrió que Victoria Secret usaba mano de obra esclava para recoger el algodón aun cuando éste estaba certificado por FairTrade (¡!las certificaciones!!).

Pero sigo echando de menos materiales de transmisión de conocimiento sobre prácticas responsables en español para Iberoamérica y en especial para América Latina.  Seguimos dependiendo de noticias, casos, artículos y libros escritos para otros entornos, que no se adaptan inmediatamente a nuestro medio (España es caso aparte, es parte de Europa y lo seguirá siendo).  Podemos inclusive ver predicciones para el 2012, escritas por latinoamericanos, que casi nada tienen que ver con América Latina.

Aunque no tienen un impacto inmediato sobre la gran mayoría de las empresas de América Latina, es buena noticia, a nivel de la sociedad, a nivel de nuestro entorno, la culminación de la Cumbre de Durban sobre Cambio Climático, que logro extender la vigencia del Protocolo de Kioto, acordó que se tendrá un documento vinculante sobre las reducciones de gases de efecto invernadero en cinco años y acordó la constitución del fondo de apoyo  a los países en vías de desarrollo para implementar medidas de mitigación y adaptación.  Lamentablemente falta acordar casi todos los detalles y de donde saldrá el dinero.  Pero por lo menos se avanzó en la dirección correcta y se evitó un fracaso.

Y ahora permítanme que describa algo de mi contribución, como servicio público, durante 2011 [i].

Durante el año 2011 tuve el placer de ver publicados dos de mis libros.  El primero, Una Mirada Crítica a la Responsabilidad Social de la Empresa en Iberoamérica, contiene una edición y actualización de 52 de los artículos publicados en el blog durante 2008-2010 y cuatro artículos nuevos.  El segundo libro,  Responsabilidad Social de la Empresa en América Latina: Un Manual de Gestión,  publicado por el FOMIN/BID, fue coeditado con Estrella Peinado-Vara y con la colaboración de otros 12 autores, expertos en el tema.  Regalamos unas 300 copias impresas del primero y unas 500 del segundo en la Conferencia Interamericana sobre Responsabilidad Social de la Empresa, celebrada en Asunción en mayo.  Además, pusimos ambos libros a disposición del público, en forma electrónica gratuita, en el sitio www.cumpetere.com, y en segundo semestre los han bajado más de 1.100 veces. 

En el blog “Mirada crítica a la Responsabilidad Social de la Empresa en Iberoamérica (www.cumpletere.blogspot.com ) publicamos 42 artículos en 2011, casi el doble de los publicados en 2010.  Llegamos a 600 subscriptores, aparte de unos 1.000 visitantes mensuales.

En cuanto a los artículos, los que más dieron que hablar fueron los cuatro artículos en los que comentaba el artículo de Porter y Kramer sobre Valor Compartido (publicado en enero de 2011 en el Harvard Business Review).  El primero de los cuales fue


Un artículo particularmente popular fue el que publiqué sobre el Efecto Aureola, la extensión de la percepción sobre una práctica responsable o irresponsable conocida sobre la empresa, hacia el resto de sus actividades.


También publiqué una serie de artículos relacionados con los informes de sostenibilidad, en particular una crítica al informe de sostenibilidad del GRI.  En virtud de la popularidad que esta adquiriendo el tema de los reportes integrados, publique una serie de artículos para ponerlo en el contexto de países menos desarrollados.  El mas leído parece haber sido


Con motivo del respaldo por la Comisión de Derechos de la ONU al informe “Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos: puesta en práctica del marco de las Naciones Unidas para "proteger, respetar y remediar"  publique un extenso artículo, dividido en cuatro partes, el último de los cuales fue


Continuando con el tema de la importancia de los incentivos para la implementación de prácticas responsables, publique 4 artículos más (dos en el 2010), el último de los cuales fue


Para llamar la atención sobra las falacias que representan algunos premios a la responsabilidad empresarial publicamos


Y finalmente, escribirnos los siete deseos para la RSE en el 2012


Fue un año productivo para todos.  Ojalá continúe el progreso, pero de verdad, con la acción, no sólo la palabra.



[i] Si alguno cree que es autoalabanza, y tengo muchos críticos, es que no tengo ni abuela ni esposa que me alaben.

Felicitaciones a Estrella por el nacimiento de Estrellita el día de Reyes.

miércoles, 4 de enero de 2012

¿En qué se parecen?: Segunda parte

Iniciemos con un poco de humor un año que parece que no tendrá mucho.

¿En que se parecen la capacitación en sostenibilidad y las máquinas en el gimnasio?

            En que solo producen resultados si se utilizan.

¿En que se parecen las prácticas filantrópicas de las empresas y las dietas?

            En que se hacen para lucir mejor y duran poco.

¿En que se parecen las consultas a los grupos de interés y las resoluciones de año nuevo?

            En que al darse cuenta de que es en serio se abandonan

¿En que se parecen las cadenas de valor de las empresas y los colegios privados?

            En que tienen criterios de admisión y normas de conducta pero no echan a nadie por mal comportamiento.

¿En que se parecen los logros en RSE de las empresas y la opinión que tenemos sobre nosotros mismos?

            En que suelen estar sobre-estimados

¿En que se parecen la retórica y la acción en RSE con el Cañón del Colorado?

            En que la brecha es muy grande.

¿En que se parecen la RSE y las vacaciones para los workaholics?

            En que es preferible hacerlo voluntariamente antes de que sea obligatorio.

¿En que se parecen los informes de sostenibilidad y las cartas a los Reyes Magos?

            En que están llenos de buenos deseos.

¿En que se parecen los informes de sostenibilidad integrados y el agua y aceite?

            En que van bien juntos pero no se integran.

¿En que se parecen el Valor Compartido de Porter y Kramer y estas comparaciones?

En que algunos no le encuentran la gracia.


lunes, 2 de enero de 2012

Carta a los Reyes Magos con mis deseos para la RSE durante 2012

1 de enero de 2012

Queridas Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar:

Supongo que habréis recibido muchas cartas pidiéndoos cosas para el 2012 y que se os han agotado las existencias.  Así que quisiera pediros cosas algo diferentes, a ver si todavía las tenéis. Como tengo miedo de que si pido cosas para mí me traigáis carbón, quisiera pediros para todos. 

Lo que os pido es que este año que viene hagáis que todos nos portemos mejor y:

·         Que se dejen de otorgar premios frívolos a las prácticas responsables

·         Que se consolide la enseñanza de calidad sobre las prácticas de RSE en las escuelas de negocios y avance la producción de casos y materiales de enseñanza en español.

·         Que se acelere el progreso en tecnología y sistemas de información que permitan mejorar las prácticas responsables y la información hacia la sociedad.

·         Que mejore la calidad de la información disponible sobre la sostenibilidad en  las empresas y no solo la cantidad.

·         Que cese la confusión sobre la responsabilidad, sostenibilidad, ciudadanía corporativa y demás términos y tengamos un objetivo común: la mejora y sostenibilidad de la calidad de vida.

  • Que las partes interesadas (¡nosotros!) reaccionen ante las prácticas responsables e irresponsables y que las empresas se enteren.

·         Y por último, que se cierre la brecha entre la retórica y la acción, disminuyendo la primera y aumentando la segunda.

………………y paz interior y exterior para todos en el nuevo año.